“Hay que aceptar la volatilidad a corto plazo y centrarse en los fundamentales a largo plazo”


“La reciente volatilidad ha sido provocada principalmente por lo que consideramos una nueva oleada de ventas indiscriminadas producidas por los temores a corto plazo pero, a medio plazo, creemos que estas distorsiones del mercado deberían normalizarse y crear buenas oportunidades de compra”. Así abren su análisis Michael Hasenstab y Sonal Desai, del equipo de Renta Fija Global de Franklin Templeton, en un reciente informe donde también comparte sus perspectivas para el mercado de bonos globales y divisas.

“Los comentarios de la Fed, que dejan entrever que las políticas de estímulo podrían empezar a relajarse gracias a la fortaleza de los datos económicos, así como los nuevos temores a un ‘aterrizaje forzoso’ de la economía china, parecen estar detrás de la reciente volatilidad del mercado”. No obstante, los gestores ven en estos periodos de volatilidad una buena oportunidad para tomar posiciones a niveles atractivos. “A corto plazo, la volatilidad puede resultar problemática, pero los inversores que decidan capearla pueden obtener un sólido potencial de rentabilidad ajustada al riesgo si mantienen un horizonte a medio plazo basado en los fundamentales”.

Con respecto a divisas, afirman que “las perspectivas fundamentales no han cambiado, por lo que esperamos una apreciación de las divisas de economías relativamente fuertes frente a las divisas del G-3 (EE. UU., la eurozona y Japón), donde es probable que la política monetaria siga siendo acomodaticia durante bastante tiempo”. En cuanto a la posibilidad de que la Reserva Federal limite su programa de compra de activos, Hasenstab y Desai aclaran que “esa decisión descuenta el anuncio de Japón de que ampliará la compra de activos hasta duplicar su base monetaria, lo que supone inyectar cerca de 1,5 billones de dólares en dos años”.

Independientemente de lo que haga la Reserva Federal, los gestores de Franklin Templeton opinan que, ahora mismo, “los inversores que invierten en bonos de mayor duración se exponen a una pérdida permanente de capital y, sin embargo, el potencial alcista se ve limitado por el riesgo de que aumenten los tipos de interés”.

Hasenstab y Desai creen que muchos mercados emergentes se verán beneficiados por sus sólidos fundamentales y por los flujos de capital asociados a las medidas de expansión cuantitativa mundial. “La situación en Asia ex Japón y en ciertas economías de Latinoamérica y Europa parece robusta y las condiciones de crédito siguen siendo favorables, gracias a los bajos niveles de endeudamiento y a unas mayores tasas de crecimiento. Apostamos por los países en los que los dirigentes han sabido adelantarse a los acontecimientos en cuanto a política fiscal, monetaria y financiera”.

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