Expertos en tributación reclaman “el mejor trato fiscal” para el ahorro


“Que el sistema fiscal sea un sistema y no un conjunto desordenado de figuras impositivas como el actual”, “que se acabe con el actual frenesí normativo”, “si es que el día en que no se anuncia un cambio fiscal pensamos que los ministros están enfermos”. Estas son algunas de las frases que se han podido escuchar durante la celebración en Madrid de las Jornadas Tributarias del REAF-REGAF, órgano especializado del Consejo General de Economistas. Con la vista puesta en febrero de 2014, fecha tope que tiene el comité de expertos convocado por el Gobierno para abordar la reforma del sistema tributario español, la generalidad de los congregados ha coincidido en que el modelo actual está agotado. Entre los cambios concretos que se reclaman está la exención para el ahorro a largo plazo. 

¿Y qué traerá el futuro fiscal? Según avanzó el ministro De Guindos el miércoles en Ávila, bajadas de impuestos e incentivos para el ahorro. Pero un día después, en la sesión inaugural de las jornadas del REAF-REGAF, el director general de tributos, Diego Martín-Abril (en la foto, en el centro), afirmó que hacer avances es “incoherente” y lo que se tenga que hacer se hará cuando se conozca el informe de los expertos. 

Mientras tanto, los expertos recuerdan que en últimos 5 años se han aprobado cerca de 400 cambios normativos tributarios en el ámbito estatal y autonómico y también lanzan sus propuestas en temas concretos. Para el economista asesor fiscal Jaume Menéndez Fernández, que participó en una mesa redonda para debatir la reforma del sistema fiscal español, en el IRPF hay que dar “el mejor trato fiscal” al ahorro a largo plazo y el mejor trato no es otro que la “exención”. Y aunque no del todo convencido por el hecho de que volver a los coeficientes de abatimiento sea la mejor opción, sí manifestó su convencimiento de que la fiscalidad debe reconocer la antigüedad de una inversión. En cuanto a los planes de pensiones, como ya se viene reclamando desde hace tiempo, este experto propuso que, como mínimo, la renta financiera deje de tributar como renta del trabajo en el IRPF y lo haga como renta del ahorro. 

En un segundo plano

Pero más allá de esta observación, en la agenda de los ponentes no parece estar el ahorro. Ni siquiera en la participación del director general de tributos, que desgranó la reciente Ley 16/2013, de 29 de octubre. Martín-Abril abordó con detenimiento novedades de esta norma como el nuevo impuesto sobre los gases fluorados de efecto invernadero, la no deducibilidad de las provisiones por el deterioro de participaciones y la vigencia indefinida de la deducción por las inversiones en películas y series. Pero ni una palabra para la reforma de la Ley de IIC que incorpora la Ley 16/2013 y que introduce en España las cuentas ómnibus. Como así se comentó en algún corrillo entre asistentes, el ambiente no está para hablar de los vehículos de inversión.

Aunque como bien recordó Jesús Gascón, inspector de Hacienda que expuso algunas propuestas para la reforma fiscal de la imposición indirecta y abordó algunas de las figuras fiscales que desde determinados sectores se reclaman como los gravámenes sobre el sector financiero, “los impuestos no son para castigar malos comportamientos. En el sector financiero lo que hay que hacer es favorecer el crédito, pero no castigar actuaciones pasadas”.

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