"En materias primas, pasaremos de la era de los metales a la de los alimentos"


A pesar del boom que los activos reales han experimentado en los últimos años, para Jeremy Baker, gestor del Belvista Commodity Fund de Harcourt para Vontobel, la inversión en materias primas sigue teniendo sentido porque, además de ser una alternativa para diversificar, es la mejor cobertura contra la inflación, que tarde o temprano volverá. 

En su opinión, el cambio de modelo económico en China en los próximos años va a tener un impacto considerable en los mercados de commodities. Aunque la transición llevará tiempo, si hasta ahora las autoridades han apostado por las grandes inversiones en infraestructuras, la demanda interna y el consumo van a ser los próximos motores del crecimiento chino. Esta transformación, producirá en el medio largo plazo un descenso de la demanda de acero y de cobre y un aumento de las materias primas relacionadas con la alimentación, como la soja. Sobre si la inversión en materias primas de este tipo termina presionando al alza los precios de los alimentos, Baker cree que las subidas de precios no son exclusivamente el resultado de la especulación de los mercados financieros sino que también hay que considerar el impacto de los modelos de distribución y las políticas de subvenciones.

En cuanto a las materias primas energéticas, para Baker las cuestiones geopolíticas son y van a seguir siendo la clave de los precios. En el contexto actual, el nuevo normal del precio del petróleo va a estar entre 95 y 110 dólares el barril. Las energías renovables irán ganando cuota de mercado, pero el proceso será muy lento, en un sector sujeto a subvenciones que vienen y van.

El Belvista Commodity Fund intenta aprovecharse de la gran disparidad que hay en la evolución de los precios de las distintas materias primas y de las oportunidades que esta dispersión crea. Así, en 2011, el activo más rentable fue la gasolina (+17,53%) frente al gas natural, cuyo precio cayó un 50,36%. El proceso de inversión tiene en cuenta factores fundamentales (entorno macro, oferta, demanda y factores estacionales) y técnicos (estructura temporal de los futuros o RSI) para dar una puntuación a cada tipo de materia prima a uno, tres y 12 meses. Además, para lograr una mayor diversificación, se utiliza un universo de inversión más amplio, que incluye materias primas que no están en los índices.

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