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En Uruguay: ¿Están volviendo los inversores a los activos financieros? ¿O siguen volcados al sector inmobiliario?


El país en el año 2002 atravesaba una profunda crisis económica, grandes dificultades en el sistema bancario y las finanzas públicas que llevó a la reprogramación de los Bonos Soberanos. El Peso Uruguayo pasó de un valor de 15 por Dólar en Febrero de 2002 a niveles de 30 Pesos por Dólar en Mayo de 2004, para luego apreciarse a niveles de 21.80 por dólar al día de hoy.

Si bien en 2002 comenzamos en un año muy malo para tomarlo como punto de partida, la fuerte apreciación en el valor de inmuebles medidos en Dólares desde entonces no deja de impresionarme y lo considero un período excepcionalmente bueno. Para dar algunos ejemplos, departamento en Montevideo ubicado en una zona residencial alta incrementó su valor un 200% mientras que la tierra agrícola lo hizo un 350%.

En los últimos años veo en mis contactos preferencia por invertir en inmuebles frente a las inversiones en activos financieros. Desean activos tangibles que puedan ver y tocar, les ayuda a sentirse seguros. Lo cual es totalmente entendible, la crisis Sub-Prime destruyó la confianza. La quiebra de Lehman Brothers, la nacionalización y fusiones entre grandes bancos para evitar más quiebras eran impensadas antes del 2008. Todo esto se tradujo en una fuerte turbulencia, caída de las bolsas y la gran mayoría de los activos financieros. En general, observar el valor de mercado de los portafolios de inversión de los clientes a principios de 2009 era muy duro.

La parte positiva de quienes ya cuentan con experiencia en los mercados financieros, es que han aprendido a ser pacientes, pensar a largo plazo y no entrar en ventas por pánico. Sin dudas, las valuaciones de sus inversiones financieras están mucho mejor hoy que en el 2008.

A pesar de que los mercados financieros mundiales aún no ayudan mucho a la psicología de los inversores, estoy viendo un cambio en el ánimo de los mismos. Muchos coinciden en que el sector inmobiliario en Uruguay puede haber llegado a una meseta. Se observa un ritmo de construcción que aún continua a muy buen ritmo y existen muchas obras en curso, lo que aumentará la oferta considerablemente.

Los inversores comienzan a visualizar que el mundo “Tangible” está muy caro y que el ciclo podría cambiar. Actualmente veo mayor cantidad de personas dispuestas a analizar las alternativas de inversión que ofrece el mercado financiero. Personalmente estoy convencido que esta tendencia va a continuar.

La década pasada fue muy mala para los mercados financieros, espero que la siguiente década sea mucho mejor. Por supuesto que falta mucho para que los inversores recuperen la confianza. Cuando veníamos curando las heridas generadas por la crisis Sub-Prime comenzó a crecer la incertidumbre en Europa. Me pregunto cuánto dinero a nivel mundial se encuentra disponible sin saber que hacer. Cuanto podría volver al sector bursátil si se encuentran soluciones en Europa y mejoran las perspectivas de crecimiento mundiales.

A la hora de invertir en activos financieros, hoy más que nunca, diversificar y ser selectivos resulta fundamental para diseñar un buen portafolio de inversión. Hace 10 años bastaba con elegir algunos bonos y colocar a plazo fijo lo que el cliente quería mantener líquido. Pero ahora es más difícil, primero los plazos fijos dan tasas negativas si los ajustamos por inflación y en cuanto a la selección de Bonos individuales, ¿qué Gobierno o Empresa elegir? , el “Too big to fail” dejó sus enseñanzas. Bonos de buena calidad no ofrecen retornos atractivos y al bajar calidad crediticia aumentan los riesgos de impago y quiebras.

Aquí es donde los fondos mutuos ofrecen una muy buena alternativa. Típicamente un fondo mutuo invierte en al menos 150 títulos diferentes, que pueden ser Bonos, Acciones o un mix de ambos. Están gestionados en forma activa por un equipo especializado. Existen diversas estrategias para los que buscan renta, crecimiento de capital o una combinación. Pero lo más importante es que estaremos atomizando al máximo el portafolio y disminuyendo al mínimo los riesgos crediticios.

Es por esto que aliento a mis clientes a incluir fondos mutuos en sus portafolios, buscando así una mayor diversificación que nos va a proteger en los momentos de volatilidad y nos brindará alegrías durante mercados positivos.