Fondos alternativos: desmitifiquemos conceptos erróneos


Estos últimos meses hemos visto proliferar numerosas ideas erróneas sobre los fondos alternativos, convertidos en el chivo expiatorio ideal de la crisis financiera. Y sin embargo, la realidad es radicalmente distinta de ese “coco” que nos pintan los medios de comunicación y que tanto éstos como el público adoran detestar. Repasemos algunos mitos condenados a la desaparición.

La rentabilidad de los fondos alternativos ha sido catastrófica

El 2008 probablemente quedará grabado en la memoria de los inversores como el peor año para la gestión alternativa. Pues no es así: comparados con las acciones, los fondos alternativos han resistido relativamente bien. En efecto, a mediados de 2008, el índice des fondos alternativos HFRI Global sólo había bajado un 1% desde comienzos de año, mientras que el índice de acciones mundiales MSCI World ya llevaba perdido un 12%. Al 24 de noviembre, con una bajada del 22%, está claro que los fondos alternativos no han conseguido proteger totalmente el capital, pero también es obvio que han perdido menos que las acciones, que retroceden un 46%. Este resultado dista por tanto de ser catastrófico, sobre todo si se tiene en cuenta que los gestores de fondos alternativos han tenido que hacer frente a quiebras de contrapartidas y sobre todo a inesperadas intervenciones del estado que han venido a cambiar las reglas del juego en pleno desarrollo de la partida. A pesar de que esta crisis extrema reunía todos los ingredientes para que se produjera el desastre, los fondos alternativos han demostrado pues su capacidad de resistencia y han desempeñado bien su papel de amortiguador.

Los fondos alternativos son responsables de la crisis financiera y la han amplificado

Es fundamental ser muy claro a este respecto: la crisis deriva del sector inmobiliario y de los productos estructurados vinculados a éste. Y lo cierto es todo lo contrario, pues varios fondos alternativos se han percatado del problema mucho antes que los demás, y han manifestado públicamente su inquietud ante la mala salud de los balances bancarios. Si se quiere encontrar a los culpables, es mejor buscar entre los bancos de inversión, que especulaban con una palanca de 30 a 50x, mientras que por lo general los fondos alternativos se limitan a 3 a 5 veces. Para demostrar que los fondos alternativos están libres de culpa, basta con comprobar que la prohibición de las ventas al descubierto impuesta por las SEC el 15 de septiembre tras el naufragio de Lehman Brothers no ha impedido que baje el mercado.

Una espada de Damocles pesa sobre los mercados de renta variable

Hay quien piensa que las solicitudes de rescate de fondos alternativos recibidas en septiembre y octubre y que tendrán que ser atendidas de aquí a unas semanas provocarán ventas masivas y por lo tanto desencadenarán una fuerte bajada de los mercados a final de año. Este efecto se amplificaría a resultas de la importante palanca de los fondos alternativos. Así pues, debido a los dilatados plazos de reembolso de los fondos alternativos, de ese modo se produciría una especie de efecto retardado de la crisis. Sin embargo la realidad es muy distinta, pues esos plazos permiten a los fondos alternativos liquidar sus posiciones de manera ordenada y escalonada en el tiempo. De ese modo, para las estrategias líquidas, como las Macro o las acciones Long/Short, los fondos alternativos han reducido su exposición neta al mercado y realizado rápidamente liquidez ya desde finales de septiembre y principios de octubre. De hecho, nuestras estimaciones demuestran que el impacto de los fondos alternativos en el 4º trimestre en realidad es mucho menor que el de los fondos convencionales, debido principalmente al efecto de una palanca en realidad más bien reducida

Hay que señalar no obstante que el peso de los fondos alternativos en las estrategias menos líquidas, como el crédito o las obligaciones convertibles, es mucho más importante, y que el impacto de las ventas puede ser superior en los mercados de crédito, que sufren una fuerte crisis de liquidez.

Los rescates masivos tocarán a muerto por el sector de los fondos alternativos

Históricamente, los fondos alternativos siempre han tenido una tasa de mortalidad elevada, del orden del 10-15% al año. Se trata de un sector muy sano, donde impera el darwinismo: sólo sobreviven los mejores. Desde luego, 2008 y 2009 serán sin duda ejercicios más rigurosos de lo normal, pero los que desaparecerán son los peores fondos, así como los más pequeños, es decir los que tienen menos de USD 100m de activos en gestión. Por lo tanto, es posible que los próximos años la tasa de mortalidad alcance un total de entre un 40% y 60%, lo cual no significa sin embargo que los clientes vayan a perder dinero o que el fondo quiebre. Los supervivientes serán los que se sepan adaptar con rapidez. Los fondos alternativos siempre han demostrado que se reiventan constantemente, y por lo tanto veremos aparecer nuevas estrategias y nuevos gestores que vendrán a ocupar el lugar de los llamados a desaparecer.

En esta crisis extrema, puntuada por situaciones inimaginables que han puesto de manifiesto los límites de los sistemas de control de riesgo de las mayores entidades bancarias del mundo, el sector de los fondos alternativos ha demostrado que a fin de cuentas es sólido. Esta crisis permitirá hacer limpieza, y separar el grano de la paja. Con unos bancos cada vez más sujetos al control del Estado, el ámbito privado, es decir los fondos alternativos, seguirán atrayendo a los mayores talentos de gestión. Más allá de la rentabilidad, este año también resultará revelador con respecto a la actitud de los gestores de fondos de fondos hacia sus clientes. Efectivamente, es en los momentos de crisis cuando se puede juzgar correctamente la calidad de la gestión, pero sobre todo el servicio al cliente. Pensamos que, a fin de cuentas, será con este último punto con el que se quedarán los clientes.

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