Gestores internacionales: su opinión sobre el rescate a la banca española


El rescate a la banca española no ha dejado indiferentes a las gestoras internacionales. Al igual que los gestores españoles consideran que la medida es positiva, a la espera de que se aclaren los términos en los que se articulará la inyección de los hasta 100.000 millones de euros, los internacionales también valoran positivamente la decisión, pues reduce la incertidumbre y abarata la financiación española. Pero inciden en que “los inversores en bonos se han quemado demasiadas veces en el pasado por ofrecer el beneficio de la duda a los legisladores europeos”, matizan que los problemas de España no se acaban con la medida y que el rescate elevará la deuda pública al 90% sobre el PIB. Y añaden que la situación europea aún está llena de tensiones, con la cita griega del fin de semana de fondo.

David Simner, gestor del fondo FF European Corporate Bond, de Fidelity Worldwide Investment, cree que el anuncio es positivo por varias razones, aunque sigue siendo cauteloso sobre las perspectivas de la renta fija española. “Reforzará el largamente esperado escrutinio externo de los bancos de España, lo cual eliminará un elemento de incertidumbre significativo una vez que se sepa el coste definitivo de la operación. Los fondos serán provistos a tipos de interés inferiores a los del mercado y, asumimos, a plazo largo, lo cual relaja la presión de las emisiones de deuda regulares que realiza España”, dice. El gestor lo interpreta como una señal de las autoridades de la eurozona de su deseo de cortar por lo sano con la situación, desplegando para ello cortafuegos preventivos. “Esto da esperanzas de que habrá progresos en la reunión del Consejo Europeo de finales de junio”, comenta.

Eso sí, matiza que los inversores en bonos se han quemado demasiadas veces en el pasado por ofrecer el beneficio de la duda a los legisladores europeos y que los bancos son sólo “una capa de los débiles fundamentales” de la economía española. El gestor enumera esos problemas añadidos: “Todavía tiene la mayor tasa de desempleo y el tercer mayor déficit fiscal de Europa, en el contexto de una dolorosa recesión; el actual Gobierno tiene un pobre historial de gestión de crisis y la calidad de los datos también ha sido pobre; los fondos provistos por el EFSF incrementarán la deuda del Estado y existe una pregunta abierta sobre la subordinación del crédito; y es probable que haya mayores bajadas de rating de las agencias”, afirma. Además, comenta que la situación europea en sentido amplio sigue siendo muy tensa, con la amenaza en ciernes de las elecciones griegas.

Stefan Isaacs, gestor del M&G European Corporate Bond Fund de M&G Investments, cree que, a corto plazo, es un movimiento positivo para los bancos, pero insiste en la urgente necesidad de una reforma financiera en España. El gestor de renta fija de M&G afirma además que el Gobierno de Rajoy sigue subestimando la magnitud de los problemas que enfrenta y que la confianza del inversor se verá aún más debilitada.

“La inyección elimina la amenaza de bancarrota por el peso de las pérdidas de activos inmobiliarios a corto plazo y ayuda a las instituciones a financiarse en los mercados internacionales, pero eso no reduce la necesidad de reformas significativas”, dice, teniendo además en cuenta que ese rescate pesará en las castigadas finanzas públicas. “Los bancos necesitarán los 100.000 millones al completo, cantidad que podría incrementar el ratio de deuda española frente al PIB hasta el 85%-90% a finales de año”, desde el 68,5% de cierre de 2011. “No es un equilibrio estable”, apostilla.

Philippe Waechter, economista jefe de Natixis Asset Management, cree que el rescate ayudará a España y al sector financiero, pero también insiste en que aún han de hacerse grandes reformas para mejorar la economía española y advierte también del incremento de la deuda frente al PIB.

“Si el Gobierno no es lo suficientemente creíble como para mejorar de forma rápida sus perspectivas, los inversores esperarán que el sector no pueda pagar la deuda y en ese caso la probabilidad de que el rescate se convierta en deuda pública crecerá”, afirma, con el consiguiente “impacto dramático” en los tipos de interés y en la reducción de la liquidez en el mercado de bonos. “Si no se ve mejora en los próximos meses, tendremos que imaginar un plan mayor para España y el riesgo añadido para la zona euro”, añade.

Cosimo Marasciulo, responsable de Deuda Pública Europea y Divisas de Pioneer Investments, cree sin embargo que los 100.000 millones deberían bastar para afrontar el creciente estrés y restaurar la confianza. Aunque incremente la deuda del país, matiza que la mejora del déficit primario y el balance por cuenta corriente será positivo, y sigue optimista sobre la solvencia de España. “Lo que falta para dar la vuelta al sentimiento de los mercados financieros es una solución de la crisis”, asegura. Para el experto, las próximas semanas serán clave en la resolución de la misma, empezando por las elecciones en Grecia.

Tomas Berggren, estratega de Saxo Bank, interpreta que “nos estamos acercando a un marco general apto para la recapitalización de los bancos europeos. Si esta nueva normativa se aplica adecuadamente, podría convertirse en la solución ideal para resolver los problemas de capital de los bancos en todo el continente europeo… en el largo plazo. En el corto plazo, seguramente presenciaremos más estragos y los accionistas tendrán que pagar los platos rotos" y añade que "algunos bancos terminarán quedando bajo la custodia de algún gobierno europeo", según su comentario.
 

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