Tags: Gestores |

"Es muy peligroso ser 100% sistemático"


"El rally no me da tranquilidad. Ahora es el momento de ser cauto y no de añadir riesgo a la cartera. Habrá mucha volatilidad en los próximos meses y es importante tener una alternativa de inversión no direccional. Las estrategias de rentabilidad absoluta tienen un papel muy importante que cumplir en este entorno", asegura Benjamin Melman, gestor del RFS Quad 4, de Edmond de Rothschild Investment Managers.



Según Melman, el debate sobre la inflación es uno de los aspectos que condicionará las decisiones de inversión en los próximos meses. "No tener una visión clara sobre la evolución de algo tan importante como la inflación es muy peligroso y supone una gran incertidumbre. La mitad del mercado cree que habrá un repunte de la inflación y la otra mitad cree que estamos en Japón. Hace cuatro meses estábamos en 1929 y ahora parece que estamos en los años 70. Nunca había visto tanta locura. La inflación, si aparece, es un riesgo importante y la renta variable no es una buena protección frente a ella.", señala.



El fondo de Melman utiliza un modelo cuantitativo propio para invertir en renta fija, renta variable y divisas y lo hace a través de activos líquidos. Combina estrategias de valor, técnicas y global macro y su objetivo es ofrecer una rentabilidad estable y descorrelacionada con la renta variable y la renta fija. Así, busca batir la rentabilidad de los activos libres de riesgo con una volatilidad máxima del 4%, aunque históricamente se ha situado en torno al 1%.



Para ello, parte de un modelo cuantitativo que, tras un proceso de optimización, pasa a ser revisado y validado por el equipo de gestión. "Dos veces cada diez años tenemos crisis en algún mercado. Por eso queremos evitar los riesgos y la concentración. Buscamos un perfil asimétrico, una protección con bajo riesgo de caída y alto potencial de subida. Es importante contar con una familia de estrategias que permitan ganar dinero cuando el mercado muestra mucha volatilidad. Eso permite tener un buen ratio de Sharpe en todas las condiciones de mercado", dice Melman.



El fondo se lanzó en mayo de 2007, un periodo en el que "hemos visto de todo", según admite el gestor. En 2008, el producto ganó un 5,19%, con todos los meses en positivo desde su lanzamiento, salvo abril de 2008, cuando registró una leve caída del 0,02%. En septiembre de 2008 ganó un 0,42% y en octubre, un 0,84%. En lo que va de año, se apunta un 2,13%. "Sólo invertimos en activos líquidos. No queremos buscar la prima de iliquidez y por eso decidimos no invertir en convertibles", afirma el gestor. El producto, tiene formato UCITS III y ofrece liquidez diaria.



"Nuestro proceso de gestión no es totalmente sistemático. Es muy peligroso ser 100% sistemático y también lo es ser 100% discrecional. Las estrategias macro tienen capacidad de ser discrecionales, pero mis ideas se deben basar en las señales que surgen del propio modelo. Si tengo ideas discrecionales sobre acontecimientos en el mercado, las aplicamos. Eso aporta diversificación al fondo", comenta Melman.



El fondo está gestionado por un equipo de tres personas y cuenta con el apoyo de otras dos personas dedicadas exclusivamente al desarrollo del modelo. "Los mercados son muy peligrosos como para no estar pendiente de las pantallas. 2008 nos tuvo ocupados con el mercado, pero es importante evolucionar y por eso tenemos un departamento dedicado al desarrollo del modelo", explica.



La buena marcha de este primer fondo, cuyo patrimonio supera ya los 140 millones de euros, hace que la gestora quiera lanzar una gama de productos cuantitativos a partir del modelo. Melman explica que buscan constantemente nuevas ideas dentro del mundo académico. "Hay mucha investigación valiosa completamente gratis y al alcance de cualquiera. Eso es muy estimulante. Nos planteamos cómo traducir esos hallazgos teóricos en ideas de inversión, que pasen de ser artículos académicos a estar dentro de una cartera", añade.

Lo más leído