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Íñigo Escudero (Invesco): “Somos el cuarto proveedor de ETF del mundo y en España queremos situarnos en el lugar que nos corresponde”


Invesco es una gestora independiente con un negocio centrado exclusivamente en la gestión de activos. Se trata de una entidad muy conocida en el universo de la gestión activa y  menos en la parte de la gestión pasiva (al menos en España), a pesar de que actualmente es una de las principales firmas de ETF del mundo por volumen de activos. Hasta el momento, su popularidad la ha fraguado a través de la marca PowerShares en EE.UU. –donde se la conoce por ser la primera firma que lanzó en 2003 ETF de smart beta- y por el hecho de disponer de fondos cotizados como el Invesco QQQ Trust, el mayor ETF que existe en el mercado sobre el Nasdaq 100. Ahora, la firma ha desembarcado con todo su arsenal en Europa, donde los responsables de la entidad consideran que existe un gran potencial para las casas independientes.

“En Estados Unidos, las cinco mayores gestoras de ETF son independientes. En Europa, en cambio, la mayoría pertenecen a algún banco. Eso poco a poco irá cambiando a lo largo de los próximos años. El volumen, la tecnología, la innovación… todos ellos son factores que el cliente empezará a valorar y que hará que los inversores prefieran entidades independientes, convirtiendo al mercado europeo en algo parecido a lo que es hoy el americano. Somos el cuarto proveedor de fondos cotizados del mundo y en España queremos posicionarnos en el lugar que nos corresponde”, afirman Íñigo Escudero, director de Ventas y de Servicio al Cliente para Iberia y Latinoamérica, y Laure Peyranne, responsable de ETF para Iberia y Latinoamérica en la entidad en una entrevista con Funds People.

Hay más de 400 proveedores de ETF de todo el mundo, pero más del 75% de los activos se concentran en cinco entidades. “Es muy importante la posición de Invesco en este negocio. Tenemos la experiencia, ya que llevamos gestionando ETF en EE.UU. desde hace dos décadas, y contamos con estrategias core a precios muy competitivos. Por ejemplo, nuestros ETF sobre el EuroStoxx 50 o el S&P 500 los ofrecemos a cinco puntos básicos, lo cual es muy interesante teniendo en cuenta que estamos viendo a inversores españoles utilizando los ETF para la parte core de su cartera, sobre todo aquellos que replican el S&P 500”, señala Peyranne. Sin embargo, para ambos profesionales lo que el inversor debe analizar no es solo la comisión de gestión, sino el coste total de tenencia del producto.

“Puedes encontrarte dos ETF con un TER de cinco puntos básicos y uno hacerlo significativamente mejor que el otro. El precio es importante, pero la gestión y la eficiencia de los impuestos en lo que respecta a los dividendos que pagan las compañías es igual o más relevante. En el caso del S&P 500 podemos decir que tenemos una comisión casi negativa. Un inversor no residente en EE.UU., cuando compra cualquier título de bolsa americana, está obligado a pagar una comisión del 30% sobre los dividendos. Esto significa que cualquier fondo cotizado que no sea estadounidense va a recuperar el 70%. No obstante, hay trucos que se pueden utilizar y en los que nos apoyamos para evitarlo, como por ejemplo llevando el domicilio del producto a Dublín o a través del modelo de réplica”, destacan.

Para explicar esto, Peyranne pone el ejemplo del ETF de Invesco sobre el S&P 500, el cual es de réplica sintética. “En el mercado americano una estructura de este tipo aporta valor porque la contraparte puede recuperar prácticamente el 100% de los dividendos. Esto es uno de los aspectos que explican el hecho de que, el año pasado, la diferencia de rentabilidad entre un ETF de réplica física y el nuestro oscile entre los 20 y los 30 puntos básicos. La ventaja radica en que nuestro producto no tiene que tributar por los dividendos. La contraparte nos da casi toda la rentabilidad generada vía dividendo. En nuestro caso se quedan con cuatro puntos básicos”. Eso no significa que, por sistema, prefieran la réplica sintética a la física. De hecho, la mayoría de los ETF que comercializa Invesco son físicos. Recurren a los sintéticos cuando consideran que esta estructura es más eficiente.

“Cuando lanzamos un nuevo producto al mercado analizamos cuál aporta más valor. No creemos que un modelo sea mejor que otro. Nos quedamos con el que sea más eficiente para ese mercado en concreto. En renta fija, por ejemplo, toda nuestra gama es de réplica física. Lo que sí creemos es que nuestro enfoque es más conservador que el de muchos de nuestros competidores. Algunos proveedores recurren al préstamo de títulos para generar un plus de rentabilidad. En Invesco no hacemos préstamo de títulos. Somos muy conservadores en ese sentido. Se pueden optar por otras vías para generar una rentabilidad similar o incluso mejor con menor riesgo”, aseveran.

Historial de compras

Invesco es una entidad con un largo historial de adquisiciones, operaciones que han permitido a la gestora crecer y ganar tamaño. En la parte de gestión pasiva, la firma se ha mostrado muy activa últimamente, con la integración en el grupo de dos compañías: Source (en Europa) y Guggenheim (en Estados Unidos). Ambas refuerzan lo que ya tenían con PowerShares, la cual adquirieron en 2006. “Source nos aportó 35.000 millones más en volumen, así como la tecnología y experiencia a través de la parte de mercados de capitales. Guggenheim no solo nos aporta tamaño (más de 40.000 millones), sino también el hecho de ser una de las pocas entidades que tiene los derechos para poder lanzar nuevos índices. No todas las compañías disponen de ellos, lo que nos da una vía para poder crecer a través de esta vía”, revela Escudero.

Esa estrategia de crecimiento también afecta a la parte de gestión activa, donde Invesco está en pleno proceso de compra de Oppenheimer, que –de culminarse- le permitirá sumar otros 240.000 millones en activos. Con estas tres adquisiciones, la firma alcanzaría los 1,2 billones de dólares, de los cuales un billón corresponde a gestión activa y 250.000 a ETF. Estos movimientos se explican porque en Invesco están convencidos de que, en los próximos años, se va a producir una reducción sustancial en los márgenes de las gestoras. “Esta tendencia va a continuar. Por lo tanto, contar con un volumen elevado va a ser clave para tener éxito. Seguiremos viendo operaciones de fusiones y adquisiciones en el sector con el objetivo de ganar volumen y ser competitivos”.

“El tamaño también es fundamental para tener éxito en gestión pasiva. Si no dispones de ETF con un patrimonio considerable es difícil que el cliente te compre. Ahora que hemos integrado todas las marcas adquiridas bajo el paraguas de Invesco ya contamos con ese volumen, por lo que ha sido el momento adecuado para el fichaje de Peyranne, quien en septiembre se incorporaba a la firma para desarrollar el negocio de ETF en Iberia y Latinoamérica, región esta última donde nos centraremos principalmente en inversores institucionales de Chile, Colombia, Perú y México”, desvela Escudero.

La gama de ETF de Invesco

En España han registrado toda la gama, compuesta por más de 130 ETF listados en las principales bolsas del mundo. Para cada producto disponen de varias clases (acumulación, distribución, cubierta o no). Los hay de todo tipo, desde productos core beta sobre los índices de referencia más relevantes, hasta estrategias nichos, de especialización (que buscan mejorar el perfil rentabilidad/riesgo de una cartera con ETF multifactoriales), factor investing o sectoriales (donde la entidad cuenta con 19 ETF en Europa y pone a disposición del inversor todo el abanico para invertir en renta variable americana, desde la gama core hasta sectoriales como por ejemplo un ETF que replica el Nasdaq tomando en cuenta únicamente el sector biotecnológico.

También destaca un ETF de oro que es el más grande a nivel europeo, cuyo precio han rebajado recientemente de 29 puntos básicos a 24. “Estamos viendo que algunos clientes podrían querer este producto como activo refugio y queremos ofrecerlo al mejor precio”, indica Peyranne. Como ventaja, la responsable del negocio de ETF de Invesco cita la posibilidad de lanzar productos adaptados al mercado local.

El hecho de pasar a ser una firma que en España comercializa fondos activos y pasivos no lo ven en la oficina como un problema. “No estoy compitiendo para que el cliente reemplace un fondo activo por mi ETF, sino para que lo incorpore en lugar del ETF que pueda tener con otro proveedor. No vemos al ETF como competencia para la gestión activa. El cliente conoce muy bien el mercado y él decidirá cuál es la mejor solución para su cartera, estipulando qué porcentaje quiere de gestión activa y qué porcentaje en gestión pasiva. Nosotros le ofrecemos las soluciones. Ese es el planteamiento”, concluye Escudero.

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