Generali lanza un fondo de infraestructuras con rentas anuales


“El deseo actual de Generali es contar con infraestructuras en su cartera. Las empresas del sector tienen un negocio poco cíclico, pero las valoraciones si lo son y en estos momentos los precios son baratos”. Bruno Patain, responsable de Generali Investments en España, explica así la decisión de la entidad de lanzar un producto bajo la normativa luxemburguesa en una joint venture con Valiance Capital especializado en empresas europeas del sector de las infraestructuras con un balance sólido, ingresos recurrentes y una historia a sus espaldas. El fondo invertirá en compañías privadas con un enfoque donde el equipo gestor tiene una dilatada experiencia y donde Generali se halla más presente. En la práctica, la mayor parte de las oportunidades de inversión vendrán de países de la zona Euro como España, Italia y Alemania, y también de los países más estables de Europa Central donde Generali tiene una larga presencia en dicho mercado. España tendrá un peso elevado en el fondo, en torno al 25%, ya que en opinión de Michele Positano, gestor y fundador de Valiance Capital, es uno de los mercados más maduros. El fondo no invertirá en Europa del Norte, incluyendo el Reino Unido, Irlanda, el Benelux, Escandinavia y los países bálticos donde la competencia por los activos es tradicionalmente más fuerte o donde la economía es más cíclica. El fondo cuenta con un comité de asesores, entre los que se encuentra Óscar Fanjul-Martín.



El fondo, que se convertirá en el vehículo de inversión en infraestructuras de Generali y en el que invertirá de su cartera 500 millones de euros (ya ha colocado 250 millones), tendrá un patrimonio máximo de 1.500 millones y podría terminar el año con cerca de 700 millones. La idea será invertir en unas quince compañías que no coticen en bolsa, tomando la mayoría o una minoría con un derecho de voto que influya en la gestión de la empresa. “No seremos inversores pasivos. El objetivo será mejorar la compañía para salir en el futuro a un mejor precio”, explican.



Uno de los grandes atractivos del producto será su estructura, que intenta evitar las desventajas del capital riesgo, como la iliquidez y la falta de rentabilidad en los años iniciales de la inversión. En este sentido, el fondo, que tendrá una vida de diez años, tiene la intención de ofrecer desde el primer año un cupón con un interés del 5%. “El fondo tiene previsto otorgar un cupón de media, entre el 5% y 7% en función de las condiciones de mercado”, señala Positano. A esta cantidad habrá que añadir la venta final de las participaciones adquiridas, con lo que se espera una rentabilidad total neta entre el 10% y 12% anual. El fondo negociará al entrar en la compañía su salida futura, con la venta de la participación.



A la hora de ofrecer liquidez, se ofrecerá un valor mensual no auditado para poder salir del producto y un valor liquidativo anual auditado. La idea será encontrar un inversor que sustituya al ya existente para no variar el capital.



Los inversores que buscan para el producto son institucionales, como los planes de pensiones, aunque reconocen que en el mercado español puede ser también interesante para los family offices dado que el importe mínimo de inversión es de un millón de euros. Al nivel fiscal, el fondo tributará como una inversión en un bono, lo cual lo hace también muy interesante para inversores calificados con altos patrimonios. El fondo tendrá uno o más cierres antes de final de año. Los inversores que entren en el próximo cierre invertirán sin prima.




 

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