ING IM avisa de la reciente y poco convincente recuperación en Rusia


Rusia está siendo una de las revelaciones del año junto a otros mercados emergentes, pero hay voces que no ven claro que este rally sea sostenible. ING IM alerta a inversores sobre la modesta mejoría de los indicadores económicos en el país por considerarla tardía y poco creíble. Maarten-Jan Bakkum, estratega global de renta variable emergente en ING IM considera que “la economía rusa has sido una de las que más ha sufrido el impacto de la crisis global. En solo 12 meses se ha contraído en más de un 18%, aunque es probable que haya tocado fondo en el segundo trimestre de este año. En general, la actividad económica ha frenado su deterioro y el incremento sostenido del precio del crudo debería también ayudar”. “Sin embargo, de momento, la única mejora convincente ha sido en la producción industrial. Por el lado de la demanda, se pueden detectar pocas señales de vida en la economía. Las cifras de empleo, salarios, ventas minoristas y el crecimiento del crédito continúan cayendo”. “El gobierno está intentando dar un empujón tanto al crecimiento de la inversión como al del consumo, con amplios paquetes de estímulo fiscal, aunque hasta ahora han tenido poco impacto. Va a llevar algún tiempo hasta que la ineficiente burocracia rusa genere crecimiento.” ING IM cree que un factor que complica seriamente la recuperación rusa es su sistema bancario, que está sufriendo por el elevado nivel de impagos (Non Performing Loans Level) y necesita ser reestructurado. El boom de la demanda entre 2003 y 2007 fue liderado por el gran crecimiento del crédito y es impensable que se repita en los próximos años, ya que el sector bancario tiene que sanearse. Sin embargo, ING IM opina que el historial en política económica de los reguladores rusos no es bueno y que pueden estar tentados a permitir que el crédito provoque una rápida recuperación del consumo interno. Marteen-Jan Bakkum comenta que “por el momento esperamos que la economía rusa continúe su recuperación, principalmente gracias a la subida del precio del crudo y de los metales. A pesar de su política expansiva, el consumidor ruso no se va a recuperar rápidamente porque la confianza tan dañada tarda en restaurarse. Sin embargo, la liquidez bancaria va a continuar mejorando y llegará un día en el que el precio de los nuevos préstamos serán tan atractivos que se convertirán en un nuevo boom del crédito. Nuestras previsiones de PIB para 2009 y 2010 son -8% y +3% respectivamente”.

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