“En seis meses el tema de normalización en Europa se habrá terminado”


La gestora francesa Oddo Asset Managment ha tenido su principal fortaleza en renta variable europea, especialmente de pequeñas compañías, así como en la gestión de bonos convertibles. Pero su estrategia se extiende a otros mercados. En enero de 2013 lanzaron un producto específico de high yield europeo que acumula una rentabilidad del 14,81% a un año. Charlamos con Alain Krief, director de Renta Fija y Convertibles, quien nos traslada su visión sobre las oportunidades en el mercado de renta fija, y que pasan, necesariamente en este caso, por un mayor atractivo del segmento high yield frente al investment grade, así como de Europa frente a EE.UU.

La visión de mercados trasladada por Oddo es que mientras los mercados de renta variable han dejado de estar baratos y tendrán que encontrar apoyos más allá de la caída del riesgo sistémico para continuar avanzando, en los mercados de high yield europeos aún podemos encontrar valor.

Krief señala dos factores técnicos que apoyan dicho segmento del mercado de renta fija: primero, la continua búsqueda de rentabilidad por parte de los inversores y que el contexto de bajos tipos de interés hacen del high yield una buena solución; y segundo, el mantenimiento de los flujos en este tipo de activos. “Nos vemos cada día con compañías con buenos balances que pueden refinanciarse a bajos tipos de interés. El entorno es bueno para ellas. No estoy preocupado por el riesgo de crédito, sino más bien por las valoraciones”, comenta.

“No solíamos hablar de valoración en high yield, pero ahora todo el mundo dice que esto es muy caro, ¿pero muy caro frente a qué?”. “Caro en términos de yield”, continúa Krief, “porque en términos de spreads, comparado con niveles anteriores, no lo está. De hecho, hay aun cierto margen que estrecharse más a final de año o servir de colchón ante un repunte de los tipos”. Aunque la fuente fundamental seguirá siendo el carry, de hecho, según Krief, a partir del año que viene será la única. Pero “el high yield no necesita de elevadas tasas de crecimiento, puede funcionar bien en un entorno de crecimiento moderado”. Esperan una rentabilidad en torno al 8% para este año y del orden del 4-5% para el próximo año.

“Hay que explorar el mercado de renta fija a través de países y rating para encontrar valor, y allí nos encontramos en que el high yield es el único que ofrece diferenciación de un país a otro en estos momentos”. Porque la normalización –entendida como convergencia en las rentabilidades exigidas- se está extendiendo en los mercados de renta fija, pero aún no se ha completado en el segmento de high yield. “En seis meses el tema de normalización en Europa se habrá terminado. Cuando ocurra se materializará vía aumento de los tipos de interés oficiales, y tal incremento debería coincidir con una mejora de las condiciones económicas por lo que los spreads de crédito deberían comportarse mejor que los tipos de interés en este contexto”, amplia Krief.

Uno de los aspectos en los que Alain Kreif se detiene es en los bajos niveles de volatilidad existentes en los mercados y que están animando a la “búsqueda de rentabilidad a cualquier precio”. Pero tales niveles de volatilidad no implican menor riesgo, más bien al contrario, ya que introduce un elemento de riesgo moral que puede llevar a muchos inversores a tomar decisiones erróneas. Ellos emplean estos bajos niveles de volatilidad para cubrirse del riesgo de mercado, tanto comprando puts sobre bonos como sobre acciones.

Junto con el fondo de high yield, en Oddo han ido lanzando otros vehículos de vencimiento (target maturity fund) pensados para gestionar activa y eficientemente la duración. El más reciente es el Oddo Bonds Target 2018, diseñado con un perfil más cauteloso que la inversión tradicional en high yield. “Un fondo abierto de high yield está planteado para estar largo”, señala Krief, “la única forma de proteger tu estrategia y controlar la duración es fijar su vencimiento”.

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