Ideas de inversión, tendencias y peligros para el high yield global en 2014


La predicción de Wesley Sparks, responsable de renta fija estadounidense de Schroders, es que 2014 sea un año de ‘cupón light’ dentro de la galaxia high yield. De hecho, el escenario base que baraja prevé un retorno total del índice global de high yield de entre el 4,5% y el 5%, aunque estima que la diferencia la marcarán los gestores que sean más activos y capaces de aprovechar las oportunidades que brinde una “potencial corrección de corto plazo durante la mitad del año”, en palabras de Sparks.  

El responsable de la gestora británica identifica seis temas clave que considera que dominarán este mercado durante el presente ejercicio: 

1. La solidez de los beneficios corporativos, que incluso podrían mejorar hasta rozar máximos históricos.

2. La baja tasa de impago, mientras que las tasas de recuperación de las quiebras que puedan producirse serán mejores que la media.

3. La boyante actividad de los mercados de capital, que será positiva en términos generales para los bonos de alto rendimiento.

4. La oferta seguirá siendo robusta, aunque la refinanciación será el objetivo principal de las nuevas emisiones.

5. La demanda también se mantendrá sólida… en el caso de los inversores institucionales. Sin embargo, Sparks considera que los minoristas rotarán activos, saliendo de high yield para invertir en renta variable, a medida que continúe mejorando la confianza en el entorno económico.

6. La rentabilidad de la deuda gubernamental se situará bajo gran presión al alza en Estados Unidos y entre algunos países emergentes, más que en Europa. 

El último punto es esencial puesto que Sparks entiende que “quizá la mayor amenaza para el mercado es el potencial de que una subida gradual de la rentabilidad de los treasuries mute en una salida más rápida y elevada, que podría desestabilizar a los activos de riesgo como pasó en el segundo trimestre de 2013”. No obstante, descarta esta posibilidad porque la inflación se mantiene en niveles controlados mientras que es improbable que las expectativas de inflación se desanclen al esforzarse la Fed por transmitir su política de forward guidance al mercado, con la que busca mantener atados los rendimientos del papel con vencimientos intermedios.

¿Qué guiará al mercado de high yield este año?

La previsión de Sparks es que la rentabilidad de los bonos con grado especulativo debería seguir batiendo a otros sectores de la renta fija. Aporta tres razones para sustentar esta afirmación. La primera, que la mejora del crecimiento económico será un apoyo para el crecimiento de los emisores de high yield. En segundo lugar, la escalada gradual del rendimiento de los treasuries impactará a otros sectores de renta fija con rentabilidades menores en mayor medida que al propio high yield. Finalmente, prevé que la actividad de fusiones y adquisiciones estratégicas se incrementará en mayor medida que la de deuda apalancada (LBO), mientras que las OPV y las ventas selectivas de activos contribuirán al desapalancamiento de las compañías que integran este universo. En cambio, considera que es más probable para las empresas con grado de inversión que vuelvan a apalancarse. 

El responsable subraya que las empresas high yield se benefician del proceso de desapalancamiento cuando las firmas de capital riesgo devuelven a las compañías al mercado público a través de una OPV, dado que el efectivo que se capta con la salida a bolsa se suele utilizar con frecuencia para pagar la deuda. En este sentido, desde Schroders esperan que el ritmo de debut del mercado se mantenga robusto, al ser propicias las condiciones del mercado y estar el capital riesgo motivado para liquidar sus inversiones del último ciclo de LBOs de 2006-2007. En opinión de Sparks, esta tendencia beneficiará esencialmente a los activos con rating 'B' y 'CCC'. 

De hecho, para el experto la emisión de deuda apalancada seguirá siendo más tenue que la de fusiones y adquisiciones y las OPV en 2014: “Las firmas de capital riesgo están centradas en la adquisición de propiedades individuales y activos de menor tamaño, también porque están compitiendo más compradores estratégicos con los patrocinadores de capital riesgo por compañías y activos que se ponen a la venta”. 

Wesley Sparks subraya que los fundamentales del high yield siguen siendo sólidos y que los perfiles de liquidez también son fuertes, pues muchas compañías ya han refinanciado muchos de sus bonos con vencimiento a 2014 y 2015 al extender sus acuerdos con acreedores y emitir bonos con vencimiento entre 2020 y 2023. Dentro de otros pronósticos, Sparks espera que se incremente la dispersión de retornos entre industrias y entre diferentes emisores dentro de una industria durante los próximos años, “al diferenciar los inversores entre ganadores y perdedores y el riesgo idiosincrático se convierte en un motor mayor de retornos”. 

¿Qué precauciones debe tomar el inversor?

“Los inversores necesitarán tener un ojo puesto en las valoraciones para asegurarse de que continuamos siendo ampliamente compensados por los riesgos asumidos”, advierte el responsable de Schroders, que enumera hasta cuatro riesgos que entraña el high yield: de impago, por tipos de interés, por un evento no deseado y por cambios en la prima de riesgo. En la actualidad, la prima que ofrece el índice de high yield global frente a los treasuries es superior a los 360 puntos básicos, frente a los 225 que se vieron en 2007, “y debería ser más abundante para cubrir las pérdidas derivadas de impago”, advierte el experto.

“Tanto el riesgo por tipos de interés como por evento son amenazas potencialmente superiores para la inversión en grado de inversión que para el high yield”, sentencia, por lo que cree que este año también van a ser los cambios en los diferenciales los que guíen a la rentabilidad de los bonos con grado especulativo. La volatilidad también generará oportunidades. 

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