Inversores e información


“Durante el mes he visto como profesionales a los que admiro profundamente- y que no se ha mermado la admiración por lo siguiente- ofrecen la información a sus clientes sin incorporar los datos de los índices de referencia incluyendo los dividendos en éstos. Lamentablemente esta situación es general, lo normal es que todas las comparativas que podáis ver sean de la rentabilidad del fondo o la sicav frente al índice sin dividendos.”

Carta del Argos Capital Mayo 2013

Recientemente la CNMV emitió un informe recomendando mejorar la información que se les da a los partícipes de determinados fondos de inversión. En este artículo quisiera ahondar en el tema de la información que reciben los dueños del patrimonio que los gestores tienen a su cargo.

Aunque la petición de la CNMV se cernía específicamente a ciertos fondos de inversión garantizados, creo que tenemos mucho que mejorar en relación a la información que reciben los partícipes de los fondos, los auténticos dueños del patrimonio que en esos fondos o sicavs se gestiona con una responsabilidad fiduciaria realmente importante. Sin embargo hace ya tiempo que parece que la industria de gestión de activos se ha olvidado de dicha responsabilidad; en palabras de John Bogle, fundador de los fondos indexados de Vanguard Group:

Una nueva misión: Hemos desplazado nuestra misión central desde el pastoreo a la comercialización y nuestro valor fundamental desde gestionar activos a recolectar activos. Hemos llegado a alejarnos de una industria de gestión y nos hemos acercado a una industria de marketing, entrando en una furiosa orgía de “proliferación de productos” que no ha servido a nuestros inversores. Una vez fuimos una industria que “vendía lo que hacíamos” y nuestro nuevo lema ha pasado a ser “si podemos venderlo, lo haremos”. Por ejemplo, justo en el pico del último gran mercado alcista creamos 494 nuevos “fondos de crecimiento agresivo”, invertidos principalmente en acciones de tecnología y telecomunicaciones. Las consecuencias para nuestros inversores fueron devastadoras.

 

La ética de los gestores ha cambiado: Una vez dominada enteramente por pequeñas firmas privadas y operadas por “inversores profesionales”, la industria es ahora dominada por gigantescas firmas cotizadas, principalmente operadas por hombres de negocio faltos de experiencia inversora. Hoy, 41 de las 50 gestoras de los mayores fondos son públicas, incluyendo 35 propiedad de gigantescos conglomerados financieros americanos e internacionales. No sorprende que estas firmas sean todas demasiado codiciosas para centrarse en maximizar la rentabilidad de “su propio capital” invertido en las gestoras que controlan más que en centrarse en maximizar la rentabilidad “del capital que están invirtiendo para los partícipes del fondo”.

John C. Bogle

Fundador y ex CEO del Vanguard Group

Financial Industry Regulatory Authority – First Joint Meeting

Washington DC 15-Octubre-2007

Siendo lamentable, no es el único en lamentar la situación general de la industria de gestión de activos- en concreto los fondos y sicavs-, en España el profesor del IESE Pablo Fernández es conocido por sus famosos informes sobre la situación de los fondos y planes de pensión españoles,…y su opinión  no es especialmente optimista. En el libro El lemming que salió raro (Editorial Eje Prod. Culturales, 2012) hacía referencia tanto a Bogle como al prof. Fernández, por ello cuando empecé a diseñar el Argos Capital FI tenía muy claro qué era lo que no quería hacer. Recordad que el Argos es el único fondo cuyos partícipes tienen nombre: son Argonautas y por tanto, reyes, príncipes y héroes… y por ello no podía tratarles menos de lo que ellos se merecían.

Aunque notificar a los partícipes de un fondo de inversión garantizado que ha dejado de serlo es obvio y parece mentira que tenga que indicarlo así la CNMV, hay otro tipo de informaciones que se ocultan a los partícipes de los diferentes vehículos de inversión y que afectan a su patrimonio en gran medida. Naturalmente entiendo que el aspecto de las comisiones cobradas pueden ser muy legales pero no exactamente han de ser en el mejor interés de los dueños del capital.

Si olvidamos que nos debemos a éstos puede que tengamos una situación al estilo de la película Jerry MacGuire de Tom Cruise, en la que se da cuenta de que en su agencia de publicidad de estrellas deportivas terminaban tratando a éstas como números para cumplir sus propios objetivos, no los de los deportistas…

Al respecto de la información convendría, por ejemplo, empezar por ser honestos en cuanto a la comparación de nuestras rentabilidades frente a las de los índices de referencia que estemos utilizando, en el sentido no de que nuestra cartera haya de replicar dichos índices, lo que nos convertiría en fondos indexados de gestión pasiva o, peor aún, en fondos replicativos de gestión activa como vengo años llamándolos. No, la honestidad en la comparación a la que me refiero radica más en que la información que se les ofrezca a los dueños del patrimonio bajo gestión ha de ser completa, incluyendo los dividendos que dicho índice estaría cobrando si el inversor que decide confiarnos su patrimonio eligiera el índice en nuestro lugar.

Esa información es, hoy por hoy, casi inexistente. Y digo casi porque desde el inicio de su singladura el Argos Capital FI ha venido informando de dicha situación, incorporando los dividendos al índice ( tal y como nos indican los fondos y partnership de estilo value americano,…no pretendemos inventar nada- ya Graham en los años 30 lo inició-, sino que pretendemos tratar a nuestros argonautas en la forma en que a nosotros nos gustaría ser tratados).

Insisto en que entiendo la situación si resulta que nuestro fondo al ir pasando los años continúa yendo por detrás de su índice de referencia,…no saldríamos muy bien parados. Pero hacerse trampas en el solitario es peor que pensar que nuestros inversores son tontos y no saben comparar o leer los informes del profesor Fernández u otros estudios. Es dispararse al propio pie. Hace poco en una conferencia anual de unos gestores estupendos, uno de sus clientes les preguntó que cuando se compararían contra el índice incluyendo dividendos en éste…aunque la comparativa no saliera tan ventajosa como actualmente sin incluir los dividendos, seguirían mostrando una gran aportación de valor en el largo plazo. No entendí porqué dejaban que un inversor les afeara la conducta.

En estos momentos el Argos brilla entre otras cosas por ser el único que se compara frente al índice con dividendos. ¿Podremos entre todos los partícipes de entidades gestoras influir para que la CNMV y la propia industria incremente la transparencia en la información a los dueños del patrimonio? ¿No querríamos que se nos tratara así si fuéramos nosotros los inversores? ¿O preferiríamos que nos dieran gato por liebre?

Un abrazo a todos y hasta el próximo artículo.

Lo más leído