Estilo ‘value’ riguroso, con Tocqueville


La búsqueda de valor es el objetivo primordial de la mayoría de los inversores, pero su consecución puede lograrse siguiendo diferentes estilos de gestión. El estilo value en la gestión de activos se basa en esencia en la inversión en compañías cuyo valor de cotización esté por debajo de su valor intrínseco. Para determinar este valor intrínseco, es necesario llevar a cabo un análisis fundamental de cada empresa que nos aporte una estimación de los ingresos futuros que será capaz de generar, de acuerdo con un criterio de valor actual.

Apoyándose en esta tesis, la clase I de TOCQUEVILLE VALUE EUROPE obtiene en el año una rentabilidad de 16,86 por ciento en el año y un 22,38 por ciento a un año. Invierte al menos un 75 por ciento de su cartera en renta variable europea, con el objetivo de obtener resultados superiores a lo largo del ciclo, con una volatilidad inferior a la media.

Con un enfoque bottom-up, basado en análisis fundamental, la filosofía de la gestora es invertir en empresas que pueden entender y valorar y que coticen con un descuento respecto a su valor intrínseco. El equipo gestor cree que un análisis fundamental independiente puede generar retornos superiores.

La gestión del fondo corre a cargo de Daniel Fighiera y Alexandre Voisin. Daniel Fighiera se incorporó a Tocqueville en mayo de 2012, como Director de Gestión de Fondos. Comenzó su carrera como analista en 1989, pasando sucesivamente por Natixis, AGF y Credit Lyonnais, donde llegó a ser Director de Renta Variable de Mid Caps Europeas. En 2004 pasó a Rothschild & Cie Gestión, donde lanzó y gestionó el fondo Midcap Euro R. Se licenció en el IEP de Paris, es miembro de la Asociación Francesa de Analistas financieros y cuenta con la certificación CFA.

Partiendo del universo de todas las compañías europeas cotizadas, el equipo gestor aplica un filtro basado en la liquidez, que excluye todos aquellos valores para los que serían necesarios más de 20 días para crear una posición. El siguiente paso, la generación de ideas, combina un filtro de carácter cualitativo con otro cuantitativo. El filtro cualitativo se apoya en la información obtenida durante las reuniones con el equipo directivo de las empresas, información generada a partir de competidores, suministradores u otras compañías analizadas, medios financieros, red personal de contactos  operaciones de la sociedad en el mercado (spin-offs, fusiones, etc). El filtro cuantitativo considera, por su parte, factores como bajos múltiplos de valoración, una historia de fortaleza financiera y de precio/valoración baja o una sólida generación de flujos de caja libres.

El análisis fundamental utiliza la información publicada en los estados financieros de la compañía en los diez últimos años, así como la obtenida a partir del análisis publicado por brokers y otros proveedores y reuniones con representantes del sector o de la propia empresa. Antes de tomar la decisión de inversión, el equipo gestor quiere comprender la historia de la empresa y su cultura, las intenciones y motivaciones de los principales accionistas, el posicionamiento en su sector y cadena de valor, las barreras de entrada, el ciclo de negocio, el apalancamiento operativo, su capacidad para generar ingresos normalizados (margen ROCE, EBIT) y los retos a los que se enfrenta el modelo de negocio. El objetivo es incluir en cartera valores con sólidos fundamentales, con generación regular de flujos de caja, apalancamiento y financiación fuera de balance limitados, equipo directivo creíble y motivado y ventajas competitivas duraderas.

La cartera final incluye entre sus mayores posiciones el holding irlandés DCC (3,68%) el proveedor de cocinas británico Howden Joinery (2,95%) el grupo de comunicación francés Publicis (2,84%) el grupo de construcción francés Vinci (2,68%) y la también francesa de electrónica Thales (2,59%). Por sector, las mayores ponderaciones corresponden a Servicios y Bienes Industriales (29,25%) Servicios Financieros (8,76%) Construcción y Materiales (8,22%) Tecnología (7,94%) y Medios (7,52%).

La historia de rentabilidades del fondo lo posiciona entre los mejores de su categoría, en el primer quintil, durante 2015, batiendo al índice de su categoría durante 2013 y 2014. A tres años, su volatilidad es de 12,88 por ciento y de 15,49 por ciento en el último año. En este último periodo, su Sharpe es de 1,25 y su tracking error, respecto al índice de su categoría, de 5,18 por ciento. Con un patrimonio bajo gestión de 182 millones de euros, la suscripción de este fondo requiere una aportación mínima de 1.000 participaciones, siendo su último dato de valor liquidativo de 232,36 euros. Aplica una comisión fija de hasta 1,20 por ciento.

El Euros Stoxx 50 está por debajo del nivel que tenía al comienzo del último trimestre del pasado año. Pero en aquél momento el precio del Brent estaba en los 100 dólares/barril, el EUR/USD cotizaba a 1,26 y los inversores se sentían relativamente optimistas. Desde entonces, el Banco Central Europeo dio comienzo a su programa de compra mensual de compra de bonos, el Euro se ha debilitado alrededor de un 10 por ciento y el precio del petróleo se ha reducido más de un 50 por ciento. El escenario actual de bajos precios del petróleo, euro depreciado, bajo coste de financiación, valoraciones razonables y sentimiento de mercado débil, deberían continuar apoyando la renta variable europea.

Un ejemplo de gestión value que logra unos excelentes resultados durante los últimos tres años, que poniendo énfasis en una cuidadosa selección de compañías de calidad obtiene la calificación cinco estrellas de VDOS.    

Para información más detallada, ver ficha del fondo a continuación.
 

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