Fidelity: los cinco factores que vaticinan el regreso triunfal de la gestión activa


El año pasado marcó un punto de inflexión para la industria de fondos: fue la primera vez en años que los fondos de inversión registraron flujos de entrada que contribuyeron a enmendar las fuertes pérdidas registradas entre 2008 y 2012: en ese lapso de tiempo, los fondos de renta variable mundial de gestión activa registraron unas salidas netas totales de 825.000 millones de dólares, como indican los expertos de Fidelity Worldwide Investment. En cambio, en los últimos cinco trimestres -hasta marzo de 2014- se han registrado captaciones netas por valor de 264.000 millones de dólares.

Adicionalmente, desde la gestora indican que -con la excepción del mercado estadounidense-, la gestión activa ha captado más que los productos de gestión pasiva dentro de las entradas de capitales en renta variable mundial desde 2013: en los últimos cinco trimestres, los flujos totales de entrada en fondos de renta variable de gestión activa ascendieron a 107.000 millones de dólares, más del doble de lo que captaron los fondos de gestión pasiva. “Incluso después de incluir en las cifras a EE.UU, un mercado considerado como más eficiente, las entradas en productos de renta variable mundial de gestión activa superaron ampliamente las captaciones de los fondos cotizados mundiales durante los últimos cinco trimestres”, constatan desde la firma americana.

Tomando como referencia esta incipiente, aunque fuerte tendencia, los analistas de Fidelity afirman que “existen buenas razones para creer que las fuertes captaciones de los fondos de renta variable de gestión activa pueden mantenerse”. Aportan cinco factores que pueden sostener esta tendencia:

1. Baja volatilidad y menos incertidumbre política

Los expertos recuerdan que ha sido determinante en las considerables ganancias bursátiles de los últimos 18 meses la volatilidad baja y estable: desde comienzos de 2013, la volatilidad de las acciones —tomando como referencia el VIX— ha promediado un 14,3%, lo que supone un acusado descenso frente a la media diaria de los últimos 25 años, del 20,1%. “Una volatilidad controlada suele ser beneficiosa para la demanda de renta variable (permite que las valoraciones aumenten), y eso ayuda a explicar la revisión al alza de las valoraciones de mercado durante los últimos 18 meses”, señalan.

Cabe recordar que 2014 probablemente sea el más tranquilo del último lustro en términos de eventos macroeconómicos y geopolíticos. Los analistas de Fidelity afirman que “ahora que la incertidumbre política ha descendido y que los factores macroeconómicos y la dinámica de fases de tolerancia e intolerancia al riesgo ya no son tan importantes, no sorprende que la renta variable mundial se haya recuperado”. Pronostican que estos poco habituales niveles han llegado para quedarse: “El crecimiento económico mundial ahora está apoyado por unas sólidas perspectivas estructurales en la economía estadounidense, por lo que esperamos que la volatilidad del mercado siga siendo reducida”. “Si la volatilidad sigue siendo baja, pensamos que deberían verse favorecidas las captaciones de los fondos de renta variable en general, incluidos los productos de gestión activa”, vaticinan.

2. Descenso de las correlaciones

Los analistas recuerdan que “está ampliamente demostrado que en fases de mayor volatilidad, las correlaciones de las acciones tienden a aumentar, ya que los inversores venden sus valores de forma más indiscriminada”. Fue lo que sucedió en 2011-2012, cuando la volatilidad se asoció en gran medida a los acontecimientos en torno a la crisis de deuda pública europea. “Durante este tiempo, las acciones mostraron una acusada tendencia a alternar fases de tolerancia e intolerancia total al riesgo, con un alto grado de sensibilidad a las noticias macroeconómicas y políticas, especialmente las expectativas de relajación cuantitativa”, comentan los expertos.

Sin embargo, las correlaciones por pares de valores en los mercados mundiales tocaron techo a finales de 2011 y, desde entonces, han presentado una tendencia general a la baja, paralela a la recuperación de las empresas y al descenso de la incertidumbre política. “Creemos que el entorno más favorable para la selección de valores que sugiere el descenso de las correlaciones bursátiles fue un factor clave para que los inversores volvieran a mostrar interés por los fondos de gestión activa en 2013. La reducción de las correlaciones debería seguir estimulando las entradas de capitales en los fondos de gestión activa en 2014”, observan desde Fidelity.

3. Aumento de los motores de rentabilidad específicos

La estabilización de las condiciones económicas, junto con la disminución de la incertidumbre ha traído consigo el regreso del stock picking. Desde Fidelity detectan una creciente variación porcentual en las acciones internacionales que se puede explicar con factores específicos de las propias acciones más que por factores vinculados a países o sectores. En detalle, el porcentaje de variación de las acciones internacionales que se explica con factores específicos de las empresas promedió un 82% en los dos primeros meses de 2014, frente a la media mensual de 72% en el periodo 2011-2012. “También es representativo de un entorno más favorable para los expertos en selección de valores”, concluyen en este apartado.

4. Análisis de componentes principales

Para Fidelity, otra forma de analizar qué está impulsando las rentabilidades de las acciones es el denominado Análisis de Componentes Principales (ACP). A diferencia de muchas otras técnicas que suelen partir de un conjunto de supuestos o hipótesis sobre qué factores podrían estar impulsando las rentabilidades, el ACP identifica estadísticamente motores importantes que no tienen nombre, pero a los que se podría intentar asignar una relevancia económica ex-post.

“El porcentaje de varianza explicado por el primer componente principal de las rentabilidades de las acciones (es decir, el factor principal) se ha reducido apreciablemente desde 2013. Sobre la base de este análisis, esto indica que existe un mayor número de factores (que interpretamos que incluyen factores específicos de las acciones) que impulsan las rentabilidades bursátiles”, indican los analistas.

5. Más probabilidades de aumento de la dispersión entre las acciones

El último punto que los expertos de Fidelity consideran que empujará el regreso de la gestión activa tiene que ver con la dispersión entre las acciones. Si ésta aumenta, “entonces por lógica deberían aumentar las probabilidades de que los expertos en selección de valores obtengan mejores resultados que el índice”, recuerdan. “Por la misma regla de tres, obviamente el aumento de la dispersión también incrementa el riesgo de rentabilidades negativas, lo que pone de relieve la importancia de seleccionar gestores hábiles”, añaden.

Desde la gestora afirman que, a pesar del descenso de las correlaciones y el mayor peso en las rentabilidades de los factores específicos de los valores, los datos muestran que la dispersión de las acciones internacionales es, en realidad, inferior a su media a largo plazo. “Cabría esperar que la dispersión de las acciones registrara cierto retorno a la media desde este punto y se moviera en dirección a su promedio a largo plazo, lo que daría más apoyo a los enfoques de selección de valores por fundamentales”, concluyen.

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