GSAM explica su estrategia para seguir sacando partido al mercado de bonos


La renta fija está en el punto de mira de muchos inversores después de que 2013 pusiese fin a tres décadas de ciclo alcista y marcase el inicio de la recuperación mundial y, por ende, la vuelta a los activos de riesgo. Sin embargo, la clase de activo sigue ofreciendo buenas oportunidades para quien sepa dónde buscar. El equipo de renta fija de Goldman Sachs Asset Management (GSAM) que codirige Andrew Wilson −consejero delegado de la firma estadounidense para EMEA− y que el pasado 6 de marzo fue distinguido con el Premio Morningstar 2014 a la mejor gestora de renta fija (gama mediana), comparte su visión para los distintos segmentos del mercado de renta fija.

Neutrales en grado de inversión

“Nos mantenemos neutrales en crédito con grado de inversión”, explica Wilson, “porque, por un lado, los fundamentales siguen respaldando el crédito pero, por otro, las valoraciones están cerca del precio justo de mercado. Por eso, estamos siendo disciplinados en cuanto a la participación en el mercado primario, donde cada vez menos más señales de exceso en la oferta”. El experto señala que factores como la desaceleración del crecimiento chino y la posibilidad de que la tasa de desempleo de Estados Unidos caiga por debajo del umbral del 6,5% en los próximos seis meses podrían incrementar la volatilidad, generando un entorno más difícil para los activos de riesgo.

Con respecto a Europa, se muestra optimista: “Estamos moderadamente largos en crédito corporativo europeo porque tanto el entorno económico como las condiciones financieras de la región están mejorando”. El equipo de renta fija de GSAM se decanta ahora mismo por el crédito de menor calidad, entre las que se encuentran emisiones del sector financiero, del sector consumo y del de las telecomunicaciones.

Rentabilidades anuales del 5-6% en high yield

“El crédito de alto rendimiento empezó bien el año gracias a la caída generalizada de los tipos de interés, que resultó beneficiosa para la clase de activo y propició fuertes entradas de capital”. A pesar de la incertidumbre asociada a diversas cuestiones macroeconómicas, como la situación en Ucrania, el crecimiento estadounidense y los temores sobre China y otros países emergentes, Wilson espera que los fundamentales de crédito se mantengan robustos y las tasas de impago, en mínimos históricos.

“Creemos que la inversión en crédito apalancado recibirá una compensación adecuada en relación con las pérdidas. No obstante, las bajas tires, la tendencia alcista de los tipos de interés y el aumento de las actividades orientadas a contentar a los accionistas nos hacen pensar que las rentabilidades se irán moderando a lo largo del año”. En este sentido, el especialista sitúa las rentabilidades anuales en el 5-6%, tanto para el high yield europeo como para el estadounidense.

Selectivos en deuda de mercados emergentes

Los expertos de GSAM han identificado un número creciente de oportunidades de inversión en el espacio de deuda de mercados emergentes, tanto en moneda local como en divisa extranjera y en deuda corporativa. “Las divergencias en los fundamentales de los diferentes sectores y países de mercados emergentes son cada vez mayores, por lo que saber escoger los títulos más adecuados será un importante generador de rentabilidad”, apunta Wilson.

Tras los últimos movimientos, considera que los diferenciales de mercados emergentes descuentan escenarios muy negativos que, en su opinión, no se producirán y cree que la deuda emergente ofrece unas perspectivas de rentabilidad atractivas con respecto a otras áreas de renta fija. “La clave para generar alfa en la clase de activo está en el análisis fundamental bottom-up, que permitirá identificar las oportunidades de inversión más atractivas”.

Oportunidades en renta fija flexible

Para Wilson, los mercados desarrollados se dirigen hacia un entorno de normalización de tipos, liderados por Estados Unidos, y las subidas de tipos tendrán importantes implicaciones para los inversores en renta fija: “Los enfoques tradicionales ofrecen pocos beneficios de diversificación frente a los activos de riesgo, un escaso potencial de generación de rentas y, además, conllevan el riesgo de generar rentabilidades reales negativas en un entorno de subidas de tipos”.

Para mitigar el riesgo de rentabilidades negativas, el experto se decanta por la gestión activa y las estrategias de renta fija flexible, “un enfoque que permite generar rentabilidades totales positivas en cualquier tipo de mercado y de condiciones económicas, incluido un periodo prolongado de subidas de tipos”.

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