Fin del "QE" en EEUU ¿Está la economía preparada?


La Reserva Federal se ajusta al guion que había escrito hace meses y en el FOMC de esta semana ha confirmado lo esperado: finaliza el programa de compra de activos. Ahora será el “precio del dinero” (política tradicional de tipos de interés) y no tanto la “cantidad de dinero” el principal foco de análisis en materia de gestión de política monetaria de EEUU.

En las semanas posteriores a la quiebra de Lehman Brothers (septiembre de 2008) el colapso en todos los canales de crédito fue de tal magnitud que la Reserva Federal primero, el Banco de Inglaterra y BCE después, se embarcaron en una serie de medidas de política monetaria “no convencional” para gestionar la mayor crisis financiera desde la Gran Depresión de los años 30. Veamos cual ha sido la trayectoria desde entonces de nuestros relojes para EEUU: Pulso del Ciclo y Presión Inflación. En ellos recogemos información adelantada sobre actividad económica y presiones en estabilidad de precios. 

  • Pulso Ciclo EEUU: cinco de las seis variables se encuentran en máximos de los últimos 6 años (ver gráfico de inputs) y en algunos casos no muy lejos de máximos de las últimas décadas (ej. ISM de Manufacturas). El resultado en un Pulso de Ciclo en EEUU que se sitúa en el cuadrante de Expansión, y en la mejor zona desde septiembre de 2008 (punto rojo en este primer gráfico).
  • Presión Inflación: dos indicadores adelantados están en máximos desde 2008 (tasa de paro –en mínimos, es decir, más presión potencial sobre precios- y Utilización de la Capacidad Productiva –UCP-) y lecturas en la media de los últimos 6 años en los otros dos inputs. Con todo, el resultado es una mínima excursión del reloj Presión Inflación por el cuadrante Expansión. Insignificante, de momento, y sin grandes alertas sobre estabilidad de precios.

Por lo tanto, una información adelantada de ciclo que apunta Expansión y un presión sobre estabilidad de precios subiendo pero bajo control (gran ayuda de precio petróleo). Buena combinación para encajar sin grandes sobresaltos el fin del QE. Veremos cómo se desplazan estos relojes los próximos meses (y también en el área euro) para monitorizar una eventual recaída (efecto arrastre desde UME) o una aceleración que lleve a la Fed plantearse una subida de tipos en 2015.