Guía para ponerse al día con lo que ha pasado en el mercado este verano


Agosto se suele camuflar como un mes tranquilo, pero años como los de la crisis de la bolsa asiática de 2015, la de la zona euro de 2012, la del desplome del crudo 2014 nos recuerdan que nunca hay que bajar la guardia. Eso sí, después de sobrevivir al doble combo de crisis sanitaria y económica, los mercados se han dado un respiro estos los meses de verano. Lo que no quiere decir que no ha habido movimiento. Repasamos los más relevantes.

1. El S&P 500, en nuevos máximos históricos

La bolsa americana posa para la foto y sale muy bien. El pasado 19 de agosto el S&P 500 cerró en un nuevo máximo histórico; el desplome por el COVID-19, superado y olvidado. Hay que desgranar los matices de esa subida, eso sí, porque las alzas no se han repartido por igual. La pandemia ha llegado a que por primera vez en la historia los sectores growth (tecnología y salud) representen más del 50% de la capitalización del S&P 500. Lo vemos en este gráfico que comparte John Plassard, de Mirabaud AM:Screen_Shot_2020-08-20_at_12Esa semana Goldman Sachs actualizó su previsión para el índice norteamericano, vaticinando que cerrará el año sobre los 3.600 puntos. ¿Hay justificación para el optimismo? En parte, sí. Varias de la grandes compañías relacionados con el comercio electrónico han presentado resultados menos malos de lo esperado para el segundo trimestre y han avisado de unas ventas en el tercero mucho mejor de lo previsto. Así, en 2020 viviremos el semestre con la mayor sorpresa al alza de beneficios (de nuevo vía Plassard).

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Hay tres temas candentes que influyen en la bolsa estadounidense. Primero, las actas de la Fed publicadas la tercera semana. Pese a no contener sorpresas, su publicación decepcionó a algunos inversores. Según interpreta Tristan Hanson, gestor del equipo de Multi-Activos de M&G, se debe a la falta de pistas sobre nuevas medidas, como el control de los tipos de interés en plazos más largos de la curva, así como la falta de claridad en sus objetivos más a largo plazo ni más detalles sobre futuras políticas monetarias. También vuelve al ruedo las discusiones comerciales entre EE.UU. y China. En las últimas semanas Estados Unidos ha impuesto restricciones en las operaciones con compañías como Huawei o TikTok en el país. A pesar de que el acuerdo de Fase 1 se ha mantenido, si las tensiones crecen la disputa se podría reactivar. Y por último, hay que recordar que en apenas semanas se celebran las presidenciales. Joe Biden lidera las encuestas frente a Donald Trump y ya tiene vicepresidenta. La también candidata demócrata Kamala Harris se ha alzado con la nominación, una señal de que traerán políticas más a gusto de los mercados frente a las propuestas de Elisabeth Warren, uno de los nombres que también sonaba para ocupar el cargo.

2. La enésima vuelta del value

¡El value ha vuelto!, se clama de nuevo. Y lo cierto es que durante varias sesiones en la bolsa así ha sido. La apuesta ganadora durante el colapso por el COVID ha sido estar largos growth estadounidense frente a value, pero los gestores comienzan a rotar sus carteras. Así, al menos, se aprecia en la última encuesta publicada por BofA.

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El movimiento aún es tímido y el sesgo a tecnológicas y salud persiste en conjunto. ¿Durará? “Ante los escasos indicios de aumento de la inflación y los tipos de interés, el repunte del valor podría no tener base suficiente para perdurar”, duda Laurent Denize, co director de inversiones global de ODDO BHF.

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El diferencial en el rendimiento del growth por encima del value nunca antes había sido tan amplio. Puede ser una oportunidad sin precedentes. ¿El problema? Que no es la primera vez que oímos este argumento. Lo vemos en este gráfico de Schroders, el value lleva varios años de severo underperformance. A Nick Kirrage, gestor de Schroders, le recuerda este momento a la película de Forrest Gump, donde el protagonista es recompensado por su determinación. “Cuando miro un gráfico como este, pienso en una de dos cosas. O esta vez es diferente por alguna razón o estamos ante la oportunidad de compra de una generación, en relación con otras inversiones de capital que los inversores pueden hacer ahora mismo”, comenta.

3. El oro sigue su estela.

Nos abstendremos de hacer juegos de palabras sobre cómo luce la cotización del oro: ha roto el nivel de los 2.000 dólares por onza por primera vez en la historia. Curiosamente, a la vez que los activos de riesgo se han recuperado con fuerza, los inversores también han redoblado su apuesta por el oro, tradicionalmente un refugio para los cautos. De hecho, nunca antes ha entrado tanto dinero en ETF de oro. Incluso Warren Buffett, quien tradicionalmente ha renegado de él, ha añadido por primera vez exposición al oro al entrar en Barrick Gold con una pequeña posición. Vía una compañía, eso sí, por lo que hay debate sobre si la apuesta es por la materia o por el valor en sí.

Tal ha sido el empinamiento de la subida durante julio (ya repasamos algunas claves en este artículo anterior) que un número récord de gestores cree que el oro está sobrevalorado a estos niveles.

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4. ¿Cambio de tendencia en el euro/dólar?

Donde sí ven los expertos un cambio de tendencia más sólido ese en el euro/dólar. La divisa americana ha frenado su dominio de los últimos años. “La revolución en materia de política económica para mitigar los efectos de la pandemia constituye un catalizador clave de ello, dado que ha erosionado la ventaja que ofrecían los tipos de interés del dólar y ha contribuido a incrementar la predisposición al riesgo desde su nivel mínimo de marzo, en nuestra opinión. Las diferentes dinámicas de la reactivación en EE. UU. y en Europa también han ejercido presión sobre el dólar, lo que enfatiza nuestra preferencia por la renta variable europea y nuestra postura prudente frente a las acciones estadounidenses”, explica desde el BlackRock Investment Institute (BII).

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4. El fantasma de la lira turca vuelve

Y no han sido las únicas divisas en dar que hablar. La lira turca ha tocado un mínimo histórico y ya se deprecia un 20% frente a un dólar ya debilitado. “La inflación anual turca está cerca del 12%, con los tipos de interés reales de los depósitos profundamente negativos, lo que acelera la devaluación de la moneda. Para estabilizarla su banco central y bancos estatales han vendido 110.000 millones de dólares desde el año pasado y las reservas brutas de divisas del primero se han reducido de 81.000 a 51.000 millones de dólares. El agotamiento de las reservas puede provocar mayor depreciación de la divisa, inflación y aumento del déficit por cuenta corriente”, vaticina Nikolay Markov. economista de Pictet AM.

5. ¿Recuperación en V? ¿U? ¿W? Sí, a todo

En agosto también se han publicado las cifras de PIB en la zona euro, que muestra una pérdida más severa aún que durante la Gran Crisis Financiera en países como Alemania, Francia y España. Philippe Waechter, economista jefe de Ostrum AM (afiliada de Natixis IM), resalta cómo la economía española se ha visto gravemente afectada, con un descenso del 18,5% de su PIB, lo que se debe en parte a la disminución del turismo, que representa alrededor del 12% de su PIB.

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