Henderson apuesta por financieras y sectores cíclicos en renta variable china


Las valoraciones de la bolsa china son las más bajas de los últimos dos años, desde que comenzó la crisis financiera, y se encuentran por debajo su media histórica debido a las actuales preocupaciones que existen sobre la inflación y el peligro de burbuja. Sin embargo, Caroline Maurer, cogestora del fondo de renta variable long short Henderson Horizon China, cree que estos niveles no están justificados, pues “ni los datos económicos ni los beneficios empresariales han decepcionado hasta el momento”. Además, explica que el crecimiento económico del país es sano, y se basa en un proceso de urbanización que apoyará el crecimiento de las clases medias y en un aumento de la renta per capita, que apoyará el consumo.

Con respecto a los riesgos, cree que el mercado inmobiliario se estabilizará gracias a la política del gobierno, además de la construcción de viviendas sociales. “Es un riesgo manegable aunque estamos vigilantes”, comenta. Con respecto al otro gran problema, la inflación, considera que la subida de precios derivada de los alimentos y las materias primas acabará estabilizándose, al contrario de lo que ocurre con la inflación subyacente, aún en niveles bajos. “En los últimos años los salarios han subido el 30%, pero aún son muy bajos, y en los próximos seguirán subiendo mientras se estabiliza el componente alimentos-materias primas, lo que ayudará a equilibrar las cifras a partir del segundo semestre de este año”.

Con respecto al peligro de contagio de las revoluciones democráticas desde Oriente Medio, Maurer cree que no se producirá pues la sociedad china es relativamente estable y la mayoría de la gente es feliz y está viendo incrementar su nivel de vida, vía mayores salarios y mayor consumo. Y además no hay alternativa. “El problema está en las clases con ingresos más bajos, motivo de preocupación porque serían ellas las que saldrían a la calle. De ahí que el gobierno chino esté esforzándose en subir los salarios mínimos”, afirma. Los salarios mínimos difieren en las ciudades y son fijados por los gobiernos locales.

El otro gestor del fondo, Andrew Mattock, cree también que el crecimiento sigue siendo la prioridad del gobierno chino, incluso aunque se corre el riesgo de una inflación ligeramente superior. “La expectativa de futuras políticas restrictivas para combatir la subida de la inflación sigue siendo la mayor carga en el sentimiento de mercado y hará que continúe siendo volátil en el corto plazo, lo que ofrecerá oportunidades para comprar empresas chinas a precios atractivos”, comenta.

Actualmente, los gestores sobreponderan el sector financiero (con un 62,7% de posiciones), gracias a sus posibles incrementos de márgenes con las subidas de tipos, razón por la que han apostado por el sector desde principios de año, en nombres como China Construction Bank, Industrial & Commercial Bank of China o Bank of China. La otra gran apuesta son los sectores cíclicos, como energía (18,9% del fondo, sobre todo en grandes petroleras), industriales y materiales (con el 17,1%, en sectores como el de carbón y cemento). En el lado negativo, advierten del consumo, una historia con la que son positivos, pero de forma selectiva. “Muchas industrias son nuevas, hay mucha competencia y la mayoría de las veces no cuentan con la protección de la marca”, dice Mattock, añadiendo su preferencia por el sector del lujo o el juego. También son negativos con utilities de Honk Kong, por sus altas valoraciones, y con las telecos, por la gran competencia en el sector.

Un fondo 150/50 de geometría variable

El Henderson China Fund, con rating AA de Standard and Poor’s, es un equity long-short de renta variable china que invierte en empresas que cotizan en Gran China (China, Hong Kong, Macau y Taiwán). El fondo es UCITS III sofisticado y aprovecha al máximo las posibilidades que ofrece esta normativa, generando alfa utilizando activamente tanto posiciones largas como cortas (vía CFDs). Tiene ya un track record de tres años y ha cosechado un 29,3% de rentabilidad desde su lanzamiento. El fondo está registrado en CNMV, y en este momento tiene un patrimonio de 372 millones de dólares. Está gestionado por Andrew Mattock y Caroline Maurer.

En cuanto a la filosofía de inversión, el fondo cuenta con una cartera concentrada de “mejores ideas” de inversión en la que el tamaño medio de cada posición es del 4-5%. Además esta cartera está construida con posiciones a largo plazo y bien analizadas y con derivados que sean capaces de aumentar la rentabilidad del fondo en el corto plazo. En este sentido, es probable que el fondo sea más activo que un producto long-only típico. Además, el Henderson China Fund toma un enfoque de aversión al riesgo lo que incluye el uso de derivados, posiciones cortas y otras estrategias de inversión que gestionan de forma activa la exposición al mercado y, en consecuencia, proteger y aumentar el nivel de alfa conseguido. La exposición neta de mercado siempre estará entre el 0 y 100% de la exposición del índice de referencia. A fecha de 28 de febrero la exposición larga es del 148% y la corta de -48,3%. De hecho, el fondo podría definirse como un “150/50 de geometría variable”. Cuenta con una comisión sobre los resultados que batan al índice del 10%.

Por su parte, la selección de valores se basa en elegir compañías con flujos de caja sostenibles a largo plazo, tendencias de crecimiento en los ingresos y mejoras en el rendimiento operativo. Este análisis fundamental de cada empresa permite a los gestores capturar ideas que surgen como resultado de determinados sucesos en los mercados, y que están minusvaloradas debido a las ineficiencias del mercado, primas de riesgo excesivas e inyecciones de activos.

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