Fondos conservadores para lidiar con las turbulencias


La rebaja del ráting de España se produce cuando comienza la peor época del año para los mercados de renta variable. Llega el momento de recomponer la cartera, según un artículo publicado por Expansión. El periodo comprendido entre mayo y septiembre ha ofrecido históricamente un saldo negativo para los inversores, lo que lleva a muchos de ellos a recomponer sus carteras para protegerse de la tormenta.

La primera recomendación para un inversor con un perfil de riesgo tolerante y que no necesite echar mano de su patrimonio en fondos de forma urgente es que mantenga sus posiciones, y no las deshaga precisamente en el que podría ser el peor momento. El gestor de BNY Mellon Pan European Equity, Tom Beevers, cree que si el ahorrador está contento con su inversión y puede aguantar algo de volatilidad en el corto plazo, no debería moverse. Pero, ¿y si el partícipe necesita el dinero o tiene un perfil conservador o moderado?

La responsable de gestión de activos de Renta 4, Toni Conde, cree que una buena opción sería traspasar sus posiciones de riesgo hacia fondos mixtos flexibles, donde el gestor está pendiente de aumentar o reducir la exposición a bolsa. Otra alternativa es optar por una gestión delegada de fondos de inversión; o incluso otro tipo de activos como los instrumentos que invierten en bonos convertibles, renta fija emergente o corporativa.

Entre los diferentes fondos de inversión, esta experta recomienda a los ahorradores más conservadores, productos monetarios o instrumentos de renta fija a corto plazo, como Allianz RCM Enhanced Short Term Euro o MSS Short Maturity Euro Bond. Y para los inversores con un riesgo moderado que pueden aguantar una volatilidad anual de entre el 6% y 8% (la renta variable refleja una volatilidad en torno a un 20% y los monetarios un 1%) le gustan, entre otros, el fondo mixto flexible Carmignac Patrimoine o el mixto de renta fija Fidelity Multi-Asset Strategic Defensive.

La clave para Juan Luis García Alejo, director general de Inversis Gestión, es construir una cartera que incluya productos que rebajen la volatilidad, como la gama de rentabilidad absoluta de Amundi (fusión de las gestoras de Société y Crédit Agricole); fondos que busquen rentabilidad en fuentes alternativas, como Fulcrum Beta Daily Alternative Plus; productos con gestores activos como Henderson Alpha PanEuropean, y algún fondo de autor como Fortis US Opportunities.

Y entre los productos concretos que pueden servir de refugio en estos meses críticos apuesta por el Threadneedle Target Return Core EUR, para los más conservadores, porque considera que es una mejor solución que un monetario para abordar entornos complejos con garantía de obtener retornos positivos; o Gartmore Absolute Return para los ahorradores algo más arriesgados.

A pesar de las turbulencias que está generando casi a diario Grecia y la inestabilidad de las cuentas públicas de otros países, los expertos siguen apostando por la bolsa. Juan Luis García Alejo cree que “en lo que queda de año deberían verse niveles de índice de entre un 5% y un 7% por encima de los actuales”. En su opinión, de momento, “a pesar de que técnicamente estamos cerca de resistencias en índices directores, los modelos fundamentales y de tendencia señalan que hay que continuar con un porcentaje de renta variable en las carteras”.

Vender en mayo y volver en septiembre

El aforismo procede del dicho estadounidense Sell in May and go away, stay away till St. Leger Day. En esta máxima se condensa la conclusión de un estudio publicado en 2001 por Bouman y Jacobsen, quienes demostraron que la revalorización obtenida desde finales de octubre a finales de mayo por diferentes índices bursátiles de distintos ámbitos geográficos entre los años 1962 y 1999 había cuadriplicado la lograda desde finales de junio a finales de octubre. En general, este principio funciona estadísticamente, aunque siempre hay excepciones, como lo demuestra la evolución de los mercados en 2008-2009.

Según Juan Luis García Alejo, “algo que suele funcionar es mejor no perderlo de vista, pero no hay que hacer del aforismo una verdad inviolable”. Toni Conde explica que el signo de las bolsas depende de la confianza en cada momento, “aunque bien es cierto que durante el verano lo que sí hay es menor liquidez en los mercados”.

El responsable de productos de renta variable europea de Schroders, James Dawson, recuerda que si se observa la evolución de las bolsas europeas (MSCI Europe) entre abril y septiembre durante los últimos veinte ejercicios se ven, por ejemplo, subidas superiores al veinte por ciento en los años 1997 y 2009.