Gestión global value de Perkins/Janus, limitando el riesgo de bajadas


Mayor diversificación y menor riesgo son las principales ventajas que ofrece un fondo de gestión value, a partir de un universo global de compañías. Si además la prioridad en la selección se pone en limitar el riesgo de bajadas, el valor de la gestión aumenta.

Uno de los fondos que es capaz de sacar mejor partido a esta combinación es la clase A de capitalización en dólares del fondo PERKINS GLOBAL VALUE, de la gestora Janus Capital. que en el año gana un 13,45 por ciento de rentabilidad.

Es un fondo de renta variable global que, gestionado con un estilo value, invierte en valores con ratios rentabilidad/riesgo favorables, centrando su selección en un riguroso análisis de posibles bajadas antes de determinar su potencial de ganancia. El fondo se propone batir a su índice de referencia y al resto de fondos de su categoría a lo largo de un ciclo completo de mercado, construyendo carteras diversificadas de elevada calidad, compuestas de acciones infravaloradas con respecto a su precio justo.

Perkins Investment Management forma parte del grupo Janus Capital Group, con un volumen bajo gestión de 13.800 millones de dólares (aproximadamente 10.954 millones de euros). Es una gestora especializada de gestión value, con una experiencia de 34 años en gestión de activos.

El equipo gestor lo integran Tadd Chessen, Chris Kirtley y Gregory Kolb, los tres con certificación CFA. Tad Chessen es Analista Global (excepto EEUU) con especialidad en Utilities y Telecomunicaciones. Se incorporó a Perkins en 2011, sumando en la actualidad 20 años de experiencia en gestión. Licenciado por la Universidad de Virginia, es MBA por la Universidad de Columbia. Chris Kirtley se especializa en Salud, Energía y Financiero. Licenciado por la Universidad de Carolina del Norte, cuenta con 11 años de experiencia en el sector. Gregory Kolb acumula 9 años de experiencia en gestión y es Licenciado por la Universidad de Miami.

El proceso inversor del fondo pasa por tres fases fundamentalmente. La primera consiste en identificar y cualificar oportunidades, para lo cual los analistas y gestores identifican compañías infravaloradas y, basándose en su análisis fundamental, determinan las compañías de elevada calidad. Posteriormente, los analistas calculan la ratio retorno versus riesgo, estimando un precio objetivo conservador mínimo y máximo. En la tercera fase, los gestores toman su decisión final de inversión y construyen una cartera diversificada que incluirá acciones con un ratio de rentabilidad/riesgo de al menos 1,5.

La cartera resultante incluye, entre sus cinco mayores posiciones, America Movil SAB de CV (3,10%) Well Fargo & Co (2,70%) Oracle Corp (2,60%) PepsiCo (2,60%) y Microsoft Corp (2,60%). Por sector, sus mayores ponderaciones corresponden a Bienes de Consumo Básico (21,95%) Asistencia Sanitaria (13,97%) Finanzas (13,55%) Energía (8,74%) e Industria (8,68%). Por país, Estados Unidos supone un 41,80 por ciento de su cartera, Reino Unido un 14,64 por ciento, Japón un 6,41 por ciento, Francia un 5,28 por ciento y Suiza un 4,77 por ciento.

La evolución histórica del fondo por rentabilidad lo sitúa entre los mejores de su categoría, en el primer quintil, durante 2011 - un año muy difícil para el mercado, en que la mayoría de los fondos pasaron a terreno negativo – y 2014, consiguiendo batir al índice de su categoría en 2012 y 2013. Muestra un controlado dato de volatilidad a tres años, de 9,07 por ciento, que se reduce hasta 4,85 por ciento en el último año, posicionándose en ambos periodos en el quintil cinco por este concepto. A un año, su Sharpe es de 3,47 por ciento y su tracking error, respecto al índice de su categoría, de 3,68 por ciento. La suscripción de PERKINS GLOBAL VALUE supone una inversión minima de 2.500 dólares (aproximadamente 1.984 euros) aplicando a sus partícipes una comisión fija de 1,25 por cieno y de reembolso de 1 por ciento, por permanencias inferiores a  60 días.

Globalmente, las acciones están sobrecompradas, la volatilidad y la liquidez son reducidas y vivimos una intervención de los Bancos Centrales sin precedentes, en un entorno persistente de riesgos macroeconómicos y geopolíticos y una recuperación económica que no consigue tomar impulso, creando un clima de incertidumbre que podría aumentar con facilidad. Aunque esta situación puede quedar enmascarada por el comportamiento del mercado a tres y cinco años, la gestora anima a los inversores a ir más allá y evaluar el ciclo completo de mercado (y sus máximos y mínimos) para poder conocer la exposición a un posible mercado bajista en sus carteras.

Estiman que, en un entorno como el actual, su filosofía de riesgo disciplinado cobra aún mayor sentido. Su equipo de análisis se focaliza en evaluar la exposición bajista, como prioridad, antes de analizar su potencial alcista. Hacen una prioridad de limitar el riesgo de bajadas, si las cosas fueran mal, más que de maximizar las ganancias con la esperanza de que todo vaya bien. Al minimizar posibles pérdidas, participando al mismo tiempo de las ganancias de mercados alcistas, buscan obtener un mayor retorno, que puede llevar a una evolución superior en el largo plazo. Un proceso de intenso análisis que llevan aplicando durante más de 30 años. Un enfoque que lleva consistentemente a superiores retornos ajustados por riesgo, con respecto a sus índices de referencia y al resto de fondos de su categoría, a lo largo de ciclos de mercado completos.

Su análisis les lleva típicamente a seleccionar compañías de elevada calidad, con balances saneados, estabilidad en sus beneficios, flujos de caja sólidos y recurrentes y ventajas competitivas. Las compañías de mayor calidad puede que no sean baratas en términos absolutos, pero continúan ofreciendo un fuerte valor relativo, especialmente en términos de sus sólidas características defensivas. Si añadimos los atractivos niveles de rentabilidad por dividendo que muchas de estas compañías suelen ofrecer, los gestores confían que su carteras continuará estando bien posicionanda en el entorno actual, tanto en términos de minimizar su potencial de pérdidas, como de generar ganancias a largo plazo.

El énfasis puesto en la limitación del riesgo de pérdidas, en mercados bajistas, rinde sus beneficios. El fondo muestra en los tres últimos años un controlado dato de volatilidad que, unido a su favorable evolución por rentabilidad, lo hace merecedor de la calificación cinco estrellas de VDOS.

Para información más detallada, ver ficha a continuación.

Lo más leído