¿Falta de cultura o de curiosidad financiera? A los españoles les cuesta distinguir entre gestión y distribución


La cultura financiera de los ahorradores e inversores españoles ha sido muchas veces puesta en entredicho por la escasez de su preparación a la hora de afrontar la contratación de un producto financiero en general y de un fondo de inversión en particular. Pero, ¿qué ocurre con su curiosidad financiera, paso previo a la cultura financiera? Más de lo mismo.

Según indica el II Estudio “Partícipes: Visión sobre los Fondos de Inversión y sus Gestores”, elaborado por el Observatorio Inverco, los españoles han comenzado a depositar su interés en los fondos de inversión, aunque no tanto en sus gestores y su gestión profesional. Algunos datos lo demuestran.

Si bien la incorporación del documento de Datos Fundamentales para el Inversor (DFI) ha ayudado a aumentar la comprensibilidad del folleto de los fondos de inversión y, por consiguiente, de su información periódica posterior -un 67% de los partícipes que la revisan la entienden-, lo cierto es que las lagunas financieras son notables.

Algunas de las más preocupantes se concentran en la distinción entre gestión y distribución. Un 56% de los encuestados desconoce o está equivocado sobre quién realiza las inversiones en su fondo de inversión. Un 41% cree erróneamente que esta labor la llevan a cabo las entidades comercializadoras y un 15% directamente no lo sabe.

El estudio del Observatorio Inverco señala que si bien seis de cada diez partícipes ojean el folleto informativo del fondo en el que invierten, tan sólo tres de cada diez lo leen en detalle.

A pesar de que un 65% de los inversores en fondos sabe que estos vehículos logran la rentabilidad que ofrecen invirtiendo en los mercados financieros, aún hay un 19% que no es conocedor de su funcionamiento y un 16% que está convencido -también erróneamente- de que los fondos sólo invierten en depósitos bancarios.

Los fondos perfilados, un tránsito hacia la diversificación idónea

A juicio de los expertos que conforman el Observatorio Inverco, una cartera de fondos bien diversificada comprendería entre tres y cinco productos como mínimo. En 2013, cada partícipe español invertía en 1,3 fondos de media, indican.

Para compensar esta diversificación óptima, los fondos perfilados se están posicionando en España como una solución intermedia. “A medida que aumente la cultura financiera del país, se llegará a la diversificación idónea. Mientras tanto, los fondos perfilados están cumpliendo esa función de diversificación de forma transitoria. Se trata de fondos internamente diversificados con los que el partícipe logra esa diversificación óptima a través de un solo producto”, explica Carmen Giménez, miembro del Observatorio Inverco.

Noticias relacionadas

Lo más leído