Henning Potstada (Deutsche Concept Kaldemorgen): “No podemos saber si estamos ante un punto de inflexión en el mercado de renta fija”


El 2016 está siendo un año apasionante para los gestores de fondos. Los distintos eventos que se han producido en los mercados (Brexit, la victoria de Donald Trump, volatilidad en el precio de las materias primas y las divisas…) han supuesto un importante desafío, sobre todo para aquellos que tienen bajo su responsabilidad la gestión de un producto multiactivo habilitado para poder moverse con total libertad para seleccionar las mejores oportunidades de inversión. La filosofía global del Deutsche Concept Kaldemorgen está siendo para Klaus Kaldemorgen y su equipo algo muy importante. Así lo explica Henning Potstada, cogestor del fondo, en una entrevista concedida a Funds People aprovechando su reciente visita a Madrid. “Es importante ser flexible en términos de asignación de activos, y también a la hora de ser activo. En un entorno de bajas rentabilidades, esta filosofía tiene mucho sentido en un fondo mixto”, afirma.

Según explica el gestor de Deutsche AM, el trabajo más importante para un gestor de un fondo multiactivo es entender los factores que pueden afectar a la cartera en su conjunto. El ejemplo más claro lo encuentra en la reciente subida de las tires en renta fija. “Que las rentabilidades de la deuda pública aumenten no solo impactará sobre el crédito. También lo hará sobre la renta variable y las divisas. La sensibilidad a la duración no solo la tienes a través de tus posiciones en renta fija. La rotación de acciones defensivas a cíclicas o el fortalecimiento del dólar viene explicado en buena media por lo que está sucediendo en el mercado de bonos. Lo mismo se puede decir del efecto que provoca en los mercados la volatilidad en el precio de las materias primas. Desde principios de año, la energía mueve al crédito, sobre todo al high yield, dada su estrecha vinculación. Comprender esto y gestionar el riesgo global de la cartera es fundamental”, asegura el experto.

Para capear el actual entorno de mercado, Potstada explica que han recortando la duración de la cartera, la cual se sitúa actualmente en torno a un año. “Esto lo hemos hecho a través de bonos con vencimientos cortos, pero también por la parte de la renta variable, donde hemos reducido el peso de las acciones consideradas bond proxies y elevado la ponderación de los sectores cíclicos, e incluso en divisas, construyendo una posición corta sobre el yen y larga sobre el dólar”, revela. Sin embargo, el mayor cambio que han hecho en la cartera desde mediados de 2015 ha sido elevar la exposición a la renta fija corporativa, cuyo peso ha pasado del 10% al 30%. “Es el mayor modificación que hemos realizado. Lo hicimos aprovechando las valoraciones que surgieron en 2015. Entonces pudimos entrar en high yield con tires de entre el 8% y el 10%. Creíamos que, con las commodities estabilizándose, el entorno no sería deflacionista. Acertamos”.

Tras la reciente corrección registrada por el mercado de bonos, la pregunta que se hacen ahora muchos inversores es si estamos ante el punto de inflexión que marcará el cambio de tendencia en la renta fija. “Desde mediados de los 80, las tires de los bonos han pasado del 10% al 0%. Durante los últimos cinco años ha habido varios momentos en los que los inversores han creído ver el punto de inflexión y, sin embargo, las tires continuaron cayendo. No sabemos con certeza si este será el breaking point y si estamos ante un cambio de tendencia en renta fija porque no podemos saber cuál va a ser el plan de Donald Trump en materia de infraestructuras y su impacto en la inflación. Deutsche AM prevé que las rentabilidades de los bonos suban el año que viene. Lo que hemos visto en los últimos días ha sido principalmente un reposicionamiento del mercado”, indica Potstada.

El cogestor del Deutsche Concept Kaldemorgen insiste en que tratar de predecir lo que va a suceder a nivel político es muy difícil. “No podemos predecir el futuro político. Tampoco jugamos a tratar de hacerlo. De hecho, tras la celebración de las elecciones en Estados Unidos, no hemos realizado cambios significativos en la cartera. Nadie sabe qué hará la Administración Trump, pero el mercado lo está poniendo en precio. La agenda política será positiva para las compañías americanas. Eso es seguro. ¿Será más positivo para las americanas que para las europeas? No necesariamente. Los mercados de renta variable son conducidos por el momentum económico, para lo que hay que preguntarse en qué punto del ciclo económico nos encontramos. Esa es la cuestión más importante. Nosotros creemos que nos hallamos en un entorno en el que la renta variable y el crédito pueden generar rentabilidad. Es la manera en la que estamos posicionados”.

En renta fija, Potstada encuentra oportunidades en el mercado de high yield. “No está tan atractivo como antes, pero sigue ofreciendo oportunidades”. También le gusta la renta fija emergente, donde mantiene una visión positiva sobre la deuda en hard currency. En renta variable, su apuesta son las compañías cíclicas, sobre todo las europeas, las cuales se beneficiarán de la depreciación del euro. Esta positiva visión sobre este tipo de valores ha situado la beta de la cartera por encima de uno. “La beta depende de cuál sea el entorno. Puede cambiar. Generalmente, suele estar por debajo de uno, ya que buscamos rentabilidad pero también generación activos que nos ofrezcan rentas”. En lo que respecta al oro, activo que estuvo fuera de la cartera durante algunos meses, los gestores lo han vuelto a incluir (5%), al ser un buen diversificador y una buena cobertura contra la inflación.

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