¿Hacia dónde se dirige el precio del petróleo?


¿Alguien recuerda aquella aldea gala que resistía ahora y siempre al invasor romano? En un año que está siendo duro para las materias primas, especialmente para los metales preciosos, tanto el Brent como el WTI se están comportando como los Asterix y Obelix de las commodities, pues continúan al alza impulsados por un cúmulo de factores. Y la perspectiva de las gestoras de fondos es que este comportamiento se prolongue.

Por ejemplo, en un informe del 15 de julio los expertos de Citi revisaban al alza sus previsiones sobre el Brent para el resto de 2013, elevándolas de 104 a 105 dólares el barril; también incrementaron los pronósticos para 2014, desde 95 hasta 98 dólares, basándose en el presupuesto de “un escenario de endurecimiento del suministro a lo largo de 2014 exacerbado por riesgos geopolíticos más elevados”. 

Desde Pictet Wealth Management consideran que la referencia europea de los precios pueda llegar a los 115 ó 120 dólares por barril. Luis Sánchez de Lamadrid, director general de Pictet WM en España, atribuye estas proyecciones a la conjunción de los siguientes factores: el primero, el regreso de la inestabilidad política a Egipo – Lamadrid recuerda que por el canal de Suez se transporta el 70% de la producción de crudo-; el segundo factor es la caída de producción en Nigeria y Libia y de suministro, acompañada por la caída de los inventarios en Estados Unidos. En tercer lugar, el experto subraya el hecho de que el periodo estival suele ser una época alcista para el petróleo: “En verano el precio sube con la mayoría de desplazamientos de vehículos y entre junio y octubre con la temporada de huracanes -muchas refinerías se encuentran en sur de Estados Unidos-. En estos meses durante los últimos diez años el Brent se ha anotado de media 3,8% y el West Texas 2,8%”. 

“El crudo ha probado ser más resistente y menos volátil este año que muchas otras materias primas”, reseña por su parte Russ Koesterich, estratega jefe de BlackRock. El experto también alude a la caída del suministro procedente de Oriente Medio y África, junto con el incremento de sanciones al régimen iraní y la escalada de violencia en Siria y Egipto. “Niveles crecientes de riesgo geopolítico en los países productores de petróleo se han correlacionado históricamente con precios del crudo más elevados”, apunta.

Los otros dos factores que Koesterich considera importantes, pues el petróleo los ha sorteado y otras materias primas no, son el riesgo al alza de los tipos de interés – “es probable que el impacto sea más silenciado para las commodities ligadas a la energía”, afirma- y el temor a un aterrizaje brusco de la economía china, que afecta menos al petróleo, “más atado a la demanda global que a un solo país” que a otras materias más cíclicas, como los metales industriales. “El reequilibrio de China hacia el consumo podría en realidad beneficiar al petróleo, a medida que más consumidores de clase media compran coches”, apostilla. 

A diferencia de las otras gestoras citadas, la visión del estratega de BlackRock para los precios del petróleo es que estos se mantendrán en una horquilla, “sin moverse particularmente al alza o a la baja”. En cualquier caso, estima que si se rompiera esta banda de precios, sería al alza, basándose igualmente en el riesgo geopolítico. 

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