GBS Finanzas cumple 25 años: arquitectura abierta, value investing y family office


GBS Finanzas cumple 25 años, dos décadas y media en la que sus socios y sus profesionales han cumplido muchos hitos pero, sobre todo, “hemos batallado contra todos los grandes bancos del mundo de la inversión, hemos dado un servicio excelso en corporate finance y family office y nos hemos mantenido independientes”, resume Juan Esquer, socio director de GBS Finanzas Investcapital, la agencia de valores del grupo.

Para la compañía, su división de family office es primordial. Da asesoramiento global para grandes patrimonios a un centenar de núcleos familiares en los dos países donde opera, España (a través de GBS Finanzas Investcapital) y Estados Unidos (mediante GBS Finance). La filosofía de inversión que define a GBS Finanzas Family Office se sustenta en dos pilares básicos: “nos caracterizamos por preservar capital y tener un sesgo conservador y por estudiar las inversiones from the bottom to the top”, resume Esquer. En esta división, trabajan una treintena de profesionales, de la que la mitad son analistas y banqueros privados. Cada cliente del family office -entendido como núcleo familiar- tiene a su disposición un socio, además de uno o dos analistas, que le asesoran sobre su patrimonio financiero.

Arquitectura abierta y value investing

Una de las señas de identidad de este family office (que tiene 13 años de vida, la mitad que el grupo) es la arquitectura abierta, que les permite tener una visión más amplia y optimizar la rentabilidad de la cartera de inversiones de sus clientes. Como reconoce Esquer, su proceso de inversión se identifica con el value investing. “Tratamos de comprar negocios, no de seleccionar acciones. Los socios coinvertimos con nuestros clientes en los mismos negocios, por eso intentamos valorar muy bien la tolerancia al riesgo de los clientes, ya que vamos a estar muchos años invertidos de media en el mismo negocio”, justifica.

La filosofía value impregna tanto su visión de la renta fija como de la renta variable. Echando la vista atrás, GBS Finanzas Family Office fue quien descubrió a España el valor añadido aportado por George Muzinich (Muzinich & Co) en renta fija tras conocerle en Estados Unidos. En renta variable, hay más ejemplos de convicción si cabe, también en España. Uno de ellos es el de Iván Martín (Magallanes Value Investors).

Uno de los requisitos más demandados por los analistas y banqueros del family office a la hora de invertir en los fondos de una gestora e introducirlos en las carteras de sus clientes es que la gestora en cuestión provenga de una cultura corporativa de boutique, es decir, que sea independiente y que el gestor o equipo de gestión invierta su propio patrimonio en los fondos que gestiona, al igual que en el family office los socios coinvierten con sus clientes. Se trata, en última instancia, de alinear intereses. De hecho, apunta Esquer, “la due diligence convencional no dura menos de seis meses”. Y, sobre todo, “gracias a nuestra independencia, podemos buscar a los diferentes Iván Martín que hay en el mundo”.

Retos de futuro

El grupo, que cuenta con ocho oficinas en cinco países distintos (España, Portugal, Estados Unidos, China y Colombia), abrirá próximamente su novena sede, en esta ocasión en México.

En los próximos años, los grandes retos de GBS Finanzas en general y de GBS Finanzas Family Office en particular pasan por no alejarse de los principios que los vieron nacer. “Queremos crecer con calidad y educar a nuestros clientes. Seguiremos siendo fieles a nuestra filosofía y honestos e intentaremos mantener nuestra ratio de encuentro de magníficos gestores de fondos”, augura Esquer. El camino a esa meta es lo que diferencia a un banco industrial de un banco patrimonial o, como en este caso, de un family office con década y media de experiencia y un grupo con un cuarto de siglo a sus espaldas.

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