“Este año se presenta complicado en el ámbito político: habrá volatilidad”


“Este año se presenta complicado ante las próximas rondas de negociaciones sobre el precipicio fiscal estadounidense y las elecciones en Europa, por lo que persistirá la volatilidad en los mercados”. Así lo cree Ian Edmonds, gestor del fondo de renta fija flexible Legg Mason Western Asset Global Multi Strategy, quien considera que, por esta razón, la estrategia de su equipo ha pasado por crear un colchón de seguridad con una elevada asignación a activos líquidos. “De este modo, mientras el fondo está bien posicionado para generar buenos ingresos, también vamos a poder aprovechar las oportunidades que surjan como resultado de la volatilidad del mercado”, afirma.

Aunque sigue defendiendo ampliamente los fundamentales de la deuda corporativa, Edmonds afirma que el sector de bonos corporativos batió las expectativas en 2012 tras dispararse el apetito por el riesgo, lo que implica que este activo ya no sea barato. “El anuncio del BCE de que llevaría a cabo transacciones monetarias directas (OMT) eliminó el riesgo extremo asociado a una disolución de la eurozona, lo que incentivó la asunción de riesgos y favoreció a la deuda pública y privada de los países europeos periféricos en general”, agrega el experto de Legg Mason Global Asset Management.

“Tras un periodo de fuerte demanda de deuda privada, ésta ha dejado de ser barata en relación con los activos libres de riesgo, y los diferenciales son menos atractivos en términos absolutos, aunque los fundamentales siguen siendo razonables. Estimamos que los bonos de alto rendimiento arrojarán en torno al 4-6% de rentabilidad durante 2013, pero creemos que los mercados se han vuelto un tanto complacientes sobre la posible volatilidad. A pesar de toda la retórica del BCE, sigue habiendo riesgos claros en la eurozona”, indica.

Edmonds ha ido reduciendo el riesgo existente en la cartera en los últimos meses, vendiendo bonos de alto rendimiento y títulos corporativos con grado de inversión. Además de incrementar su posición de efectivo con distintos activos líquidos, entre ellos activos monetarios y deuda pública alemana con vencimientos cortos, el gestor también ha reforzado posiciones en los activos líquidos que mantenía, como los títulos hipotecarios de agencias estadounidenses, dado su perfil favorable de oferta/demanda.

“En nuestra opinión, las hipotecas se beneficiarán de la relajación cuantitativa, ya que la Reserva Federal está tratando de facilitar la actual recuperación del mercado inmobiliario manteniendo bajos los tipos de interés de las hipotecas”, asegura el gestor del Legg Mason Western Asset Global Multi Strategy, fondo con 2.000 millones de dólares en activos bajo gestión. Por otro lado, cree que el crecimiento económico europeo se quedará rezagado respecto al de Estados Unidos y que el BCE tenderá a mantener una política monetaria de estímulo durante más tiempo que la Fed.

El atractivo de la deuda emergente

La deuda de mercados emergentes es una clase de activo en la que el fondo invierte cada vez más. A este respecto, Edmonds destaca la flexibilidad de la región para absorber los parones del crecimiento. “El perfil de oferta/demanda que presenta la deuda de los mercados emergentes también es mejor, lo que significa que las valoraciones son más atractivas, sobre todo teniendo en cuenta la volatilidad potencial del mercado. Es evidente que los emergentes se benefician de fundamentales más sólidos, por lo que invertimos en distintos segmentos de deuda pública y privada denominada en dólares, emitidos, principalmente, por líderes nacionales de Latinoamérica—, y en empresas seleccionadas ubicadas en México, Brasil y Sudáfrica”, añade.

La inflación no preocupa a corto plazo

En el ámbito macroeconómico general, Edmonds sostiene que la recuperación continúa avanzando lentamente, con un crecimiento en EE.UU. inferior a la tendencia, la recesión de la periferia de la zona euro y sus efectos en los países del núcleo del continente y el aterrizaje suave de China, cuyo crecimiento se sitúa en el 7-8%; todos estos factores posiblemente perdurarán en 2013. “No nos preocupa la inflación como riesgo a corto plazo, pero persisten diversos escollos que frenan el crecimiento como son las restricciones presupuestarias y las medidas de austeridad, así como la incertidumbre en torno al precipicio fiscal estadounidense y el techo de deuda”, comenta.

“En un contexto como este, los bancos centrales mantendrán políticas monetarias muy laxas durante 2013, lo que implica que los activos sin riesgo seguirán ofreciendo rentabilidades bajas. Muchos analistas financieros prevén un regreso de la renta variable en detrimento de la renta fija a su debido tiempo, y si Estados Unidos continúa recuperándose y Asia sigue creciendo creemos que los inversores podrían afrontar el año 2014 con más confianza. Sin embargo, los riesgos persisten, y con un fondo de bonos flexible podemos aprovechar, tanto geográficamente como por clase de activo dentro del universo de valores de renta fija, cualquier ineficiencia de precios que pueda producirse en el mercado”.

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