Invesco confía en una recuperación económica gradual durante este año


John Greenwood, economista jefe de Invesco, cree que es probable que 2011 sea otro año de recuperación económica gradual en las economías occidentales, limitada por la continuación de la reparación de los balances en las más endeudadas como EEUU, Reino Unido, España e Irlanda. En los emergentes, cree que los límites vendrán dados por un menor nivel de exportaciones, lo que impedirá que su crecimiento se sitúe en niveles pre-crisis. Con estas perspectivas, dice que en los mercados desarrollados la mejor opción es invertir en bonos corporativos y high yield, así como en renta variable con altos dividendos y, en los emergentes apuesta por deuda soberana denominada en dólares (para evitar los aumentos de tipos en divisa local) y el mantenimiento de las posiciones bursátiles de las economías desarrolladas con exposición a estos mercados.

Según indica en su visión macroeconómica para este año , “allí donde los balances estén desequilibrados y tengan que ser reparados, la tendencia del crecimiento y la inflación será más baja que en otras zonas, ya que el repago de la deuda es un proceso inherentemente deflacionista. Pagar la deuda implica que el deudor debe extender un cheque a su banco, mientras éste cancela el préstamo. A menos que el banco sustituya este préstamo por otro nuevo, ambos lados del balance de la entidad decrecen”, comenta. Precisamente, éste es el proceso que se está dando en EEUU, la eurozona y el Reino Unido, lo que ralentiza el crecimiento y mantiene la inflación en niveles mínimos.

Para el experto, sin embargo, Irlanda y Grecia no deberían arrastrar a las economías principales más grandes de la eurozona, que están ya disfrutando del relanzamiento del crecimiento económico. "Existe todavía riesgo de contagio para Portugal, España y posiblemente también para Bélgica e Italia, pero con cada crisis la forma de tratar los problemas subyacentes desde un punto de vista supranacional por parte de la CE, el FMI y el BCE se ha ido depurando. Los mecanismos de rescate podrían ser ampliados en 2011, pero los procedimientos están prácticamente definidos en su totalidad", comenta.

Por el contrario, en el mundo emergente sólo hay unas pocas economías con estas limitaciones y problemas (excepto algunas de la Europa del Este, por su vinculación con el continente); las demás no están sujetas a las limitaciones al crecimiento derivadas de la deuda. “Como resultado, las economías emergentes han sido capaces de recuperarse mucho más rápidamente de la recesión global de 2009, y su recuperación debería continuar a un ritmo sólido durante 2011”, comenta.

Greenwood matiza que, teniendo en cuenta que las economías desarrolladas se están recuperando de forma muy lenta, las emergentes no pueden esperar el mismo crecimiento de sus exportaciones que los niveles de antes de la crisis, por lo que en Invesco esperan también “un ritmo más débil del crecimiento del PIB real comparado con 2007, el pico de la burbuja de crédito en las economías desarrolladas”.

Limitado riesgo inflacionista

En cuanto al riesgo inflacionista, cree que no es tal en el mundo occidental, ante “la realidad de un escaso crecimiento y amortización de la deuda”, que implican que se mantendrá en mínimos durante 2011, pero sí lo es en el mundo en desarrollo.

“Algunas economías emergentes, particularmente China e India, han experimentado un repunte de su inflación en 2010, que se extenderá a 2011, dadas las aceleradas tasas de crecimiento del dinero y del crédito”, por lo que en Invesco prevén que se produzca un repunte de tipos durante gran parte del año, además de la implementación de otras políticas destinadas a frenar la demanda y la inflación. Con todo, no esperan que sean tan severas como para acabar con el ciclo económico de expansión.

Estrategia de inversión

Greenwood aplica estas perspectivas a las inversiones, estimando que en los mercados desarrollados, la persistencia de los bajos tipos de interés motivará a los inversores a seguir buscando rentabilidades más elevadas, por lo que cree que el énfasis debería estar en productos con rentabilidad, bonos corporativos y de alta rentabilidad (high yield) en el área de renta fija y renta variable con “perfil de renta fija”, es decir, acciones que son seguras pero ofrecen dividendos elevados.

En el mundo emergente, los crecientes tipos de interés e inflación reducen el atractivo de estos productos “de rentabilidad”, mientras que, por la parte de la renta variable, los temas relacionados con la demanda por parte de las familias deberían seguir beneficiándose de un robusto crecimiento económico. Una forma de evitar estos problemas puede ser comprar deuda soberana emergente denominada en dólares (para evitar los aumentos de tipos de la deuda en divisa local) y mantener renta variable de las economías desarrolladas, que tienen una elevada exposición al mundo emergente.

 

 

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