“Es más fácil generar alfa en las boutiques que en las grandes gestoras”


En una industria que avanza con paso firme hacia la polarización entre grandes gestoras -que ofrecen productos de todo tipo- y boutiques de tamaño moderado centradas en un número concreto de actividades, Rothschild & Cie Gestión se muestra orgullosa de enmarcarse en el segundo grupo. “La parte de gestión de la entidad, con 22.000 millones de euros en activos,  ha sido históricamente y seguirá siendo una boutique que gestiona patrimonios privados y de grandes familias, como la propia Rothchild, centrada en actividades específicas que permiten generar alfa mediante una gestión de alta convicción”, comenta Jean Louis Laurens, uno de sus socios y su consejero delegado.
Y es que, como claves de una industria en reestructuración, visualiza la sustitución de los productos costosos que ofrecen alfa limitado por ETF o productos pasivos de bajo coste más asignadores de beta, mientras las boutiques serán las productoras estrella de alfa. “A veces es más difícil generar alfa en grandes organizaciones, pues para ello se necesitan gestores senior con mucha flexibilidad y sobre todo con la libertad para cometer errores; un entorno que sólo las entidades más pequeñas pueden a veces proporcionar”, explica.
Laurens califica el estilo de gestión como modelo de las tres “c”: la primera es convicción, que permite tomar grandes apuestas; la segunda es una gestión activa contraria, algo a lo que obliga precisamente dicha convicción. “Estamos listos para tomar estas posiciones contrarias al mercado, pero no de forma sistemática, sino ocasional, que a veces mantenemos durante un largo periodo de tiempo”, explica. La tercera c es la convexidad. De hecho, Laurens califica el proceso de inversión como único”, caracterizado por un estilo sin sesgos que funciona tanto en mercados alcistas como bajistas y centrado en la selección de valores utilizando la convexidad –es decir, acciones y bonos con un mayor potencial alcista que bajista-. Un estilo que huye de las modas y que sólo compra acciones de este tipo si el potencial lo merece.
Junto a esta forma de gestión, las otras patas que diferencian al grupo de la competencia, según Laurens, son un equipo experimentado formado por 25 gestores -y dos responsables de inversión-, y sus áreas concretas de expertise en renta variable europea, crédito y convertibles dentro de la renta fija, y productos mixtos y flexibles con una orientación de retorno absoluto, que les ha permitido generar fuertes retornos.
Apuesta por Europa para alcanzar los 30.000 millones

Una gama con la que se han lanzado al mercado europeo, abriendo oficina en Zurich el año pasado y comenzando la comercialización de sus fondos, pues en Francia la gestora es bien conocida y el crecimiento de cuota tiene un potencial limitado. “El mercado europeo aportará la parte más importante del crecimiento y la exportación de nuestros productos podría contribuir con al menos 1.000 millones de euros al año”, considerando en conjunto mercados como España, Italia, Alemania o Bélgica-Luxemburgo. Una parte clave del negocio si se tiene en cuenta que el grupo, que en septiembre de 2009 y coincidiendo con la incorporación de Laurens contaba con 19.000 millones de euros bajo gestión, pretende crecer un 50% hasta llegar a los 30.000-35.000 millones hacia 2014.

 

La entidad, que tiene a partes iguales clientes institucionales y retail, sólo juega Reino Unido en “la arena institucional”, con mandatos de renta variable europea para instituciones pero sin entrar en el terreno minorista, dominado por los asesores independientes. Sus plantes, de momento, no incluyen este mercado y tampoco Oriente Medio y Asia, aunque Laurens reconoce que en unos años, una vez crezcan en Europa, habrá que poner estos temas sobre la mesa. “Asia es el mercado de mayor crecimiento pero no hemos de precipitarnos. Sólo cuando tengamos el producto ideal lo haremos, porque los inversores no parecen dispuestos a apostar por bolsa del continente europeo. Además, el mercado en países como China tiene un bajo nivel de madurez y es necesario buscar las alianzas apropiadas con instituciones locales”, comenta el experto.

 

Por eso el foco de atención está centrado en el Viejo Continente. En esta línea, la gestora pretende abrir una oficina en Milán antes de que termine el año y podría considerar abrir una oficina también en la zona de Bélgica-Luxemburgo que ahora llevan desde París. En Alemania no hay planes en este sentido, pues utilizan un distribuidor de terceros, Max XS, que les garantiza una gran expansión geográfica con costes asequibles. El mercado español, donde tiene un objetivo de cara a 2011 de captar entre 200 y 300 millones de euros, lo llevan desde París y “si el negocio va bien” también podrían abrir una oficina el próximo año. En general, la idea es que la cobertura del mercado europeo esté completa para finales de año.

Oferta para hacer frente a los depósitos

De momento, la respuesta a su actividad es positiva: cree que los productos core de bolsa europea corresponden a las necesidades del mercado español y que en algún momento dicho apetito volverá. Además, considera que los clientes querrán diversificar sus apuestas concentradas en los depósitos en un entorno de vuelta de la inflación y cambios en la política monetaria, por lo que necesitan “retorno real para compensar. Los ahorradores deberían ser conscientes del riesgo de contrapartida de los depósitos, pues invertir en uno es similar a invertir en la renta variable de la entidad que lo lanza; en caso de problemas, la iliquidez es la misma”, comenta, razón por la que considera clave diversificar con fondos de inversión.

 

El grupo cuenta con una gama de más de 20 fondos, que se sitúan en torno a 40 contando con aquellos dedicados a inversores institucionales. Con todos ellos, han captado en el primer semestre más de 1.000 millones de euros. En el mercado español, la entidad cuenta con seis fondos y una sicav, y de momento no registrará los demás.

 

Para llegar a los inversores, la gestora está presente en varias plataformas, pero no directamente con las EAFI, aunque Laurens considera que hay mucho potencial en un mercado dominado por los bancos. En Francia, los asesores independientes tienen entre un 12% y un 15% de cuota de mercado, que crece a pesar de la crisis debido a la mayor madurez y a una adecuada regulación, que es flexible en los horarios y en la atención a los clientes, un contacto físico fundamental para reinstaurar la confianza. “Desde la crisis, los inversores necesitan a los asesores independientes por su nivel de calidad”, comenta. Como signo de confianza en la compañía, los cuatro socios tienen todo su dinero en banca privada, y gran parte en los fondos de Rothchild & Cie Gestión.

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