Fondos de autor


Fondos de Autor

Miguel de Juan Fernández- A bordo del ARGOS 2 Octubre 2014

No quisiera que este artículo os sonara “autobiográfico”, pero en la última semana nos hemos encontrado con dos noticias realmente extraordinarias, por lo inesperado y por la relevancia de los personajes en cuestión, a saber: la despedida de sus respectivas entidades de Francisco García Paramés y de Bill Gross.

Conocí en su día, y tuve la ocasión de hablar brevemente en dos ocasiones, a Francisco García Paramés; Bill Gross me queda algo más lejos, pero le he venido leyendo desde hace años. No es la marcha de ellos en sí lo que quiero comentar, ya que desconozco los detalles de sus respectivas despedidas y no me gusta elucubrar, por respeto,…porque ambos se lo han ganado más que de sobra. Sin embargo, durante esta semana a raíz de estas noticias, que han sido extraordinariamente comentadas – extraordinariamente teniendo en cuenta el sector del que estamos hablando- he visto con pena cómo se cebaban bastantes comentarios en el hecho de que “ellos sólo son los gestores” y, básicamente, que las entidades dueñas de las gestoras tenían TODO el derecho de hacer lo que les de la gana con la gestora en cuestión.

No discuto que las dueñas de las acciones puedan hacer lo que les parezca mejor para sus propios intereses, es lo normal. Lo que discuto es que, en estos casos- y en otros más cercanos- también las entidades no se dan cuenta (y si lo hacen, no lo parece) de lo que es realmente importante en estos casos: el partícipe. En el caso del Argos, es distinto, porque en este caso hablamos de “reyes, príncipes y héroes”, que por algo son argonautas y no partícipes.

Sin entrar en el tema de cómo se ha informado a los partícipes, que cada uno es muy libre de esperar que le informen de determinada manera, a lo que me refiero es a que los fondos de inversión SON, per se, “fondos de autor”, todos.

Naturalmente que no todos los autores son iguales,…la inmensa mayoría se centran bien en seguir a los  índices (gestión pasiva por parte del “autor”) o en hacer como que hacen otra cosa distinta de los índices (gestión replicativa [término mío]), y unos pocos que tratan de hacer cosas distintas a los índices (gestión activa,…y dentro de ésta lógicamente hay un mundo, tantos como estilos de inversión y gestores).

El olvidado en todo esto, el convidado de piedra- pero que tiene todo el poder- es el partícipe. Es él quien elige entre “autores”, con mayor o menor acierto (reconozcámoslo) pero es él quien aporta el dinero para que se le gestione de una u otra forma. Y esa elección de “autores” es de la mayor importancia, …no lo es la entidad en sí a la que pertenezca dicho gestor, sino la forma de trabajar, de analizar, de seleccionar valores y de comunicarse con los clientes del gestor, del autor. Cuando se produce un cisma o un cambio de ese calibre- un hecho relevante a mi humilde modo de ver- los partícipes eligirán,…ellos sí que tienen TODO el derecho a hacer lo que quieran.

Entiendo que con la marcha de dos inversores tan importantes habrá muchos partícipes que les seguirán allá donde vayan; es lógico…se lo han ganado a lo largo de los años y el dinero es de los partícipes, no de las entidades. Y confundir esto último es un grave error.

En la banca esta confusión es casi diaria,…de hecho podríamos decir que es casi consustancial a la estructura de retribución que prima en el sector ya que se espera que el cliente básicamente aporte su dinero en aquellos productos “que, casualmente, los acaba de crear la casa para usted” y que, curiosamente, suelen ser fabulosos para cumplir los objetivos a corto plazo de la entidad (léase ingresos) y gracias,…bueno, las gracias es raro que se le den. De hecho, en muchas ocasiones la sensación que tienen los clientes es que se les coloca su dinero no donde a ellos les interesa (la mejor alternativa) sino donde le interesa al banco,…por algo el sistema de retribución está como está.

La decisión que toma un gestor que “ha creado” su propia historia de rentabilidades, de éxitos y se ha ganado el respeto de la industria, colegas o no, y de los inversores, le debe haber llevado- aunque quizás ahora no lo parezca- por el camino de buscar otra vía fuera de la que haya sido su casa de siempre (yo tomé esa decisión en otras circunstancias al ver que, donde estaba, no podía tratar a los inversores como pensaba que ellos y yo nos merecíamos), y me imagino que en su ánimo no está exclusivamente el interés particular o personal, sino que pienso que subyace el sentimiento de que, quedándose, no podrían hacer lo que consideran correcto- para ellos y para aquellos inversores que les sigan-, por lo que lo más honesto es renunciar y empezar de nuevo.

Los fondos de autor tienen un peligro…y es que se depende del autor. El caso es que SIEMPRE se depende del “autor” sea éste un gran gestor, un equipo, un ordenador, el dueño de la gestora que decide lo que quiere conseguir con los productos que ofrece,…y al final, los partícipes son los que han de decidir “qué autor” les ofrece más confianza.

No es necesario desearles suerte,…no la necesitan; tan sólo les deseo un buen viaje en la nueva ruta que emprendan que seguro será muy interesante.

Un abrazo a todos y hasta el próximo artículo.

miguel.dejuan@hotmail.com

Empresas

Lo más leído