Fondos para batir a la inflación


En marzo, el IPC se situó en una tasa anual del 3,6%, lo que quiere decir que para que los ahorradores mantengan como mínimo el poder adquisitivo cualquier producto de ahorro debe ofrecer al menos esa rentabilidad; aunque lo deseable es que sea mayor. ¿Son los fondos una opción para conseguirlo sin asumir riesgos excesivos? Los expertos creen que sí. Según publica Expansión, hay una gran variedad de opciones que se pueden combinar para crear una cartera que bata la subida de los precios.

Una de ellas es los fondos de bonos ligados a la inflación, que recogen en el cupón el encarecimiento de los precios, de forma que la rentabilidad de la inversión no se resiente. Dos opciones concretas: Ricardo Sánchez-Seco, responsable de fondos de Gestiohna, recomienda el Pimco Global Real Return, con un rendimiento en los últimos 12 meses del 5,5%; y Victoria Torre, responsable de Producto y Análisis de Selfbank, elige el AXA Global Inflation Bonds, con una rentabilidad a 1 año del 4,87%.

Bonos flotantes. Con esta misma filosofía también se pueden elegir fondos de bonos flotantes, que pagan un cupón que se revisa trimestral o semestralmente vinculado a una referencia del mercado, como el euribor y los tipos de interés, de forma que cuando los tipos suben el cupón lo recoge. Un fondo de este tipo que destaca Ricardo Sánchez-Seco es CPR Oblindex. El lado negativo de estas dos opciones es que la duración media de la cartera suele ser elevada por lo que su valor liquidativo es más sensible a las subidas de los tipos de interés.

Otra posibilidad es invertir en fondos de renta fija a corto plazo. El director de análisis de Tressis, Ángel de Molina, explica que “si se tiene en cuenta que es previsible que la inflación vaya suavizándose con el paso de los meses y que, en caso contrario, veremos (como comenzó a verse la pasada semana) alzas en los precios del dinero, los productos de deuda a corto plazo y los del mercado monetario pueden verse beneficiados”. Entre los primeros este experto destaca Allianz RCM Enhanced Short Term Euro y Carmignac Sécurité; y entre los monetarios, Robeco Eurocash y Deka Institutionell GeldmarktGarant.

Las carteras de deuda a corto plazo también son una buena opción para Ricardo Sánchez-Seco, si hay previsión de subidas de tipos de interés en el medio plazo; pero advierte que no es recomendable la renta fija pública porque la crisis de la periferia europea “ha provocado una desbandada hacia los bonos de países más solventes, como Alemania, lo que ha repercutido en una caída brusca de las rentabilidades tanto a corto como a largo plazo, que en ocasiones son inferiores a la inflación”.

En deuda corporativa, en cambio, hay buenas opciones, como Pioneer Euro Corporate Short Term. Ángel de Molina también cree que los fondos de renta fija corporativa son una buena elección, lo mismo que aquellos que hacen una gestión activa de la duración pudiéndola reducir al mínimo e incluso tener exposición negativa para aprovechar la subida de los tipos de interés.

Los expertos también coinciden en destacar otra posibilidad para un ahorrador conservador, los fondos de gestión alternativa. Varios de ellos coinciden en su elección, Dexia Risk Arbitrage. Según Victoria Torre, el entorno actual es perfecto para su estrategia (arbitraje en fusiones y compras y en situaciones especiales) porque, a nivel global, la economía se encuentra en los inicios de un periodo post-crisis, “una fase del ciclo que se caracteriza por una cierta normalización del crédito, valoraciones atractivas y sectores en fase de consolidación y de recomposición, lo que genera más oportunidades de inversión”.

Más fondos que pueden servir para batir la inflación: los mixtos defensivos. Entre ellos Victoria Torre destaca M&G Optimal Income, diseñado para batir en el medio y largo plazo las tres categorías principales del mercado de renta fija: bonos corporativos, de alta rentabilidad y de gobiernos. También resultan atractivos los fondos multiestrategias flexibles, entre los que Ángel de Molina elegiría, entre otros, el Pimco Unconstrained Bond o el Quadrim 8.

Retorno absoluto. Por último, Ricardo Sánchez-Seco también apunta la posibilidad de crear una cartera de fondos de inversión de retorno absoluto como una solución global. El objetivo de la política de inversión sería superar anualmente los tipos de interés. Para que sea una opción conservadora sin asumir excesivos riesgos la meta sería batirlos en 100 o 200 puntos básicos, y en ella se combinarían fondos de renta fija, monetarios, fondos de volatilidad, de gestión alternativa y productos mixtos conservadores. Si se produjeran subidas de tipos de interés debido a presiones inflacionistas, éstas repercutirían de forma positiva en el valor de estas carteras de retorno absoluto.

Todas estas opciones de inversión en fondos permitirían a un partícipe con un perfil de riesgo bajo incrementar el poder adquisitivo de sus ahorros pese a la escalada alcista de la inflación; una meta que el sector, como conjunto, ya habría logrado este año con el dato actual del IPC. En marzo, la rentabilidad media de los últimos 12 meses de las más de 5.000 carteras puestas a disposición de los ahorradores españoles era del 3,8%. Por tanto, objetivo cumplido, por ahora.

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