“Es poco probable que se materialice la bestia mítica del vigilante de la deuda”


Desde que estallara la crisis crediticia en 2007, BNY Mellon considera que los mercados de renta variable han abordado cada nuevo año con cierto grado de optimismo las perspectivas económicas, exhortando a los míticos ‘vigilantes’ de los mercados de renta fija a mostrar sus colores y vender deuda pública. “En un entorno más positivo, en el que los activos refugio gozan de menos demanda, el argumento planteado es que, debido a los altos niveles de endeudamiento público, el vigilante de la deuda debería castigar a los emisores derrochadores vendiendo en masa sus tenencias de deuda”, afirma Newton, boutique de la gestora estadounidense.

Según explica la entidad en un artículo publicado en su Newsletter, de momento nadie ha atendido demasiado a este llamamiento, ya que las tasas de efectivo se han mantenido cerca de cero, los bancos centrales han emitido dinero para respaldar al mercado y los inversores han considerado que tenían pocas alternativas: el pasado año, los fondos estadounidenses de renta variable sufrieron salidas por importe de 23.200 millones de dólares, y los fondos de renta fija registraron entradas por 23.700 millones. “A no ser que cambie este entorno, es poco probable que se materialice la bestia mítica del vigilante de la deuda”.

¿Cambiarán las cosas en 2013?

Para que las tasas de efectivo suban y los bancos centrales dejen de emitir dinero, en Newton creen que será necesario que se divise claramente el fin del proceso de desapalancamiento. “Señales inequívocas de que las economías estén retomando una senda de crecimiento autosostenible, y de que el respaldo de los bancos centrales ya no sea tan necesario, podrían conducir a una verdadera fase bajista en los mercados de renta fija”. En este sentido, la interpretación del acta de la última reunión de la Reserva Federal estadounidense por parte de los inversores fue interesante: la Fed optó por concentrarse en aquellos miembros que sugerían que la QE3 podría terminar este año, dejando de lado a los partidarios de que la flexibilización cuantitativa continúe indefinidamente.

En Estados Unidos todo apunta a que el causante de la crisis crediticia –el mercado de la vivienda– se ha recuperado, y a que podría convertirse en un motor de crecimiento en lugar de suponer un lastre para la economía. En cambio, los datos económicos procedentes de Europa, lejos de confirmar una recuperación plena, podrían interpretarse como ‘no tan débiles’ o ‘en situación estable’. “La reestructuración implementada tras la crisis en las economías occidentales sobreendeudadas ha engañado a muchos analistas durante los últimos años, debido a su alcance sin precedentes. Este excesivo optimismo podría resurgir, pero de momento, se han esquivado temporalmente los tres escollos que preocupaban a los mercados el año pasado”.

En cada año desde 2008, los títulos soberanos estadounidenses y británicos a largo plazo han perdido terreno en el primer trimestre. “Por consiguiente, creemos que es momento de cerrar de nuevo las escotillas, diversificar las carteras saliendo de la deuda pública de los países ‘core’ y reducir el riesgo de tipos de interés. Pero antes de entusiasmarnos demasiado sobre las perspectivas de crecimiento, no olvidemos que todas las economías occidentales adoptarán más medidas de austeridad este año: el debate fiscal estadounidense conducirá a un descenso del gasto y a subidas de impuestos, con lo que amortiguará el crecimiento del PIB”.

En Europa se plantea un escenario similar, y en el Reino Unido, el programa de endurecimiento fiscal continuará en 2013. “En nuestra opinión, la evolución de los mercados de capitales dependerá en gran medida de lo bien que las autoridades a ambos lados del Atlántico aborden el siguiente asalto de sus respectivos combates (crisis en la eurozona y problemas fiscales en Estados Unidos)”.

Estrategia de renta fija global

“Hemos recortado la duración de la cartera hasta un nivel casi dos años inferior al del índice, pero ello no refleja plenamente nuestro posicionamiento: nuestra duración en los mercados más sólidos, percibidos como refugio (Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Japón) se ha reducido hasta menos de la mitad de la del indicador. Para protegernos frente a la eventualidad de una subida de las rentabilidades de estos títulos, mantenemos posiciones en otros mercados de deuda pública (por ejemplo Italia y Australia), en emisores soberanos emergentes y en papel de agencias”. No obstante, en Newton reconocen que algunos de estos mercados ‘alternativos’ han hecho gala de un excelente comportamiento en los últimos meses de 2012, lo que podría tentarles a tomar beneficios, reduciendo con ello más si cabe la duración de la cartera.

Divisas

Según la boutique, el mejor panorama económico en Estados Unidos podría desencadenar una nueva ronda de operaciones de arbitraje de tipos de interés (carry trades) con el yen y el euro como monedas de financiación. “Típicamente, las divisas asiáticas y de los mercados emergentes tienden a comportarse mejor en entornos de este tipo. Nuestra cartera ya presenta cierto sesgo hacia estas áreas, y trataremos de reestablecer la exposición a divisas cuya cobertura resulta cara y que podrían beneficiarse de una mejora del panorama económico, como por ejemplo los dólares australiano y neozelandés”, afirman.

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