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Gestión defensiva, flexible y dinámica, con Janus Henderson


TRIBUNA de Paula Mercado, directora de Análisis de VDOS

Guerra comercial, ralentización en el crecimiento económico, normalización de la política monetaria, desenlace del Brexit, auge de los populismos, longevidad o avances tecnológicos disruptivos. Estos son algunos de los factores que mayor incertidumbre están generando en los mercados y que podrían eventualmente ser la causa de episodios de volatilidad como los vividos durante el pasado año.

Un escenario en el que la flexibilidad y el dinamismo en la gestión serán herramientas clave para obtener retornos razonables. En esta línea, el fondo Janus Henderson Balanced se gestiona aplicando una estrategia de asignación dinámica de activos, que cuenta con la flexibilidad necesaria para adoptar un posicionamiento defensivo frente a la volatilidad del mercado y trata, al mismo tiempo, de lograr sólidas rentabilidades ajustadas al riesgo. Tras terminar 2018 con un comportamiento superior al de su categoría, en lo que llevamos de año se revaloriza un 1,25 por ciento, en su clase I de capitalización en euros, con cobertura.

Es un fondo UCITS, long-only domiciliado en Irlanda y denominado en dólares, con un patrimonio bajo gestión de 1.819 millones de dólares (aproximadamente 1.595 millones de euros) y 19.000 millones de dólares (aproximadamente 16.662 millones de euros) a nivel de estrategia, según datos a finales de noviembre de 2018. Fue lanzado en diciembre de 1998, contando con 25 años de track record a nivel estratégico.

Toma como referencia de gestión los índices S&P 500 (55%) y Bloomberg Barclays U.S. Aggregate Bond Index (45%) con un enfoque de gestión que combina análisis fundamental bottom-up y macro top-down. La gestora estima que la visión macro es importante, una característica que diferencia al fondo de sus competidores, habitualmente con un enfoque más fundamentalista. El fondo se diferencia por su asignación dinámica de activos, por su enfoque fundamentalmente growth en renta variable y por utilizar únicamente renta variable y renta fija, sin apoyarse en derivados. El fondo invierte normalmente entre un 35 y un 65 por ciento de sus activos en renta variable y el resto en renta fija y liquidez o equivalentes.

Janus Henderson Investors cree que un enfoque dinámico en la asignación de activos funciona como un potenciador de su análisis fundamental bottom-up, tanto en renta variable como en renta fija, que les puede permitir batir a fondos comparables a lo largo del tiempo. Su equipo de análisis integrado, de renta variable y renta fija, busca el equilibrio de oportunidades por tipo de activo a lo largo de los ciclos de mercado. Su objetivo es obtener retornos a largo plazo, ajustados por riesgo, y la preservación del capital. Diseñado para adaptarse a una variedad de entornos de mercado, invierte directamente en renta variable y renta fija, sin apoyarse en derivados, materias primas o activos inmobiliarios.

Marc Pinto es co-gestor de las estrategias Balanced y Growth & Income y es también responsable de la estrategia Opportunistic Growth. Antes de incorporarse a Janus como analista de inversión en 1994, Pinto trabajó como adjunto en la división de banca de inversión de Goldman Sachs y como investigador asociado en Fred Alger Management. Pinto es licenciado en Historia por la Yale University y obtuvo su MBA en la Harvard Business School, donde se graduó con mención especial. Además, está acreditado como Analista Financiero Colegiado (CFA) y cuenta con 33 años de experiencia en el sector financiero. Henderson Global Investors se fusionó con Janus Capital Group en mayo de 2017.

La optimización de las ponderaciones de renta variable y renta fija de la cartera se basa en las oportunidades más atractivas, ajustadas por riesgo, a lo largo de la estructura de capital. El análisis fundamental, la experiencia de los gestores y un sistema propietario de gestión de activos y de riesgo, se combinan para la valoración estratégica. Las decisiones de inversión están basadas tanto en la valoración de riesgo de mercado como en la de cada activo individual. Ambos tipos de activo se gestionan dinámicamente en un esfuerzo por mitigar el riesgo total del mercado.

El proceso inversor en renta variable parte de un universo de entre 400 y 500 compañías  de gran capitalización de mercados desarrollados. Un primer filtro cualitativo identifica las compañías con productos y servicios diferenciados, que operan en un sector atractivo y con potencial de crecimiento y con equipos directivos que consideren a los accionistas. Desde el punto de vista cuantitativo, se seleccionan las que cuentan con márgenes y retornos sobre capital invertido altos y en crecimiento, con un incremento de ingresos identificable, consistencia en los beneficios y elevado rendimiento de flujos de caja libre.

Se llega así a una lista de entre 200 y 250 valores, que pasan por un segundo filtro de análisis fundamental. Utilizan contactos, competidores y encuestas para identificar las oportunidades de inversión. Línea de negocio y cuenta de resultados, balance y estado de flujos de caja sirven de apoyo para estimar las ventajas clave. Por último, análisis de descuentos de flujos de caja y de rendimiento de flujos de caja libre, junto con valoraciones relativas y análisis de comparables, sirven para establecer objetivos de valoración absoluta.

La selección de activos de renta variable se apoya pues en tres grandes pilares. En la mejora de fundamentales, tanto del sector como de la compañía, en catalizadores de valoración no reconocidos por los mercados y en una visión única resultante de la interacciones de Janus Henderson con las compañías, de datos relevantes del sector y de datos propietarios a partir de encuestas que validen las asunciones de los analistas.

También el análisis fundamental es la base del proceso de inversión en renta fija. En crédito corporativo, los analistas buscan compañías con calificación de grado de inversión y elevado rendimiento, que están transformando y mejorando su balance. El proceso de asignación de riesgo viene determinado por los retornos esperados, ajustados por riesgo. La visión combinada fundamental y macro de la gestora y los retornos ajustados por riesgo para cada activo, les sirven para informarse de la extensión de su posicionamiento por diferenciales en cada sector.

Cada posición a incluir en la cartera se compara con otras oportunidades por sectores, a partir de un universo de entre 300 y 600 valores de renta fija, seleccionados a partir de los siguientes temas de inversión: Crédito, Titulizaciones y emisiones del Tesoro y Agencias de Estados Unidos.

Para la gestión de riesgo, la gestora utiliza su sistema de propietario de análisis y gestión de riesgo, que está integrado en cada paso de su proceso de inversión, utilizando Relative Value Análisis y VaR para verificar que los valores seleccionados corresponden con su visión sectorial y su análisis fundamental de cada valor individual.

La cartera incluye entre sus mayores posiciones acciones de Microsoft (5,51%) Mastercard (4,29%) Alphabet (3,66%) Boeing (3,61%) US Bancorp (3,42%), concentrándose en unos pocos sectores clave: Tecnología de la información (13,28%), Consumo discrecional, Industrial y Sanitario. Su posicionamiento actual en renta variable es de 58,39 por ciento, con 65 posiciones (típicamente entre 60 y 80); en renta fija es de 40,66 por ciento (habitualmente entre 35 y 55 por ciento) y 209 posiciones, correspondiendo la mayor posición a Bonos del Tesoro de Estados Unidos (16,96%). El efectivo supone un 0,95 por ciento de la cartera.

La historia de rentabilidades del fondo lo posiciona entre los mejores de su categoría, en el primer quintil, durante 2017 y 2018, batiendo al índice de su categoría VDOS de Mixto Moderado Global, durante 2019. A tres años, registra un reducido dato de volatilidad de 6,77 por ciento y de 9,10 por ciento a un año. En este último periodo, su Sharpe es de -0,24 y su tracking error, respecto al índice de su categoría, de 5,18 por ciento. La inversión en la clase I de capitalización en euros de Janus Henderson Balanced requiere una aportación mínima inicial de 1 millón de euros, aplicando una comisión fija de 0,80 por ciento. El fondo cuenta también con una clase A, con una inversión mínima requerida de 2.500 euros y una comisión fija de 1 por ciento.

En vista de la bonanza económica, la mejoría del mercado laboral y el modesto crecimiento de los salarios, el equipo gestor prevé que los consumidores seguirán gastando en 2019. Su objetivo es aprovechar las sólidas tendencias de los viajes internacionales y el deseo de experimentar momentos únicos. La migración secular hacia una mayor conectividad y el ‘Internet de las cosas’ también deberían crear oportunidades, especialmente para los fabricantes de semiconductores y equipos de semiconductores.

El equipo gestor sigue centrado en identificar empresas que aprovechen las fuerzas disruptivas para mejorar los modelos de negocio y aumentar los márgenes. Los valores tradicionales asociados al sector industrial y al transporte seguramente seguirán beneficiándose a medida que implanten mejoras tecnológicas para generar crecimiento y eficiencias.

No obstante, las fuerzas disruptivas también plantean un riesgo. Son conscientes de que los servicios de sanidad y financieros probablemente serán los próximos grandes sectores abocados a la disrupción; en este contexto, la capacidad de las empresas para combatir los ciberataques es motivo de preocupación creciente.

En cualquier caso, consideran que la política comercial es la mayor amenaza individual para muchas de las tendencias mencionadas y las compañías multinacionales en que participa la cartera del fondo. Los onerosos aranceles tendrían efectos inflacionarios en EE.UU, y los crecientes costes de las importaciones podrían recortar los márgenes de beneficio, mermando así la capacidad de los exportadores para competir en mercados internacionales.

La dimensión prudente de las posiciones y la disciplina para recoger beneficios en compañías más sensibles a la coyuntura será una parte importante de su enfoque en 2019. También supervisarán periódicamente las exposiciones de su cartera, especialmente en el sector industrial, para identificar empresas expuestas al riesgo asociado al comercio. Si las condiciones se deterioran, tratarían de reducir aun más su exposición al sector industrial, al tiempo que prestarían más atención a compañías de consumo básico que se consideran más defensivas y poseen sólidos fundamentales.

Por su positiva evolución por rentabilidad y su controlada volatilidad en el último periodo de tres años, Janus Henderson Balanced obtiene la calificación de cinco estrellas de VDOS.

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