Feliz “Draghidad” y mejor (dicen) 2013


Nos acercamos a otro final de año, un año en el que las autoridades monetarias, con el Sr. Mario Draghi al frente del Banco Central Europeo (BCE), los bancos, el banco malo, los políticos       (españoles, catalanes, alemanes y, hace poco, hasta un italiano también), los bonos y sus primas (las de riesgo) y el paro, entre otros, han sido los protagonistas (o los tristes protagonistas) en algunos casos.

Seguramente, en la mente de más de uno, este 2012 no se guardará como un buen año. Y escuchando al Sr. Draghi, con la drástica rebaja de la previsión de crecimiento para 2013, parece que el que viene tampoco lo va a ser, con un primer trimestre de extrema dureza. Su gestión, aunque siempre criticable, ya que debería haber sido más ágil y rápida, ha servido para manejar a unos muy nerviosos mercados, dar credibilidad al euro como divisa y buscar soluciones novedosas como la ayuda a la banca española. Por estos motivos, parece que la confianza en Europa se reestablece lentamente y empiezan a verse ya algunas pequeñas luces.

Según el BCE, Europa se recuperará a finales de 2013, y ésto es lo que nos parece mostrar la bolsa. A pocos días para el cierre, el EuroStoxx-50 gana un 11%, el S&P 500 avanza un 12% en el año, el Nasdaq un 14% de ascenso y, el DAX alemán, destaca por su espectacular 26% de revalorización. Sólo una oveja negra llamada Ibex-35, todavía en rojo hasta la fecha (aunque sube más de un 30% desde julio), desdibuja este buen comportamiento general de las bolsas. Debe reconocerse, no obstante, que valores como Grifols, Inditex o Amadeus han salvado su nombre con incrementos del 90%, 57% y 42%, respectivamente, detrás de los que sólo hay una excelente gestión. Todo un ejemplo a seguir, sin duda. Es decir, esta positiva evolución de los índices bursátiles parece confirmar, por aquello de que la bolsa se avanza a la economía, que esta recuperación efectivamente se producirá.

Sin embargo, no podemos eludir problemas que son un lastre muy pesado para la recuperación como es el paro. Aquí, políticos, empresarios, sindicatos y todos, en definitiva, tendremos que gastar tiempo e invertir recursos (aunque sean escasos) para solucionar este drama y más cuando una de cada cuatro personas está sin trabajo.

No quería olvidar a los bonos, en un año de pleno protagonismo de un mercado poco conocido popularmente pero de vital importancia para el funcionamiento del sistema. El diez años español, con una prima de riesgo que llegó a superar los 600 p.b. (ahora sobre los 400 p.b.), daba a entender que algo no funcionaba correctamente. Además, cuando cualquier persona de la calle opina y analiza sobre qué pasará con la famosa prima, esto refuerza la tesis de que el país no va en la dirección correcta.

Para acabar con alguna nota positiva más y hacer balance de este 2012, la ética o los valores que se perdieron en la época de las vacas gordas que vivimos están volviendo a erigirse como el principio básico de muchos trabajos y, quizás, ésto sea lo más positivo dentro de la crudeza de este 2012.

Desearles una Feliz “Draghi....”, disculpen, una muy feliz Navidad y los mejores deseos (también para el Sr. Draghi, claro) para que el nuevo 2013 sea mucho mejor.

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