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“Estamos en los primeros compases del ciclo de renacimiento energético en EE. UU.”


Los efectos del auge de la energía del esquisto —energía especialmente barata y mayor inversión empresarial en bienes de equipo— está generando un amplio abanico de incentivos y oportunidades para el conjunto de la economía de Estados Unidos. La inversión empresarial está aumentando (tanto directamente en las industrias extractivas como indirectamente en áreas como ferrocarriles, generación eléctrica y manufacturas), mientras que el consumo privado está recibiendo un impulso por el descenso de las facturas de gas y electricidad y por la creación de empleo en los sectores sensibles a la energía.

Según explica Fidelity, a esto hay que añadir que la disminución de las importaciones de energía está ayudando a recortar el déficit comercial de Estados Unidos y algunos sectores, como la industria petroquímica, están reforzando su competitividad internacional, lo que hace aún más positiva la dinámica de la balanza comercial. Este factor se está conjugando con un estrechamiento de los diferenciales de los costes laborales con centros manufactureros en países emergentes como China, y eso está animando a las empresas a repatriar capacidad de fabricación hacia Estados Unidos. La importancia de esta reindustrialización ya es visible y se aprecia en el reciente cambio observado en la tendencia estructural a la baja que presenta el sector manufacturero como porcentaje del PIB nacional.

En términos geográficos, el impacto de la energía del esquisto ha sido desigual y ha beneficiado principalmente a las regiones productoras, algunas de las cuales se encontraban en una situación desfavorable. En Pennsylvania, por ejemplo, aparte de miles de puestos de trabajo en la industria del esquisto, se están volviendo a crear cientos de empleos en la decadente industria acerera del estado, ya que el gas de esquisto barato hace que la producción vuelva a ser rentable. El paro ha caído por debajo de la media nacional en varios estados con yacimientos de esquisto como Dakota del Norte (ver gráfico).

De hecho, la empresa de estudios IHS ha pronosticado que el número de empleos de la industria del esquisto de Pennsylvania aumentará más del doble desde los niveles actuales, hasta alcanzar los 220.000 en 2020. A su vez, el incremento general de la actividad económica en las diferentes regiones está impulsando considerablemente los ingresos fiscales, que se están gastando en infraestructuras locales y otros proyectos de inversión9. Se observan tendencias similares de reindustrialización relacionadas con el esquisto en Arkansas, Luisiana, Oklahoma y Texas.

A la caza y captura de las oportunidades

Los analistas de Fidelity han estado investigando durante algún tiempo los efectos del auge del esquisto en la economía nacional y han identificado docenas de empresas que probablemente se beneficien de sus efectos secundarios. “Los beneficios del auge de la energía del esquisto ya se están sintiendo en varios sectores, aunque creemos que todavía estamos en los primeros compases del ciclo de renacimiento energético, cuyos efectos se materializarán plenamente durante los próximos diez o veinte años”. Un ejemplo es Tutor Perini, una empresa de construcción y obra civil con sede en California que ha visto cómo aumentaban sus negocios en regiones con yacimientos de esquisto, con contratos de construcción tanto privados como públicos.

“Nuestros recursos de inversión cuentan con dos ventajas clave: en primer lugar, desde la gestora se hace un intento deliberado por adoptar una perspectiva a más largo plazo que otros actores del mercado y, en segundo lugar, creemos que la profundidad de nuestro análisis no tiene competencia; así, nuestros equipos en todo el mundo se dedican a realizar análisis exhaustivos de empresas y sectores. Trazando cuidadosamente los efectos secundarios de la energía del esquisto, intentan identificar los beneficiarios de tercer y cuarto grado del abaratamiento de la energía, la mayor inversión empresarial y el despliegue de infraestructuras en una amplia gama de sectores”, explican.

Después de haber apreciado de forma temprana el potencial económico y de inversión derivado del desarrollo de la energía del esquisto en Estados Unidos, los especialistas de Fidelity consideran que será una tendencia de inversión clave y una fuente de numerosas oportunidades durante la próxima década. “Además, a causa de sus amplias repercusiones en la industria y la economía de Estados Unidos, también creemos que los efectos de la energía del esquisto constituyen argumentos poderosos a favor de la inversión a largo plazo en renta variable estadounidense”, indican.

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