Irlanda elimina trabas administrativas para la entrada de inversores extranjeros en sus fondos


Los recientes cambios regulatorios en Irlanda apuestan por facilitar las cosas a los inversores de fuera. Así, una disposición de la ley impositiva permite ahora a los fondos de inversión irlandeses la posibilidad de renunciar a pedir al inversor no residente una declaración de impuestos antes de suscribirlos. Para ello han de obtener una concesión del Irish Revenue Commissioners (el cuerpo estatal responsable de la asignación y colecta de los impuestos del país), que en último término facilita a los inversores suscribir unidades o participaciones en un fondo irlandés, en la medida en que reduce los trámites administrativos, según publica Asset Adviser. Un paso importante teniendo en cuenta que la mayoría de inversores en fondos irlandeses son extranjeros.

Mientras los inversores en fondos irlandeses no residentes en Irlanda no están sujetos a la fiscalidad irlandesa en lo referente a sus ingresos ni ganancias, los inversores irlandeses (con un pequeño número de excepciones) están sujetos a la misma y cuentan con la obligación de retener esos impuestos con el fondo irlandés.

Con el objetivo de monitorizar a aquellos inversores que estaban sujetos a la fiscalidad irlandesa, el Irish Revenue Commissioners pide los inversores de fuera, como parte del proceso de suscripción del fondo, que completen una declaración de impuestos de no residentes. Sin la declaración, el inversor está considerado como residente irlandés y el fondo irlandés estaba obligado a retener los impuestos.

Pero los inversores en fondos irlandeses son, en su inmensa mayoría, no residentes en Irlanda. Por eso obligarlos a completar la declaración y a los administradores a procesarla empezó a considerarse un trámite administrativo innecesario, teniendo en cuenta que los esfuerzos deberían centrarse en identificar al pequeño número de los inversores residentes en los fondos del país. De ahí que la Irish Finance Act 2010 haya introducido una disposición bajo la cual el organismo responsable de los impuestos en Irlanda puede conceder a un fondo irlandés una exención de la obligación de obtener declaraciones de impuestos de los inversores no residentes, permitiéndoles instaurar medidas equivalentes que satisfagan los requisitos del organismo.

Para hacer uso de esa concesión, el fondo debe seguir los siguientes pasos: actualizar el formulario de suscripción del fondo; pedir por escrito al organismo la concesión; actualizar la declaración sobre impuestos en el folleto; y obtener la confirmación por parte del administrador del fondo de que cumplirá con los requisitos de verificación de la identidad del inversor, monitorizando su dirección y cuenta bancaria.

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