“Es sólo cuestión de tiempo que Man cuente con presencia en España”


Fue responsable para España y Portugal de GLG y, tras la compra por parte de Man, se ha convertido en la imagen para la región del grupo Man. Kyril Saxe-Coburg afronta el reto con ilusión, convencido de que la situación en España en relación a la industria de hedge funds no es esencialmente distinta de otros mercados, aunque podría estar algo más atrasado en el ciclo de incorporación a la gestión alternativa desde la crisis de 2008. “La situación es algo particular debido a la masiva atracción que tienen los depósitos sobretipados y también debido a los temores sobre una recaída económica que empuja a la baja el apetito por el riesgo, mientras en otros mercados como EEUU, Reino Unido o Alemania el temor es menor y desde finales de verano han empezado a plantearse inversiones más estructuradas y a medio plazo”, comenta.

Sin embargo, cree que se empieza a notar una subida marginal del apetito por el riesgo, debida “al efecto fin de año y a una progresiva recuperación de la confianza”. Por todo ello, el cliente empieza a demandar su presencia en España, algo a lo que responderán. “Aumentaremos el equipo muy posiblemente y también nos gustaría tener presencia en un futuro en España. Dependerá de la evolución del mercado, pero es sólo cuestión de tiempo”, afirma Saxe-Coburg.

Con respecto a otros cambios que se producirán tras la compra de GLG por parte de Man, habla del cambio en el folleto del fondo de fondos single manager y multiestrategia de Altex Partners que invierte en productos de GLG y que pasará a llamarse Altex Man GLG, así como la incorporación de productos de AHL, propiedad del grupo Man desde los 90. Además, poco a poco podrían ampliar la gama disponible con algún fondo “de perfil sistemático y alguno de renta variable sectorial”, comenta Saxe-Coburg. La oferta de productos en España se traduce en una gama completa de productos UCITS III, con un buen track record, y en formato de retorno absoluto con liquidez diaria según el marco regulatorio europeo. “Se trata de ocho productos con una historia considerable y con versiones idénticas de productos offshore a veces complicadas de conseguir”, afirma.

Próxima parada: EEUU

La reciente compra de GLG por parte de Man ha sido “inmensamente complementaria a nivel de producto, geografía y clientes”, según Saxe-Coburg. “Man tiene presencia en el campo de los futuros gestionados y fondos de fondos, además de la mayor plataforma de cuentas gestionadas, mientras GLG cuenta con las demás estructuras alternativas, además de una pequeña gama de fondos de fondos hedge que hace que la fusión haya encajado perfectamente”, comenta Saxe-Coburg. Con respecto a los clientes, GLG es más institucional, mientras Man también cuenta con clientes de banca privada, y en el ámbito geográfico, la primera se centra en la península Ibérica, Italia, Francia y Reino Unido, mientras Man se extiende por Asia, Japón, Alemania y Suramérica. “El reto para la casa resultante de la fusión es EEUU, un mercado altamente regulado donde la forma jurídica ya supone una barrera de entrada. Hay que conseguir productos bien estructurados y aptos para entrar, algo que lleva su tiempo”, comenta Saxe-Coburg.

Gracias a la complementariedad de la fusión, las áreas de gestión de ambas entidades seguirán funcionando “de forma independiente”, por lo que los fondos mantendrán su nombre aunque llevarán el logo marca de la casa, si bien algunas áreas periféricas de clientes u operaciones se están fusionando, al igual que la representación del grupo en Iberia, ahora en manos de Saxe-Coburg.

Un futuro con lecciones aprendidas

El experto está convencido de que, aunque los hedge funds con formato UCITS no son ninguna panacea, “el concepto de una gestión de retorno absoluto de calidad con límites en el riesgo es más que razonable y tiene todo el sentido, en línea con las pretensiones de la directiva europea” tras lo ocurrido en 2008. “Los inversores minoristas optaron por la vía de fondos de fondos hedge para posicionarse en la gestión alternativa, pero se vieron afectados de lleno por los cambios de liquidez de algunos de los fondos subyacentes y los ajustes de valoración, algo que también afectó a otros productos regulados como monetarios o fondos inmobiliarios lo que demuestra que la industria hedge no tiene el monopolio de los problemas de liquidez”, explica.

Con todo, esa negativa experiencia ha dado una lección a la industria: el hecho de que un fondo de fondos deba ser rehén de cada fondo subyacente ha de superarse, poniendo énfasis en la liquidez de todos ellos, sin mezclas de fondos líquidos e ilíquidos en una misma cartera, pues “el inversor ha de poder retirar su dinero cuando lo desee, para poder reducir secuelas ante potenciales problemas”. Saxe-Coburg considera que, aunque de forma injusta, los fondos de fondos han sufrido más y ahora han de afrontar una reestructuración más profunda que retrasará la recuperación, si bien cree que las cuentas gestionadas son la mejor solución de futuro para los inversores más profesionalizados, como fondos soberanos o fondos de pensiones.

“Los hedge funds en su versión pura no son productos para todos, sino sólo para un segmento minoritario y sofisticado de inversores y jamás debieron de ser accesibles a cualquiera”, comenta, como una de las lecciones de la crisis. Ahora, la mayoría de los inversores podrá apostar por estrategias líquidas de retorno absoluto en formato UCITS, con límites “sensatos” de concentración y apalancamiento, que llegarán a sus carteras tarde o temprano. El experto no cree que estos productos se deban fundamentalmente a un interés comercial, pues reconoce que la capacidad de éstos es limitada.

Prudencia, diversificación y agilidad

Por todo ello, entre las claves de su gestión figura en mayúsculas la prudencia y la sensatez, una marca de la casa GLG que ha hecho posible que sus activos se sitúen por encima de los previos a la crisis. “Cuando hay un crecimiento ordenado, también lo es un potencial decrecimiento”, afirma Saxe-Coburg. La segunda clave es la diversificación de estrategias. “Un componente sistemático va muy bien en este tipo de situaciones confusas y puntos de inflexión, y contamos con el Centro de Análisis de Oxford que aporta una base académica”, comenta. En tercer lugar, destaca la importancia de la agilidad, ligada al tamaño de los fondos, para poder moverse rápidamente en un entorno de continua activación y desactivación del riesgo.

Con respecto a las estrategias que funcionarán mejor en los próximos meses, cree que, debido a las bajas dispersiones, está resultando más difícil conseguir alfa en las estrategias long-short, pues las de renta variable market neutral están ofreciendo retornos de entre el 4% y el 6%, lo cual es razonable si se tiene en cuenta la rentabilidad del bono americano . “Lo que se ha venido ganando con las posiciones largas cuando el mercado subía se ha perdido con las cortas, y viceversa, en un momento dominado por virulentos cambios de sentimiento, de risk on/risk off, mientras se digiere el problema de deuda europea, pero en cuanto se normalicen las dispersiones esta estrategia volverá a generar alfa con mayor facilidad”, afirma. No ha pasado lo mismo con esta estrategia en los mercados emergentes, con fuertes dispersiones entre activos caros y baratos que ha ofrecido retornos de hasta el 12%. Con respecto a la estrategia macro, el experto apunta el reciente lanzamiento de una versión UCITS III de uno de sus fondos offshore que ha dado retornos del 30% en el año, si bien habrá diferencias debido a la regulación.

 

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