Hungría enciende la alarma en los mercados emergentes del Este de Europa, según Axa IM


El Gobierno húngaro sorprendió negativamente a los mercados internacionales en su intento de aprobar una nueva Constitución que ha sido vista desde fuera de sus fronteras con muchos recelos y que llega justo en un momento en el que los inversores internacionales prefieren mantener un sesgo conservador en su carteras. 

 

Según un informe de Axa Investment Managers que lleva por título Is Hungary the canary in CEE´S cool mine?, “el Gobierno húngaro ha elegido un mal momento para impulsar su agenda legislativa, ya que ésta coincide con un intenso proceso de desapalancamiento del sector financiero, una desaceleración de la economía mundial y una crisis de deuda europea cuyo resultado final se atisba incierto”.

 

En este sentido, la firma francesa considera que los mercados emergentes con unos fundamentales macroeconómicos más débiles y que sean vistos como inestables desde el punto de vista político serán los que más sufrirán los efectos negativos que provocará la repatriación del capital por parte de los inversores extranjeros que adoptan esta actitud ante las necesidades imprevistas de liquidez en su país. “Hungría encaja en este perfil”, asegura Axa IM.

 

Por lo pronto, parece necesario que el país tenga que aceptar un nuevo préstamo a dos años de entre 20.000 y 25.000 millones de euros por parte de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional, si Budapest quiere mantener a flote las finanzas fiscales tanto este año como en el próximo, señala la firma. 

 

Puede consultar el informe completo de la gestora descargándose el siguiente archivo:

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