GVC Gaesco Patrimonialista, optimizando rentabilidad/volatilidad


Los grandes movimientos del mercado son consecuencia de decisiones tomadas en momentos de pánico, en base a impulsos que no suelen ser racionales, generando correlaciones muy altas y, por tanto, ineficiencias que pueden suponer oportunidades de inversión.

Esta es parte de la filosofía de inversión que inspira la gestión de los fondos de retorno absoluto de la gestora GVC Gaesco Gestión: GVCGAESCO RETORNO ABSOLUTO y GVCGAESCO PATRIMONIALISTA. Concretamente, los fondos se encuadran en la categoría VDOS de Retorno Absoluto, Volatilidad Media que se propone un objetivo de rentabilidad no garantizado, con una volatilidad de entre 5 y 10 por ciento. La categoría gana en el año un 4,43 por ciento por rentabilidad. GVCGAESCO PATRIMONIALISTA obtiene un 9,89 por ciento en el mismo periodo.

La gestión en retorno absoluto de la gestora tiene un doble objetivo: maximizar la rentabilidad y limitar la variabilidad del valor liquidativo en entornos muy negativos de mercado. Para cumplir con este doble objetivo, el equipo gestor aplica un enfoque cuantitativo, basado en la detección y aprovechamiento de las ineficiencias de los mercados, con carácter universal, muchas de ellas basadas en el behavioural finance. Buscan una tipología de ineficiencias que tengan perdurabilidad en el tiempo y que tengan el comportamiento humano reiterado como explicación última. A fecha de hoy han desarrollado y aplicado 19 estrategias de retorno absoluto, que implementan en GVC Gaesco Retorno Absoluto y GVC Gaesco Patrimonialista. El primero es un fondo multiestrategia directa, que utiliza 18 de las 19 estrategias y el segundo es de una sola estrategia.

Desde 1997 trabajan con un equipo de I+D de la facultad de Físicas de la Universidad de Barcelona, quienes validan la existencia y magnitud de las ineficiencias propuestas por el equipo interno de gestión. Las ineficiencias son contrastadas por un periodo no inferior a 25 años, validándolas en entornos muy distintos de mercado y optimizándolas e implementándolas de una forma sistemática, en un trabajo conjunto entre el equipo interno y el externo. Es una labor continuada de investigación y mejora de la gestión, correspondiendo la última estrategia implementada al modelo que la gestora denomina como pánicom que analiza las correlaciones que existen en los mercados con la pretensión de detectar tanto los movimientos de pánico alcistas como bajistas. Cuando el mercado detecta pánico las correlaciones normales pasan a altas. El modelo que el equipo gestor ha desarrollado detecta estos movimientos a priori permitiéndoles tomar decisiones de inversión tanto en mercados alcistas como bajistas.

El equipo gestor está liderado por Jaume Puig, con Anna Batlle,  Xavier Cebrián y Miquel Masoliver integrando el equipo interno y tres doctores de la Facultad de Físicas de la Universidad de Barcelona, en el equipo externo. Jaume Puig, Director General de GVC Gaesco Gestión, es Licenciado en Ciencias Económicas y en Ciencias Actuariales por la Universidad de Barcelona, contando con las certificaciones CEFA de Analista Financiero Europeo (Certified European Financial Analyst), ICMB Fixed Income Portfolio Management y EFPA. Suma 26 años de experiencia en el sector. Jaume es el director de Inversiones de la gestora, gestionando directamente diversos fondos de inversión, entre ellos los del retorno absoluto, y SICAVs.

El equipo gestor identifica ineficiencias de mercado que son trasladadas al equipo externo en la Facultad de Físicas de la Universidad de Barcelona para su validación. Si son aprovechables, se crea un modelo que será la base para la creación de una estrategia a implementar, que en el caso del PATRIMONIALISTA es única. El fondo aprovecha las inercias de los mercados de renta variable, invirtiendo más a medida que se van volviendo más saludables - la relación entre rentabilidad y volatilidad mejora -  y desinvirtiendo a medida que los mercados se degradan, es decir, cuando la relación entre volatilidad y rentabilidad va empeorando. El proceso de inversión es claro y disciplinado, ya que aprovecha y optimiza la experiencia de mercado de muchos años, intentando distinguir entre los movimientos que pueden caracterizarse como ruido habitual del mercado y los movimientos estructurales, evitando así la influencia subjetiva de las emociones.

La inversión se distribuye entre activos sin riesgo (Mercado Monetario) y activos con riesgo (fondos de renta variable y ETFs) en función del contexto del mercado y las perspectivas económicas. El rango de inversión en cada una de las dos clases de activos es muy amplio (0%-100%) lo cual proporciona una gran flexibilidad y agilidad para adaptarse a las fluctuaciones de los mercados.

Así, las mayores posiciones en la cartera del fondo corresponden actualmente a los ETFs SPDR TRUST SERIES 1 (10,59 %) VANGUARD EMERGING MARKET (8,57 %) SPDR DJ GLOBAL TITANS ETF (7,86 %) TOPIX ETF (7,16 %) y ISHARES STOXX EUROPE 600 DE (6,47 %)

El equipo gestor divide la renta variable en ocho grandes clases, en lo que pretende ser un aprovechamiento de los ciclos internos de los mercados bursátiles. Por estilo de gestión: Big, Small, Crecimiento y Valor. Por área geográfica: Europa, Emergentes, Japón y EEUU. Como máximo, invertirá en una única categoría de activo, por zona geográfica o por estilo de gestión, el 12,50 por ciento del patrimonio total. El parámetro de riesgo que se considera es la peor pérdida a un año vista (-5,69%) que puede obtener un inversor con un nivel de confianza del 99%.

La historia de rentabilidades del fondo muestra el éxito de la estrategia aplicada, situándose en el primer quintil, entre los mejores de su categoría, durante los periodos anuales de 2013, 2014 y 2015. A tres años su volatilidad es de 5,48 por ciento, reduciéndose hasta 4,52 por ciento en el último año, periodo en que su Sharpe es de 3,38 y su Tracking error, respecto al índice de su categoría, de 2,50 por ciento. La inversión en la clase I del fondo supone una aportación mínima de 1 millón de euros, aplicando a sus partícipes una comisión fija de 0,75 por ciento y de depósito de 0,10 por ciento.

Si se analiza el periodo de tiempo transcurrido desde enero de 1989 hasta el 31 de marzo de 2015, el fondo invierte el 65,50 por ciento del patrimonio en activos sin riesgo (Mercado Monetario). Esto cumple la primera premisa de la gestora en sus fondos de retorno absoluto, que es minimizar pérdidas. En opinión del equipo gestor, nos encontramos actualmente en un entorno excepcional para este producto, con el modelo invertido un 80 por ciento. Un porcentaje que no es el habitual, pero que resulta del entorno alcista y con volatilidades muy bajas en que nos encontramos.

El valor más importante que aporta este fondo es su gestión de la volatilidad, capaz de generar retornos menores en entornos alcistas, pero también de mitigar los descensos en mercados bajistas. Por su excelente comportamiento por rentabilidad en los últimos tres años, respecto a la volatilidad incurrida, el fondo obtiene la calificación cinco estrellas de VDOS.

Para información más detallada, ver ficha a continuación.

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