Eurizon Fund Absolute Prudent: así ha conseguido generar rentabilidades positivas en nueve de los 10 últimos años


El Eurizon Fund Absolute Prudent es un fondo que Morningstar encasilla dentro de su categoría Alternative Multiestrategy. Pocos productos hay que puedan encajar mejor dentro de esta etiqueta porque esta estrategia de Eurizon, con Sello Funds People 2019 por la calificación de Consistente, bien podría definirse como un híbrido entre un multiactivo y un fondo alternativo de retorno absoluto. La estrategia como la conocemos actualmente nació a raíz de la crisis financiera con una vocación muy clara: la de convertirse en un producto que pudiese ser utilizado por los inversores para proteger sus carteras en periodos de corrección de los mercados. O, dicho de otra manera: el de generar una rentabilidad positiva cuando todo va mal y nada funciona, como ocurrió en 2018.

A juzgar por los resultados obtenidos desde 2008, año en el que la idea echó a andar, puede decirse que Luca Sibani, responsable de Inversión Discrecional y de Retorno Total de Epsilon SGR (una subsidiaria de Eurizon) y co-gestor de la estrategia junto a Roberto Bianchi, ha cumplido su objetivo. Todos los años, la rentabilidad neta generada por el producto ha sido positiva. La única excepción fue 2017, cuando cerró con un ligero retroceso del 0,13%. Entre tanta decepción generada en los últimos tiempos por las estrategias de retorno absoluto es muy probable que los partícipes de este producto, que actualmente cuenta con 650 millones de euros en activos bajo gestión, estén satisfechos por los resultados. El año pasado, sin ir más lejos, la rentabilidad fue del 1,6%.

“Nos gusta explicar directamente al cliente el producto, para que sepan exactamente qué deben esperar de él”, afirma Sibani en una entrevista con Funds People. Lo que busca el gestor con esta estrategia lo tiene muy claro: generar rentabilidades positivas en periodos de caída de los mercados y proporcionar estabilidad en fases alcistas. Siendo más concretos, su objetivo es ofrecer un retorno del 1,2% sobre el Bloomberg Barclays Euro Treasury Bill con un horizonte de inversión de 18 meses, asumiendo como máximo una volatilidad ex ante del 4%, aunque la volatilidad ex post es más baja y gira alrededor de un 1,5% actualmente. “Nuestros clientes deben esperar de nosotros que les demos un retorno positivo si los mercados caen y también que nos quedemos por detrás en caso de que estos suban”, explica. Pero… ¿qué estrategia siguen para lograrlo?

La cartera del Eurizon Fund Absolute Prudent se divide en dos partes claramente diferenciadas: una estratégica y otra táctica. La pata estratégica está compuesta fundamentalmente por depósitos y deuda a corto plazo, tanto soberana como corporativa, con vencimientos inferiores a los tres años. De media, cuenta con una calificación crediticia de grado de inversión. La exposición a deuda pública ronda el 36%. De ese porcentaje, un 25% está actualmente en bonos italianos. “También tenemos un 30% en crédito investment grade e incluso posiciones en BB, la parte de mayor calidad crediticia de high yield (5%), y renta fija emergente en divisa fuerte (6%). Nuestra filosofía en la parte estratégica de la cartera es apostar por bonos muy líquidos con una filosofía de buy & hold para llevarnos el carry”, revela.

Si el objetivo de esta pata es generar estabilidad con un retorno encima de lo que ofrece el mercado monetario, la parte táctica es el motor que genera la rentabilidad. Tomando como universo invertible el mercado global, Sibani construye a través de instrumentos líquidos, como derivados, futuros y opciones, posiciones largas y cortas sobre índices de renta variable y renta fija. “La correlación entre las distintas estrategias es muy baja, incluso negativa en muchos casos. Existe una importante diversificación para evitar concentración del riesgo. Aproximadamente, tenemos entre 10 y 15 estrategias en cartera. Algunas por las que apostamos en este momento son, por ejemplo, la de estar largos en el EuroStoxx 50 y el índice de mercados emergentes y cortos en el S&P 500”, indica.

“Preferimos optar por hacer nuestras apuestas de valor relativo sobre índices genéricos, lo cual tiene la ventaja de la mayor liquidez. Prestamos especial atención a que la totalidad de la cartera pueda ser vendida rápidamente en el mercado. Nuestra visión la fundamentamos en el análisis top down, tomando en consideración indicadores macro relacionados con la evolución del consumo, la producción industrial, la confianza empresarial... Los analistas de crédito, de renta variable, de divisas, de tipos… Todos ellos aportan sus ideas, las cuales son trasladadas a otro equipo que se encarga de analizar el riesgo”. El peor escenario para la estrategia también lo cuenta: “el de que los mercados suban de forma lineal, sin volatilidad. Es el entorno de mercado más difícil para nosotros”, reconoce.

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