Hedge funds en 2009: oportunidades generadas por la crisis


Bertrand Demole, director de hedge funds de Pictet Aunque los brotes de cizaña se parezcan a los de trigo en medio de cuales pueden crecer, su ingestión puede ser nociva para el ser humano. De la misma manera, el universo de fondos de inversión libre se parece a un campo de cizaña con algunos brotes de trigo.



Existen cerca de diez mil hedge funds, pero sólo uno de diez corresponde a la verdadera definición de esta clase de activos (Ref: gráfico), que requiere un alto grado de rigor y competencia. Sin embargo en los últimos años ciertos seleccionadores – incluso de renombre –proponían supuestos hedge funds a sus clientes.



Desde una perspectiva simplificada un hedge fund debe respetar tres grandes principios: 1) Invertir en productos líquidos a precios ventajosos, 2) Neutralizar fuentes de riesgo de mercado y de rentabilidad desfavorables con técnicas de cobertura como ventas en corto y 3) Alinear los intereses de los clientes con los de los gestores, siendo inversores a título personal en sus fondos y propietarios de la sociedad de inversión.



Un universo lleno de falsas promesas

Pero lamentablemente el término hedge fund está hoy en día usurpado por numerosos actores que no neutralizan ningún riesgo de mercado y recurren a veces a apalancamiento para ampliarlo, sin contar con los impostores, defraudadores o incluso simples ladrones. De esta manera se “disfrazan” de hedge funds aunque en la práctica no son más que fondos tradicionales que se concentran en un sector o país. Otros “falsos hedge funds” se asemejan más a actividades bancarias y actuariales, al estar orientados hacia préstamos relacionados con tarjetas de crédito, operaciones de arrendamiento de automóviles o seguros de vida. Algunos incluso deberían clasificarse en la categoría de actividades singulares, como activos dedicados al factoring.



Por otra parte los perfiles de riesgo y rendimiento de dichos fondos difieren fundamentalmente de los de los hedge funds, frecuentemente con inversiones ilíquidas, que en tiempos normales generan beneficios mensuales poco volátiles, ampliados mediante apalancamiento y con un rendimiento anualizado atractivo y una relación rentabilidad-riesgo (ratio de Sharpe) inigualable. Sin embargo con la crisis sufren pérdidas mensuales bastante mayores. Su perfil de riesgo frecuentemente es subestimado por inversores inexpertos. De hecho un ratio de Sharpe positivo constituye generalmente garantía de calidad, pero un valor demasiado elevado debe suscitar desconfianza.



2008, el año de todos los riesgos

Para el sector de hedge funds en conjunto 2008 quedará sin duda grabado en las memorias como uno de los peores años en términos de rentabilidad, debido a la evolución particularmente desfavorable de los riesgos económicos y financieros y la virulencia sin precedentes de riesgos sistémicos, reglamentarios (como la prohibición de ventas al descubierto) y operativos. Han tenido que manejar riesgos de contraparte, limitar riesgo de financiación y demanda de garantías adicionales, anticipar riesgos de reembolso o incluso de liquidez. A menudo sus gestores han tenido que dedicar más tiempo a la administración, negociación de relaciones bancarias o análisis de flujos operativos que a la gestión de los activos.

Para rematar uno de los ejercicios financieros más sombríos, el pasado diciembre estalló el escándalo de 50.000 millones de dólares desaparecidos en el fondo basado en esquema piramidal de Bernard Madoff. Así, mermada por malas rentabilidades y fraudes, la crisis de confianza en hedge funds ha llegado a alcanzar grado de paroxismo. Si hay que sacar una lección, se resume en un solo precepto que venimos cumpliendo desde hace años: comprar hedge funds con estructuras simples (que se entiendan) y rechazar los que presentan estructuras complejas (que no se entienden).



Acceder a los mejores hedge funds

Los hedge funds ofrecen perspectivas nuevas y muy atractivas y algunos de los mejores gestores mundialmente reconocidos vuelven a abrir sus vehículos de inversión a nuevos suscriptores – con condiciones mucho más favorables – tras haber sido victimas de desembolsos masivos debido al pánico generalizado.

Además la práctica finalización del desapalancamiento y continuación de solicitudes de reembolso de inversores particulares constituye un indicador contrario: la competencia entre gestores se atenúa mientras los mercados financieros se vuelven cada vez más ineficientes. De manera que las oportunidades de generar beneficios se multiplican para un número reducido de actores. Como de costumbre los hedge funds se han adaptado a una velocidad impresionante y los resultados son convincentes. Por otra parte, pocas veces las primas de riesgo y diferenciales de arbitraje han ofrecido tantas oportunidades en los mercados de divisas, renta fija, materias primas, renta variable o incluso crédito Y muchos gestores sabrán aprovecharlas.



Por lo tanto los mejores hedge funds deberían seguir generando una rentabilidad superior a la de muchos mercados financieros, ofreciendo protección del capital a lo largo de un ciclo de mercado. También conviene recordar sus escasas correlaciones a largo plazo con activos tradicionales y por tanto instrumentos de diversificación indispensables.

Por otra parte diversas iniciativas de autorregulación anticipan un futuro más favorable. Las exigencias en materia de transparencia, administración independiente y segregación de actividades operativas y de negocio parecen estar prosperando y surgen asociaciones que se rigen por reglamentos, normas y códigos rigurosos, como Hedge Fund Standard Board (HFSB) a principios de 2008 o el Grupo de Trabajo del Presidente sobre Mercados Financieros, que dio origen a Best Practices for the Hedge Fund Industry (mejores prácticas para la industria).



Unos hedge funds cuidadosamente seleccionados ofrecen una solución de inversión realmente alternativa pues facilitan las decisiones de distribución estratégica de activos de las que depende la mayor parte de la rentabilidad. Las estrategias de inversión más prometedoras se encuentran en apuestas “macroeconómicas” y “long-short”.



Tamaño verdadero de la industria mundial de los hedge funds a finales de 2008





Fuente: HFR Global Hedge Fund Industry Report Q3 2008 y Pictet Alternative Investments

Nota al gráfico: De 1,722 trillones de dólares en gestión en 3T08 los verdaderos fondos de inversión libre o hedge fund representaban 900.000 millones. Un 20 por ciento estaba formado por fondos con menos de tres años de antigüedad, con ventana de liquidez inferior a un año y/o con activos gestionados inferiores a cien millones de dólares. Además un 34 por ciento estaba formado por modelos de inversión no considerados genuinos.



Bertrand Demole, director de hedge funds de Pictet

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