"Ha sido el periodo growth más largo de los mercados emergentes"


¿Es la hora de volver a invertir sin miedo en renta variable emergentes? En opinión de M&G Investments, esta clase de activo ofrece ahora un buen punto de entrada. Así lo ha defendido Rob Secker, especialista de producto, en una reciente visita a la oficina madrileña de la firma. El experto ha venido a ofrecer perspectivas actualizadas sobre el fondo M&G Global Emerging Markets Fund, que este año celebra su quinto aniversario desde su lanzamiento. 

Secker considera que el principal impulsor a las ventas de bolsa emergente que se vieron a lo largo del año pasado fue principalmente el sentimiento negativo de los inversores, más que unos malos fundamentales: “La gente quería pagar más múltiplos en EE.UU. y en menor medida en Europa que por compañías de un país emergente”, explica. A un tiempo, señala que el mundo corporativo en vías de desarrollo “presentaba mejores perspectivas de beneficios, aunque les afectó el impacto del efecto divisa, si se cambiaba a dólares los beneficios estaban en línea con EE.UU.”. 

Esta situación sigue presente en la actualidad. Secker recuerda que los mercados emergentes tienen tendencia a ser value, pero sin embargo en los dos o tres últimos años han triunfado más las historias con sesgo de crecimiento, hasta el punto que subraya que “ha sido el periodo growth más largo en los mercados emergentes”. Desde la gestora consideran que todavía se pueden comprar valores baratos con buenas perspectivas por fundamentales: al cotizar la media de emergentes a un valor en libros de 1,5 veces, calculan un descuento del 30% respecto a los mercados desarrollados, que cotizan a 2,2 veces.  

“Los emergentes parecen ahora muy baratos y no vemos ningún proceso de colapso, sino signos alentadores de que está empezando a cambiar el mercado”, afirma Secker. Éste admite que “los fundamentales se han deteriorado, pero ahora están estables y no tienen mal aspecto, y son más rentables que los desarrollados”. 

¿Cómo invierte el fondo?

Rob Secker recuerda que M&G es una casa con filosofía value y enfoque bottom up, que no suele tener en cuenta los datos macro en su política de inversión. Por ello, a la hora de abordar una cartera de renta variable global emergente, se muestran críticos con la famosa tesis de que el crecimiento del PIB se traduce en un entorno favorable para las bolsas: “No creemos que exista una relación entre el PIB y la renta variable. No tiene sentido, no están correlacionados”, afirma el especialista tajantemente. El acercamiento del equipo gestor del fondo, capitaneado por Matthew Vaight (en la imagen) pasa por buscar diferentes motores de retorno sobre capital. 

Distinguen cuatro tipos de catalizador que se dividen a su vez entre los que mejoran los retornos – cambios externos o internos- y los que ayudan a sostener retornos elevados, como la cualidad del negocio y el crecimiento de la cartera de activos de la empresa. El experto de M&G explica que el tipo de compañías que suelen comprar suelen estar en horas bajas, con valoraciones también bajas, y al borde de iniciar una historia de reestructuración. Se analiza el perfil de la empresa para detectar si hay posibilidades de que se produzca un punto de inflexión y poder beneficiarse del potencial de revalorización de la acción. “Los nombres con más valor y calidad de negocio siguen más baratos que sus comparables desarrollados”, sentencia.

El especialista declara que actualmente en la casa ven más valor en los mercados de mayor tamaño y siempre invirtiendo en divisa local (de hecho no suelen cubrirse frente a la fluctuación de la divisa). Actualmente, la cartera sobrepondera acciones de India o Rusia con respecto a su índice de referencia, el MSCI Emerging Markets, aunque Secker puntualiza que ahora la postura en India es más neutral tras la venta de algunos valores en los últimos dos meses. También mantienen una postura neutral en Corea del sur y en China, aunque la visión de la gestora es que el país no supone una gran preocupación a pesar de sus problemas de crédito.

Otra de las peculiaridades del fondo es que puede invertir hasta un 20% de su cartera en valores desarrollados cuya mayor fuente de crecimiento son los países en vías de desarrollo. Entre este tipo de posiciones figura la española Prosegur, una apuesta que Secker define como oportunista por la penetración de su negocio en Latinoamérica. 

Finalmente, por sectores, la postura del equipo de M&G difiere de la tendencia general, dado que opinan que el segmento de consumo básico se ha vuelto muy caro. “No compramos ni historias ni temas. Muchas de estas compañías tienen valoraciones que aspiran a la perfección, se les han fijado unos niveles de ventas que no podrán alcanzar”, denuncia el especialista. La cartera del fondo refleja preferencia por valores del sector financiero, tecnología, industriales y consumo discrecional.

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