Fidelity: las cuatro claves por las que la tendencia alcista del mercado estadounidense sigue intacta


Pese a que el S&P 500 está cotizando en máximos históricos y los márgenes de beneficio de las empresas estadounidenses también, desde Fidelity Worldwide Investment, Dominic Rossi, director mundial de inversiones de renta variable, afirma que este mercado alcista que dura ya cinco años “sigue intacto y tiene aún recorrido”. Aporta cuatro elementos para fundamentar esta visión.

Perspectivas económicas

El primer elemento viene de la mano del crecimiento económico de EE.UU., que sigue presentando un ritmo que Rossi califica como “saludable”. No obstante, para él lo más importante es que “después de cinco años de relajación cuantitativa, apenas se aprecian señales de inflación”, lo que en su opinión “da a la Reserva Federal margen para normalizar la política monetaria de forma controlada”. La postura del experto es que las subidas de tipos que se realizan “no deberían ser una preocupación duradera para la renta variable”, pese a que en un primer momento pudieran verse correcciones en las bolsas: “Este hecho debería ser un bache,más que un freno, y veremos más ganancias bursátiles”. “La historia demuestra que las bolsas generalmente ganan terreno en las primeras fases del ciclo de subidas de tipos, especialmente cuando estos parten de un nivel tan bajo”, recuerda Rossi asimismo.

Por otra parte, considera que la volatilidad del mercado también está bajo control, gracias a las sólidas perspectivas económicas de EE.UU. “La mejora continua del déficit por cuenta corriente y del déficit presupuestario en EE.UU. ha traído consigo una ampliación de los múltiplos de valoración. Estas sólidas perspectivas fundamentales siguen sustentando la renta variable estadounidense”, concluye en este apartado.

Beneficios y valoraciones

Los balances de las empresas estadounidenses proporcionan a Dominic Rossi su segundo argumento a favor de una tendencia alcista perdurable en Wall Street. Se muestra muy claro en este punto: “Considero que los beneficios pueden seguir siendo elevados y podrían continuar aumentando en el futuro, lo que provocaría nuevos incrementos de las valoraciones. En concreto, pienso que en la economía estadounidense están actuando algunos potentes factores estructurales que seguirán sustentando los márgenes de beneficios de las empresas”, declara.

El director mundial de inversiones de renta variable de Fidelity recurre a su amplia experiencia para poner en contexto la evolución de los mercados y en qué punto se encuentran ahora las empresas: “Durante los últimos doce años hemos sido testigos de un vuelco en la distribución de la riqueza que ha favorecido a las empresas y al capital en detrimento de la mano de obra.

Esto se ha reflejado en un aumento del porcentaje correspondiente a los beneficios empresariales dentro del PIB de EE.UU. hasta niveles récord, a expensas de un descenso estructural en el porcentaje correspondiente a los salarios”, explica por una parte. Por la otra, constata que “esta relación tiene pocos visos de cambiar de tendencia, y considero que los beneficios empresariales han subido a un plano superior en el que van a permanecer de forma duradera”. Si se tiene en cuenta este punto de partida, siguiendo el razonamiento de Rossi, entonces las valoraciones actuales siguen siendo razonables, “especialmente si se tienen en cuenta las elevadas rentabilidades sobre el capital que generalmente consiguen las empresas de este país”, añade.

Rossi también analiza el impacto de la globalización sobre EE.UU. e identifica dos efectos diferentes, dependiendo si se ve desde punto de vista de los trabajadores o del empresario. En el plano laboral, Rossi cree que el cambio de las dinámicas podría atribuirse a “la creciente globalización de los mercados laborales y a un menor poder de la negociación colectiva”. En cambio, en el plano empresarial, constata que las marcas líderes estadounidenses se han beneficiado de la globalización y del aumento del poder adquisitivo de los mercados emergentes. “Igual de importante es el hecho de que este fenómeno ha encontrado apoyo en tendencias como la consolidación y monopolización de los nichos de mercado; en este sentido, suelo enfocar el boom actual de las operaciones corporativas, que es en sí mismo un factor favorable para los mercados, como algo que entronca con esta tendencia general”, indica el experto.

Paralelamente, el experto también comenta el “éxito más que notable” de las empresas estadounidenses para mantener y mejorar sus beneficios, asignar eficazmente el capital y usar la tecnología para obtener más beneficios por cada unidad de capital empleado. “A la vista del desarrollo de la automatización y la robótica en muchos sectores, esta tendencia probablemente va a continuar a largo plazo y de ella se derivarán más consecuencias para la mano de obra”, concluye.

El argumento del ahorro mundial

También se muestra claro Rossi en este apartado. Opina que “actualmente existe un exceso de ahorro en el sistema financiero mundial”. Existe otro problema: al estar los tipos de interés oficiales cerca de cero y las rentabilidades de los bonos cerca de mínimos históricos, constata que todo este ahorro no tiene "poder de fijación de precios", es decir, que se está empujando a los inversores a asumir más riesgo para lograr rentabilidades adecuadas. Su visión es que “resulta difícil que los precios de los activos se desinflen en presencia de semejante cantidad de liquidez, y un efecto de ello ha sido el descenso de los tipos de interés de muchos activos financieros”.

¿Qué es lo que sigue pareciendo atractivo en este entorno? El director mundial de acciones de renta variable señala directamente a las acciones que pagan dividendos: “Siguen siendo atractivas frente a otros activos como los bonos, y deberían seguir captando el interés de los inversores”. “De hecho, a pesar de su excelente comportamiento de los últimos años, las rentabilidades por dividendo han aguantado muy bien gracias a la mejora de los resultados empresariales, que ha permitido incrementar considerablemente la remuneración al accionista”, remacha el experto.

La fortaleza del dólar

“El dólar ha comenzado a revalorizarse recientemente y podría estar perfilándose para un movimiento al alza importante y duradero”, avisa Rossi. Éste cree que las divergencias en materia de política monetaria animarán a los inversores a repatriar capital hacia activos denominados en dólares, como ocurrió en la década de 1990.

El representante de Fidelity ha identificado tres factores clave para explicar las renovadas fuerzas del billete verde. En primer lugar está la revolución de la energía del esquisto, que va a permitir que EE.UU. pueda conseguir la autosuficiencia energética en los próximos 10 a 15. Si a esto se añade la reducción paulatina de la demanda de energía importada, entonces mejorará el saldo por cuenta corriente de EE.UU., lo que, a su vez, es favorable para la moneda estadounidense.El segundo punto tiene que ver también con la mejora del saldo presupuestario de EE.UU, que ha pasado de un 12% a un 4%. “Obama podría cerrar su mandato con un excedente presupuestario, vaticina.

Finalmente, el tercer argumento viene de la mano del próximo periodo de divergencias en materia de política monetaria, con la Reserva Federal por un lado y el BCE y el Banco de Japón por otro. “Ante estas divergencias, los diferenciales de tipos de interés también serán favorables al dólar estadounidense”, concluye Dominic Rossi.

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