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“Entramos en una fase en la que importa el sector, no el tamaño”


Un proceso de inversión disciplinado con una cartera relativamente concentrada para intentar aprovechar las ineficiencias que existen en el mundo de las pequeñas compañías europeas. Moni Sternbach y Adam McConkey, gestores del Gartmore Pan European Smaller Companies, buscan los diferentes factores diferenciadores para cada estilo de compañía. “Las ineficiencias son mayores en las pequeñas empresas donde la cobertura de análisis es más pobre. La percepción sobre este tipo de compañías en ocasiones es equívoca debido al número menor de analistas que cubren su negocio. Las reuniones que tenemos con los directivos y nuestro propio análisis nos permiten obtener una ventaja analítica y distinguir la realidad de la percepción”, explican.Sternbach y McConkey, que llevan trabajando juntos desde hace seis años en Gartmore, muestran un marcado sesgo en los pequeños valores. En opinión de McConkey, uno de sus factores diferenciadores frente a otros fondos paneuropeos son los resultados de la cartera en valores británicos. “Otros gestores paneuropeos tienen un sesgo en Europa continental e infraponderan Reino Unido. Nosotros tenemos en este mercado una de nuestras bazas”, explica. El fondo concentra su inversión en unos 70 valores, con una veintena en Reino Unido y otros 50 en Europa continental. “El universo de pequeñas compañías es muy grande. Se tienen que buscar las mejores ideas, saber elegir porqué y cuándo entrar”, explica. En este aspecto, cabe destacar que el equipo consigue generar mayor valor añadido en compañías que figuran en la banda baja de tamaño de capitalización.En el mundo de la gestión de las compañías pequeñas, muchos productos lo han hecho bien en determinados escenarios de mercado pero no en otros. En el caso del Gartmore Pan European Smaller Companies presenta consistencia de resultados en diferentes escenarios. En los cinco últimos años acumula una rentabilidad del 43,8%, frente al 26,3% de la media de su sector. La clave de estos buenos resultados en diferentes escenarios se debe a un análisis profundo de los distintos factores que impulsan las acciones según el tipo de compañía que es. En el caso de los valores de crecimiento prima el análisis del ritmo y duración del crecimiento, así como el apalancamiento de la entidad; en una de valor, su posición en el mercado, junto al análisis del equipo directivo; en las compañías en situaciones especiales, que tienen un peso significativo en la cartera, la clave está en los procesos de reestructuración financiera. Esta estrategia de análisis de las empresas según su ciclo de negocio les permitió anticipar los problemas del sector financiero.Sobre el momento de las pequeñas empresas, Sternbach y McConkey creen que según las valoraciones históricas, estos valores se encuentran infravalorados. Además, recuerdan que baten al mercado en épocas de crecimiento económico y de diferenciales de crédito más estrechos. Para los próximos meses buscan compañías que operan en nichos de mercado. “Entramos en una fase en la que habrá que estar atento no al tamaño, sino al sector, y serán las compañías pequeñas las que ofrezcan valor”, dice Sternbach.