Gowex, ¿fácil de arreglar o imposible de romper?


Según una encuesta elaborada por Funds People, 9 de cada 10 gestoras consultadas consideran que la CNMV es el máximo responsable en el caso Gowex. Aunque el enfado es más que comprensible, el máximo responsable de un fraude es siempre su autor. Muchas veces el mercado (y en otras tantas también el regulador, como se ha visto estos años) responde a las crisis con una maraña de controles que busca impedir nuevos engaños o escándalos.

Se suele asumir que el papel de la regulación debe ser el de hacer que el sistema o sus componentes sean "imposibles de romper", algo que a largo plazo acaba siendo imposible. Más pragmático es buscar un enfoque que se centre en hacer que los problemas, inevitables, resulten "fáciles de arreglar".

En vez de más controles y más supervisión, probablemente sería más eficaz tener un sistema judicial rápido y de calidad, con sanciones severas para los tramposos. La cárcel, la ruina y el descrédito profesional y personal pueden ser más eficaces para prevenir fraudes que un aumento de la burocracia controladora y de la complejidad del sistema. Y también puede resultar más útil para los afectados, si son capaces de recuperar al menos parte de lo perdido.

La propia CNMV ha preferido el enfoque "imposible de romper", por ejemplo, al dar cabida a la nueva figura de las EAFI, aunque algunos indicios apuntan a que, en un futuro cercano, se pueda optar por una aproximación distinta. 

Foto: Álvaro Ibáñez vía Flickr Creative Commons. 

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