Estos son los primeros pasos que dará previsiblemente Jerome Powell al frente de la Reserva Federal


Jerome Powell ya es oficialmente el 16º Presidente de la Reserva Federal, tras recoger este fin de semana el testigo de Janet Yellen. Su nombramiento ha sido interpretado como una solución continuista: Powell fue elegido como vocal del Consejo Federal del Mercado Abierto (FOMC por sus siglas en inglés) por Barack Obama en 2012, y ha votado a favor de todas las decisiones tomadas desde entonces.

Hay circunstancias en torno a esta transición que la han vuelto un tanto inusual. Por ejemplo, Powell es el primer presidente de la Fed que no dispone de un doctorado en Económicas desde Paul Volcker. Powell estudió Ciencias Políticas en Princeton y Derecho en Georgetown, y ha dedicado gran parte de su carrera a la banca de inversión. Según la revista Fortune, Powell es el presidente más acomodado de la Reserva Federal desde 1948, al disponer de un patrimonio personal valorado en 55 millones de dólares.

Powell hereda de manos de Yellen una situación económica alejada de la excepcionalidad que ha marcado la última década: la economía está prácticamente en pleno empleo, el crecimiento se sitúa en torno al 2,5% y la inflación está por debajo todavía de su objetivo del 2%, aunque el FOMC dejó claro en su último comunicado que espera una subida más evidente en los próximos doce meses. Ahora, lo más previsible es que Powell estrene su mandato con una subida de tipos de interés; esta probabilidad ya ha sido descontada en un 80% por el mercado.

“Powell no cuenta con formación reglada en política monetaria: ha aprendido lo que sabe desarrollando su trabajo y, por lo tanto, encarna el pensamiento que domina ahora mismo en la Fed. Además, tiene fama de buscar el consenso, por lo que es poco probable que altere las cosas en una institución en la que las discrepancias no están bien vistas”, comenta Brendan Mulhern, estratega mundial de Newton (BNY Mellon IM). Este experto descarta que la política monetaria estadounidense experimente cambios drásticos bajo este nuevo mandatohasta que las circunstancias lo exijan, como ocurrió con la expansión cuantitativa (QE) durante el mandato de Bernanke”.

“Como presidente de la Fed, Jerome Powell representa el continuismo, aunque se sitúa a la derecha de Janet Yellen en cuanto a sus preferencias de política monetaria”, añade Vincent Reinhart, economista jefe de Standish (BNY Mellon IM). Reinhart recuerda que la Fed elevó los tipos de interés en tres ocasiones durante el año pasado, además de iniciar la normalización de su balance, y cree que Powell seguirá el mismo esquema este año: “Aumentará los tipos cuatro veces, a un ritmo de 25 puntos básicos cada vez, y continuará reduciendo el balance de la Fed conforme al plan establecido”. El único cambio significativo a ojos del experto sería en la política de comunicación: “Esperamos cierta simplificación de la política de comunicación de la Fed, lo que podría incluir leves cambios en la configuración de las ruedas de prensa”, comenta.

La llegada de Powell a la presidencia no es el único cambio previsto en la cúpula de la Fed, dado que hay hasta cuatro puestos vacantes dentro del consejo. Entre ellos se incluye el de vicepresidente, para el que ha sonado como candidato Mohamed El-Erian, ex director de inversiones de PIMCO. “La salida, por rotación, de algunos de los miembros de la Fed más acomodaticios y su sustitución por otros de perfil más agresivo probablemente reforzará la opinión del mercado de que las acciones de política monetaria de Jay Powell serán más agresivas que las de su predecesora”, explica al respecto Paul Hatfield, codirector mundial de inversiones de Alcentra (BNY Mellon IM).  

Este experto pronostica tres subidas de tipos, y afirma que esta maniobra dará tiempo a Powell para disponer de más información sobre los efectos de las bajadas de impuestos en la economía real: “Aún no está claro si los repuntes que han registrado recientemente las tires de los bonos implican que el mercado ya ha descontado todo esto o si aún veremos nuevas ampliaciones de diferenciales. Teniendo en cuenta el tamaño del déficit que hay que financiar, que podría seguir aumentando, las perspectivas para los bonos resultan cada vez más negativas”, sentencia Hatfield.

También hay expertos que ven en este cambio de mandato la esperanza de algunos cambios. Por ejemplo, desde Allianz Global Investors Franck Dixmier, director de renta fija, afirma que “será interesante ver si el nuevo presidente de la Fed está dispuesto a abrir el debate sobre el posible abandono del objetivo de inflación, que algunos consideran demasiado estricto”. Dixmier explica que, si bien el objetivo de inflación fue concebido para proporcionar mayor transparencia sobre las perspectivas de política monetaria, al mismo tiempo “puede haber opacado efectivamente la interpretación del mercado sobre las intenciones de la Reserva Federal”.

¿Qué hará Janet Yellen?

Después de dejar los mandos de la Reserva Federal, se ha comunicado que Janet Yellen pasará a formar parte del Brookings Institution, un prestigioso think tank the Washington que también tiene en nómina a Ben Bernanke. Más allá de este dato, por el momento sigue siendo una incógnita a qué dedicará ahora su tiempo la que ha sido la primera mujer en llegar a la presidencia de esta autoridad monetaria. 

“Durante su mandato como presidenta, Janet Yellen ha tenido más éxito que cualquiera de sus predecesores de la era moderna en el cumplimiento de los objetivos de inflación y empleo de la Fed, aunque lo más sorprendente es que es la primera vez que un presidente de la Fed no es renovado para un segundo mandato de cuatro años”, destaca David Riley, responsable de la estrategia de crédito de BlueBay AM.

Riley matiza que es pronto para evaluar el legado de Yellen, ya que afirma que “los presidentes de la Fed no deben responder sólo a los eventos que se produzcan durante su mandato, también deben afrontar las consecuencias de las decisiones monetarias de sus predecesores”. Pone como ejemplo a Paul Volker, que al poco de asumir su mandato tuvo que lidiar con una inflación récord de casi el 15% que fue consecuencia “al menos en parte por las políticas monetarias excesivamente acomodaticias de sus predecesores”, o a Bernanke, que tuvo que diseñar medidas de emergencia con las que atajar una Gran Recesión que su antecesor, Alan Greenspan, no supo anticipar.

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