Habla Mario y sube el euro


Nuevo post del blog de María Folqué y Montserrat Formoso de Funds People.

El blog está siendo un poco Guadiana este mes, es verdad. Pero nosotras somos mucho de celebrar y nos damos a las festividades con la misma devoción que Putin siente por la organización de elecciones. El problema llega cuando de repente el fervor democrático se vuelve contra tí y donde dijiste elecciones este domingo, pásalo, ya no puedes dar marcha atrás. La impostura por la impostura puede tener su punto, lo malo es cuando cuesta vidas. Entonces ya no tiene ninguna gracia.

Entendemos que estén deseosos de leer sobre política monetaria, un par de notas de la sección de misceláneas y ya estamos con Janet y Mario. La primera es la de que China ha vuelto a recuperar el puesto que le quitó el siglo XX, o sea, el primero en términos de PIB, aunque sea en paridad del poder adquisitivo. Para el otro y para el PIB per cápita, queda un rato. Moraleja: no hay que dejarse colonizar, ni invadir, ni hacer colectivizaciones agrarias, ni revoluciones culturales. Si pueden evitar todo esto, se ahorrarán tiempo y dinero. Como el que se podía haber ahorrado Alemania, ya que según una universidad berlinesa la reunificación ha costado dos billones de euros. Es mejor ser como los amish, sí los de la peli de “Único testigo” que resulta que a base de sentido común están forrados. Nosotras, ni con sentido común, ni sin él, lo hemos probado de todas formas y nada. Bueno, el caso es que según Market Watch, la base de su bonanza es que no invierten en bolsa, son cautelosos en sus gastos y se endeudan muy poco. Bueno y lo que se ahorran en coches y gasolina. Claro que si no tienes coche, tampoco te surge la oportunidad de bailar con Harrison Ford en el granero al ritmo de Sam Cooke y su “What a wonderful world this could be”. Y oye, eso que te pierdes.

Antes de que corran a youtube y sucumban al sentimentalismo unas líneas para la política monetaria. Seremos breves. Del BCE ni bajada de tipos, ni QE edulcorado, na de na. Eso ya lo sabía yo, dirá usted. Sí, y todos, pero aún así estábamos con el gusanillo delante del twitter, que es como el Bloomberg del otro lado. La rueda de prensa ha empezado repitiendo lo de la reunión anterior dejando caer nuevamente lo de riesgos sobre la economía a la baja, que ya hay señales de mejora en el empleo, expectativas de inflación ancladas en el medio plazo y que vigilarán de cerca el tipo de cambio. Mientras tanto éste se iba al 1,40. Nosotras desde aquí teníamos preparados unos consejos para depreciar la divisa, pero tal como se pone con el que todos opinen de todo dañando la credibilidad de la política monetaria, mejor le ponemos un wassap por el privado.

Pero Draghi recondujo la sesión. Y soltándose la melena y guiñando un ojo a los asistentes añadió un “nos vemos en junio y os daré lo que me pedís”. Por supuesto sus palabras fueron más poéticas: “El consejo está cómodo con el hecho de actuar el mes que viene”, aunque ello dependerá de las nuevas previsiones de inflación que conoceremos también en junio.

La parte de morbo de la rueda de prensa ha sido la forma de romper con el pasado del BCE cuando Mario fue preguntado si estos comentarios sobre una actuación en junio marcan el fin de la era del BCE de nunca comprometerse con movimientos futuros. Draghi respondió regalando titulares que esa era había terminado hace tiempo…

Y se llamaba Trichet, quien por cierto a principios de esta semana también tuvo cierto margen para el protagonismo en una charla en la sede del Parlamento Europeo donde anunció nada más y nada menos el fin de la crisis del euro. Uno de los argumentos que eximió fue de peso: no sólo los 15 miembros siguen sino que hay tres más. No le falta razón, lo suyo está costando.

Nos queda nuestra querida Janet a quien también le tocó hablar esta semana. La presidenta de la Fed señaló que, si los datos macro siguen la tendencia actual, la compra de bonos terminará a finales de otoño, pero tranquilidad porque para la subida de tipos no tiene prisa. Y para confirmarlo habló de su preocupación por el repunte de las tasas hipotecarias y el efecto negativo en el mercado de la vivienda, cuya evolución desde 2011 deja una lectura decepcionante.

Hasta aquí la política monetaria que para unas semanas nos dará un respiro pudiendo centrarnos en el verdadero debate que se cierne en Europa: quién ganará la Champions y si en Eurovisión obtendremos más de los 12 puntos de Portugal.

"¿Nos hacernos amish? No lo veo, Cristobal, no lo veo"

 

Buena semana

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