“Estamos tomando posiciones en financieras e inmobiliarias”


A pesar encontrarnos en un escenario más exigente por parte de los inversores y con menores gangas que en 2008, William Hench, gestor del fondo Legg Mason Royce US Small Cap Opportunity, afirma que para aprovechar el cambio y la recuperación económica en EEUU está tomando beneficios en las firmas de tecnología o industriales, que suponen casi la mitad del fondo, y comprando paulatinamente nombres del sector financiero, y también relacionados con el sector inmobiliario. Eso sí, prestando siempre mucha atención a su evolución, pues considera que la recuperación de este último sector será más lenta.

“Los precios de las viviendas han caído hasta un 30%, el índice de hipotecas es menor al 5% y los nuevos inventarios están por debajo de medio millón, lo que genera las bases de la recuperación, que está siendo lenta, y además desde precios muy bajos”, comenta Hench, en un ambiente favorecido además por el crecimiento del empleo y del consumo. De ahí que apueste precisamente por sectores que se están beneficiando de esa recuperación, como los fabricantes de automóviles, otro de los catalizadores económicos, que están viviendo un fuerte cambio, y también las financieras, beneficiadas en un escenario de mayor confianza.

“La mayor sorpresa de estas entidades está de puertas adentro, es decir, en el cambio que han llevado a cabo dentro de su propio negocio, mejorando su efectividad, su gestión, forma de producción y productividad. Se han ajustado y vuelven a ser rentables”, apostilla Hench.

Riesgos controlados a través de la diversificación

Con todo, y aparte de la lentidud de recuperación del mercado inmobiliario, advierte de un escenario marcado por cambios bruscos dentro del ciclo. “El miedo es que este cambio en la economía estadounidense ocurra demasiado rápido, más de lo que la gente piensa, y genere demasiada inflación”, comenta. Sin embargo, y a pesar de mencionar el cambio de política monetaria por parte de la Fed o el encarecimiento del crudo ante las crisis de Oriente Medio como algunos de los principales riesgos, afirma que las preocupaciones que tiene el equipo de gestión se centran en mayor medida en los de las compañías específicas de la cartera, pues tilda la actual recuperación económica de normal. “Mucha gente piensa que es una recuperación muy rápida y robusta, pero lo cierto es que está dentro de lo normal”. Así, tras el periodo de reparación de la contabilidad de las compañías ante un exceso de deuda y apalancamiento, las bases de la recuperación están asentadas. “Los ingredientes están ahí”, comenta.

Además, preguntado sobre un viraje en su filosofía de inversión ante este escenario, desde sectores más defensivos a más agresivos, matiza que la inversión en small caps nunca es defensiva. “Siempre hay riesgos añadidos, como el de la liquidez, y otros como el cambio del equipo de gestión en las compañías. Además, si te equivocas, el riesgo y las consecuencias siempre son mayores”, afirma el experto. Por eso Hench afirma que siempre intentan tener posiciones en el fondo para maximizar los retornos. “Es una filosofía que requiere siempre una gran dosis de atención para evitar eventos indeseados –en cuyo caso podemos llegar a vender con algunas pérdidas- y para controlar los riesgos, algo que hacemos fundamentalmente a través de la diversificación del portfolio”, añade.

De hecho, en cartera cuentan con aproximadamente 250 nombres que no pueden suponer más del 1%. “De esta manera evitamos enamorarnos de las compañías por muy baratas que puedan estar”, explica, añadiendo que, de la misma forma que no prestan atención a las predicciones sobre la evolución de la bolsa, tampoco tienen una idea predeterminada de la asignación por sectores, centrándose en buscar pequeñas compañías infravaloradas.

De hecho, el gestor no invierte pensando en el potencial beneficio de posibles procesos de fusiones y adquisiciones, más frecuentes en el universo de pequeñas empresas. “No compro por eso sino porque creo que puedo llegar a doblar el precio de un valor. En ese sentido, es una inversión a largo plazo y podemos llegar a mantener valores en cartera entre 1,5 y 2 años”, comenta. Así, el fondo Legg Mason Royce US Small Cap Opportunity basa su gestión en un exhaustivo análisis de pequeñas compañías norteamericanas, invirtiendo únicamente en aquellas que ofrezcan unas ratios de valoración atractivos. Aunque puede invertir en compañías que capitalicen hasta 2.500 millones de dólares, centra sus esfuerzos en aquellas de menos 500 millones.

Respecto al tipo de compañías en cartera el gestor las divide en los siguientes grupos: compañías con activos infravalorados, compañías que están o van a salir de ciertos problemas (“Turnarounds”) y compañías cuyo crecimiento no está bien valorado (respecto a otras empresas del sector o respecto a su futuro crecimiento). “Aunque se podría decir que toda la cartera está formada por Turnarounds”, explica, que ahora consistirían en financieras, firmas de automóviles y relacionadas con el mercado inmobiliario.

El fondo cayó un 40% en 2008, pero recuperó el 60% en 2009 y en 2010 subió casi otro 35% en 2010, batiendo con determinación a su benchmarck, el índice Russell 2000. “Cuando el mercado cae, como ocurrió en 2008, no tienes dónde esconderte, porque todo el mundo quiere salir, pero la crisis supuso una gran oportunidad para comprar a bajos precios”, afirma Hench. Por eso, reconoce que el escenario que presenta 2011 es más complicado a la hora de encontrar gangas. Legg Mason adquirió en 2001 Royce & Associates, una gestora que cuenta con más de 35 años de experiencia en la gestión de pequeñas y medianas compañías americanas y gestiona 29.000 millones de dólares. En la actualidad cuenta con 17 gestores y William Hench comenzó a gestionar el fondo Legg Mason Royce US Small Cap Opportunity en el año 2004.

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