High yield y deuda emergente, ¿quién da más?


¿Por qué la renta fija de alta rentabilidad ahora? Para Claudia Calich y Peter Ehret, responsable de bonos emergentes y high yield de Invesco en Nueva York, aunque las valoraciones dentro de cada clase de activo son menos atractivas de lo que fueron hace un año, continúan siendo optimistas sobre las perspectivas de inversión a largo plazo de deuda emergente y de High Yield, en la medida en que la economía se dirige probablemente hacia una recuperación general.

Hay varias razones que les hacen pensar que el mercado de los bonos high yield puede resultar atractivo para los inversores en 2010. En primer lugar, destacan que muchos inversores están preocupados por el hecho de que las rentabilidades récord en 2009 puedan provocar tomas de beneficios en 2010, que a su vez presione a este activo a la baja. Pero desde una perspectiva de rentabilidades históricas de este activo, recuerdan que los rendimientos de high yield pueden tener un buen comportamiento después de un año de rentabilidades excepcionales. Los bonos high yield normalmente se comportan bien en las primeras fases de recuperación económica y en las intermedias, dentro del ciclo de crédito, y dadas las perspectivas económicas para 2010, creen que las oportunidades en bonos high yield deberían seguir siendo atractivas, a medida que salimos de la actual recesión económica.

En el caso de los bonos emergentes, prevén que la demanda exterior de activos de deuda emergente siga siendo sólida, ya que entre quienes aportan nuevos y crecientes flujos se encuentran los inversores generalistas con máximo rating de solvencia, fondos de pensiones estadounidenses, fondos soberanos y fondos de inversión japoneses. Para estos nuevos inversores, la motivación principal ha sido la continua mejora de la calidad crediticia de esta clase de activo y su resistencia durante esta última crisis económica.

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