Jackson Hole, ¿antesala del tapering?


Mañana arranca la tradicional reunión anual de la Reserva Federal en Jackson Hole, que se prolongará hasta el sábado. En este evento, más bien de carácter informal, no se suelen tomar decisiones en torno a las políticas monetarias del banco central de Estados Unidos, dado que se trata de hecho de una reunión de banqueros centrales, aunque en esta ocasión no asistirá Mario Draghi en representación del BCE.

La cuestión es que algunos expertos estiman que podría ser clave para que los miembros más hawkish de la Fed presionen a Ben Bernanke para anticipar la retirada de estímulos sobre la economía americana. El morbo lo pondrá la intervención de la vicepresidenta de la Fed, Janet Yellen, con fama de ser todavía más acomodaticia que Bernanke y, de hecho, una de las principales favoritas a sucederle cuando éste abandone su cargo en enero del año que viene. Otros ponentes de esta famosa reunión serán Haruhiko Kuroda, gobernador del Banco de Japón, y Charles Bean, ayudante del gobernador del Banco de Inglaterra.

“Nuestros economistas no esperan ninguna noticia concreta en términos de la retirada de estímulos (tapering) u otros temas de alta política. Sin embargo, los mercados todavía buscarán claves durante este evento altamente anticipado, incluso aunque Bernanke no participe”, señalan los expertos de Nordea Investment Funds, que explican que, aunque la agenda del encuentro suele mantenerse en secreto hasta el momento en el que empieza, en esta ocasión parte del contenido se filtró la semana pasada. “Esto reveló que relativamente pocos altos oficiales de la Fed hablarán, lo que podría hacer que los mercados den menos importancia al evento este año”, concluyen desde la gestora nórdica, no sin antes aportar un último dato: el T-Note marcó el pasado viernes máximos de dos años, en el 2,825%, aunque esta semana ha corregido ligeramente.

Sin embargo, aunque múltiples voces hayan advertido de que la reducción del QE3 será gradual y muy probablemente se alargue hasta 2014, tampoco son menos las que reclaman que se cierre en cuanto antes el grifo de la liquidez. "El tapering se acerca y probablemente se anunciará en septiembre, lo que será el inicio del endurecimiento de la política de la Fed, aunque seguirá siendo muy acomodaticia”, explicó a Bloomberg Peter Garnry, estratega de Saxo Bank.

Una opinión que comparte Russ Koesterich, estratega de BlackRock y iShares, haciéndose eco de una entrevista de Richard Fisher, presidente de la Fed de Dallas y uno de los halcones de la institución, en la que afirmaba que le habría gustado que la retirada de estímulos ya se hubiera aprobado en la última reunión del comité de la Fed. Koesterich constata que los inversores “permanecen en alta armonía con el timing y el alcance de cualquier cambio potencial en la política monetaria”.

No se debe olvidar que la Fed se ha mostrado fuertemente comprometida a no retirar los estímulos cuantitativos hasta que la tasa de paro no caiga por debajo del 6,5%, algo que aún no ha ocurrido. En este sentido, el responsable de BlackRock y iShares señala que, de todos los datos macro publicados la semana pasada, el que ha capturado la atención de los inversores ha sido el de las peticiones del subsido de desempleo, que fue más elevado de lo esperado.

“Los funcionarios de la Fed han sido bastante consistentes al decir que si el mercado laboral continua mejorando al ritmo actual (sobre 190.000 empleos nuevos al mes), es probable que la Fed empiece a reducir sus compras de activos este otoño, probablemente en su próxima reunión a mediados de septiembre”, apunta Koesterich, que añade: “Con esto en mente, el número clave para vigilar será el del informe sobre empleo de agosto esperado para el 6 de septiembre. Si el crecimiento del empleo en agosto coincide con el ritmo reciente, el posible que el banco central empiece a ralentizar el ritmo de sus compras de bonos el mes que viene".

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