Evolución reciente del mercado de valores tecnológicos, ¿la historia se repite?


Durante los últimos cinco años la renta variable correspondiente al sector tecnológico global, representada por el índice MSCI Word Information Technology, ha acumulado una rentabilidad absoluta, en euros, de en torno a un 120% en euros. Esta revalorización experimentada por el sector ha encendido las luces de alerta y muchos se cuestionan si nos encontramos frente a una nueva burbuja tecnológica como la acontecida en el periodo 1999-2000. Sin embargo, existen diferencias entre ambos periodos, que nos llevan a pensar que esta vez… la historia no se repite.

Durante los años de la burbuja de las .com, el sector, medido a través del índice MSCI World Technology, se revalorizó más de un 300% en base a unas expectativas de generación de beneficios que no se materializaron de forma efectiva, disparando la valoración del sector, medida a través del ratio price to earnings (PER), que llegó a alcanzar niveles superiores a 200 veces. Por el contrario, el crecimiento del sector tecnológico durante los últimos años ha venido acompañado de un crecimiento efectivo de los beneficios de las compañías del sector cercano a un 200%, pasando de una valoración en niveles de 25 veces a principios de 2009, a 19 veces a cierre del primer trimestre de 2014.

Asimismo, el nivel de endeudamiento sobre los activos totales de las compañías que componen el índice tecnológico global se ha visto reducido casi en un tercio desde la explosión de la burbuja, pasando de un 23% en 1999 a un 16,5% en marzo de 2014, por debajo del 24% de media de las compañías globales (MSCI World). Asimismo, los flujos libres de caja de las empresas del sector han crecido cerca de un 98% durante los últimos cinco  años. Finalmente, llama la atención el cambio observado en la política de retribución al accionista, apreciándose una tendencia creciente en la actividad del sector en lo que se refiere a recompra de acciones y distribución de dividendos. La rentabilidad por dividendo ha pasado durante los últimos 10 años de niveles cercanos al 0,5%, en dólares, a más de un 1,5% actualmente. Todos estos indicadores parecen mostrar que las compañías tecnológicas se encuentran en buena forma, siendo empresas sólidas capaces de generar beneficios y retribuir a sus inversores de forma sostenible.

La interacción entre la tecnología y la sociedad tampoco es la misma que hace 15 años. Las tecnologías de la información se han convertido en algo imprescindible en nuestras vidas, han cambiado la forma en la que trabajamos, en la que nos relacionamos, e incluso, nuestros hábitos de consumo. El surgimiento de una generación que ha nacido en lo que se conoce como la era digital, para la que la tecnología es más un producto de consumo básico y, a nivel corporativo, el cloud computing, e ideas como el internet de las cosas o la impresión en 3D, son tendencias que jugarán un papel muy importante en la evolución del sector tecnológico durante los próximos años.

El análisis de los fundamentales y las tendencias de largo plazo del sector, nos hacen pensar que nos encontramos ante un nuevo paradigma para el mercado tecnológico, alejado de la situación vivida en el pasado y donde pueden surgir multitud de oportunidades de inversión. Sin embargo, la complejidad del sector y su evolución constante, hacen necesario contar con especialistas capaces de identificar aquellas áreas y empresas en las que resida el verdadero potencial de crecimiento de la industria tecnológica. No hay que olvidar que los equipos que gestionan algunos de los fondos de inversión de renta variable tecnológica global han conseguido rentabilidades acumuladas  de hasta un 160% durante los últimos cinco años, lo que supone hasta un 40% de rentabilidad adicional a la ofrecida por el índice de referencia MSCI World Technology. La buena selección del equipo gestor de cuya mano invertir en este sector puede ser, por tanto, clave en un activo tan especializado como este.

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